No tires tus comics de cuando eras chico; pueden valer el oro de los Incas
19 de Enero de 2019;
Estos días en la redacción hemos sido impactados por anuncios en internet que promocionan ciertas casas de subastas de antigüedades en las que se venden colecciones o primeros números de determinadas copias de tiradas de comics creados en el siglo XX de nuestra era. Así que, como reza el titular de este artículo, conviene guardar cuidadosamente esos comics de la infancia porque algunos de ellos se podrían estar actualmente revalorizando para el futuro próximo.

Y es que, como el lector sabe, un objeto, ya sea papel, pintura, piano, silla, mesa... En definitiva, un objeto, como decimos, alcanza el estado de antigüedad cuando supera los aproximadamente 100 años de vida. Es un camino difícil puesto que normalmente no solemos guardar aquello que nos sobra, y además existe un estadio anterior (cuando un objeto es viejo), en el que dicho objeto pierde gran parte de su valor y lo común es tirarlo o reciclarlo, mejor en el segundo caso.

Bueno pues algunos comics creados pasados el año 1900 están entrando en período de antigüedad. Por ejemplo, Superman fue creado en 1933 y faltan solo ¡14! años para que pase a ser una antigüedad de pleno derecho. Por lo tanto, debemos esperar un crecimiento del comercio de segunda mano y subastas relacionado con las colecciones de comics. El primer número de Tintín se creó en 1930, por lo tanto ambos son coetáneos, y están próximos a entrar en la "eternidad de los objetos" (la antigüedad mencionada).

Por lo tanto en algunas casas de subastas online se venden a precio fijo colecciones enteras cuyo precio nominal es de más de 20000 euros. Pero en este caso el precio puede ser orientativo y no precio de venta real. Lo que sí es real son las subastas que se están efectuando de números uno de colecciones de Tintín (mencionado anteriormente), o de X Men. En estos casos, esos números uno de personajes conocidos mundialmente, cuando están en idioma original y en buen estado, pueden alcanzar los miles de euros. Es fácil comprobarlo porque en el momento de redacción de este artículo se están efectuando subastas de este tipo alrededor del mundo.

El cómic es un buen objeto de colección, a caballo entre una obra de arte (pintura) y algo menos representativo, que no puede ser apreciado en su totalidad en un museo y que requiere cierta manipulación por lo que carece de ese magnetismo propio de la pintura, pero sin duda estas copias van a dar alguna que otra alegría a los poseedores que quieran deshacerse de ellas para venderlas a mejor precio, si es que hay alguien en este mundo que esté dispuesto a hacer algo así.
Enlaces mencionados en Trabajos