¿Es la ultra alta definición necesaria?
26 de Febrero de 2019;
En estos momentos se está debatiendo en algunos círculos la necesariedad -o no- de aumentar el estándar de definición de las películas, tanto en cines, como en cine en casa, tablets y móviles, a la ultra alta definición o aproximadamente 4K. Pero, ¿es esto realmente necesario?

Para la editorial de esta publicación la respuesta es rotunda: no. Por varios motivos. Uno de ellos es que hay que tener en cuenta que nosotros mismos hemos disfrutado del VHS que tenía una definición inicial de 240 líneas horizontales. La definición estándar o SD la marca el formato DVD, que ronda las 500 líneas horizontales, el doble que el VHS. Y la alta definición, bien en su modo sencillo (720 líneas horizontales, que triplicaría el VHS) o el modo conocido como Full HD (1080 líneas horizontales, cuadruplicando el estándar VHS), se muestra más que suficiente para su proyección en un cine o cine en casa, teniendo en cuenta varios factores como son la percepción de amplitud real de la pantalla, es decir, el máximo que el ojo humano puede llegar a diferenciar, más las necesidades propias de la imagen en movimiento, es decir, enfocarse en la trama del filme y no despistarse con detalles innecesarios.

Profundizando en esto último, la ultra alta definición hace que afloren detalles no solicitados como por ejemplo el acné mal maquillado en un primer plano o cosas así. Además, teniendo en cuenta que hoy las tablets y los móviles están a la orden del día, en definitiva la ultra alta definición se hace innecesaria.

Hay algunos puristas que dicen que una película se debe disfrutar en cines y con todas las bendiciones necesarias, los astros en armonía, etcétera, pero la realidad es que el cine hoy se consume también en tablets y móviles de una manera frenética y obsesiva por la población mundial. Esto aumenta las posibilidades de difusión de una película y su mensaje de manera exponencial.

Para profundizar un poco más en el asunto, esta editora ha comprobado, mediante la distribución de las películas del editor, que el público lo que demanda es definición estándar cuando no se va a emitir en pantalla grande (esto es, móviles y tablets) y HD cuando el filme se va a exhibir en cine en casa o en cine tradicional.

Así que es bastante claro que habría que poner freno a ese increscendo innecesario hacia el 4K, 8K, 16K, y en definitiva, el infinito K.