Internet del vídeo ordenado con Amazon contra internet del vídeo desordenado con Youtube
17 de Junio de 2019;
El vídeo se erige como destacado medio de consumo de información y entretenimiento en internet, posibilitando la reproducción en cualquier momento y bajo demanda de un vídeo frente a la distribución lineal de la televisión tradicional (cambio principal que aporta la red de redes al audiovisual). Bueno pues frente al descontrol de Youtube, donde cualquiera puede subir un vídeo sin importar si el que lo sube es anónimo o no y de dónde ha sacado el material, existe una alternativa ordenada que ofrece Amazon para categorizar y explotar los vídeos.

Los vídeos que se pueden poner a la venta desde Amazon suponen la creación de lo que se conoce como producto digital o venta digital, lo que compras es un derecho de visionado a discreción de dicho contenido en una serie de dispositivos, no compras ningún producto físico ni tampoco es un alquiler de un solo visionado. Es un artículo digital que bien debería ser estudiado con más detenimiento y que tampoco es una suscripción. A juicio de esta editora este es el artículo en venta que debería explotarse más para la correcta comercialización del material audiovisual en internet.

Para subir un vídeo a dicha plataforma hace falta algo, sí; hace falta tener los derechos y ofrecer información sobre la producción y el productor, nombre de la empresa, señas de contacto, etcétera. También pensaremos que hace falta pagar algo por ello pero en este caso nos equivocamos. El servicio es totalmente gratuito para el productor. Si enviamos correctamente las creatividades, los metadatos y el material audiovisual junto con los datos de contacto del productor, el negocio está hecho; ese vídeo estará disponible en la plataforma de Amazon.

Esto contrasta seriamente con el gallinero o batiburrillo que supone la alternativa al servicio de Amazon: Youtube. Cualquiera, sin identificarse, puede subir un vídeo. Además, puede subir cualquier contenido sin que sea suyo o tenga autorización. Vamos, un desmadre total. Existe un sistema por el que los productores pueden identificar sus creaciones a través de una puerta trasera de Youtube para cobrar dinero por publicidad o bloquear las subidas, pero el mecanismo está totalmente torcido como se puede apreciar. Además, los vídeos se suben sin control humano previo, lo que contrasta totalmente con el sistema de Amazon, en el que todo vídeo es previamente visionado en su totalidad por alguno de sus trabajadores.

Esto actualmente supone un cambio como de la noche al día, agua y aceite, orden y caos, bien o mal, etcétera. Y para el productor "de bien", está claro que las garantías de correcta explotación y distribución del material audiovisual se alinean con el sistema de Amazon. Es posible que después la propia Amazon, al ser una compañía principal en el mundo, ampliamente conocida, y que tiene miles de creadores asociados, no solo con Prime Video Direct sino con los libros (por ejemplo), no tenga un escrúpulo total a la hora de tratar al productor o haya alguna venta que no suba al marcador (esto no lo podemos confirmar aunque existen foros en internet donde se denuncia el hecho mencionado; nosotros como productora en principio no hemos tenido problemas en este punto). Pero si Amazon desbloqueara este sistema en todos o la mayoría de mercados en los que opera además de aquellos territorios donde está desbloqueado por defecto (EEUU, Reino Unido, Alemania y Japón), podemos decir con tranquilidad que nos estaría haciendo un favor a toda la comunidad de productores de cine a nivel mundial, ya que su empresa crea tendencia y podría acostumbrar a los usuarios a comprar legalmente contenido y no piratearlo por ahí. Además un productor de vídeo que se precie no pone nunca todos los huevos en la misma cesta, por lo que un efecto llamada de este sistema haría que muchas otras plataformas viraran hacia este tipo de productos digitales mejorando el ecosistema en su conjunto.

Por ello, aunque la compañía Amazon tenga sus pros y sus cons, principalmente el problema de más calado para la opinión pública es el salario de los trabajadores de los almacenes de logística de la compañía, que es bajo (pero no nos engañemos, estos son trabajos eminentemente temporales, para universitarios o para compaginarlos con estudios; es decir, de alta rotación y que cumplen la función de "desasnar" al que se incorpora al mercado de trabajo); decimos que aunque esto ocurra la compañía Amazon se cimenta sobre la venta de libros principalmente y originalmente, por lo que tienen a su favor que no precisamente podemos llamar a sus directores iletrados, lo cual es un punto muy a tener en cuenta en estos días que corren.

El sistema de Amazon más la inminente entrada en el mundo audiovisual de internet de Disney+ podrían acabar, silenciosamente y de manera notable, con el galimatías que existe actualmente sobre la explotación comercial de vídeos en la red de redes.

Al escribir estas líneas el grupo editorial que las sostiene se arriesga a que, poniendo el foco en este hecho, suban los aranceles, cambie el sistema, u ocurra alguna desgracia para nuestros propios intereses, pero hemos de recordar que como productores, es de nuestro interés que Amazon siga funcionando bien e incluso que amplíe su servicio de venta de productos digitales audiovisuales a otros países, incluyendo España.