Fallece otra cantante de K-pop posiblemente por suicidio
26 de Noviembre de 2019;
El estilo musical conocido como pop coreano, o K-pop, no pasa por sus mejores momentos a nivel general, ya que se están encadenando fallecimientos de algunas de sus estrellas por posibles suicidios. Así, ha sido hallado sin vida hace unos días el cuerpo de la cantante Goo Hara, de 28 años de edad, posiblemente siendo la causa del fallecimiento el suicidio.

Representa este hecho una enorme tristeza para el mundo de la música, y continúa la estela de las posibles desestabilizaciones emocionales que puede causar el éxito musical en algunas personas. Pero en particular el K-pop, que otrora parecía interesante, está derivando en una especie de sonido muy repetitivo amparado en una industria que no se encuentra en su mejor momento desde el punto de vista de salud.

Y es que se está poniendo por encima de los triunfadores el fenómeno en sí mismo, y las empresas que encumbran a los artistas, que les educan, les enseñan a ser estrellas, y les proveen de ciertas tonadillas muy parecidas entre ellas y con poca alma (se comenta que algunas de ellas se apoyan en algoritmos informáticos para tratar de ser mejores melodías), no quieren el éxito eterno de las estrellas, más bien lo que quieren es juguetitos de usar y tirar que después de su vida útil (es decir, cuando son jóvenes y atractivos) son abandonados a su propia suerte, y esta suerte no es muy halagüeña, todo sea dicho.

Así, cuando el juguetito en cuestión ya no brilla tanto y las empresas buscan novedad, estas chicas y chicos pueden tener tendencias suicidas como parece que se está comprobando, ya que no son capaces de adaptarse a un mundo más anónimo; no asumen que el éxito no es suyo, es de la empresa que les ha creado, y cuando ésta decide dejarles de lado, pues pasa lo que pasa.

Como hemos comentado en este artículo un poco más arriba, al principio este fenómeno nos parecía interesante en esta redacción y lo seguíamos con interés; pero al ver que tras un grupo viene otro, y luego otro, y otro, y otro más... Nos damos cuenta de que las empresas que sostienen estas creaciones lo que quieren es novedad y dinero, y seguir con la rueda, una rueda que no está produciendo bonitas canciones a largo plazo (esperemos que los algoritmos informáticos descubran el "truquito" para hacer buenas canciones tarde o nunca, como creemos que así será, por otro lado) y que lo único que hace es "quemar" una serie de artistas que si tienen una predisposición a la inestabilidad psicológica pueden sufrir el triste suicidio en ellos mismos como está ocurriendo, lamentablemente.