Fiesta es una palabra española; en favor de la Hispanidad
05 de Marzo de 2020;
En estos días que corren toca escribir un artículo de fondo, como muchos otros que ya se han escrito a lo largo de la historia, fomentando y destacando la Hispanidad. Por los motivos que se mencionarán a continuación el editor de esta publicación considera que es algo positivo para las gentes de este mundo valorar la impronta que la mencionada Hispanidad está dejando sobre la faz de la tierra.

Así, la Hispanidad se sustenta en una multitud de pueblos que han vivido en la península Ibérica como pueden ser los íberos, celtas, fenicios, griegos, romanos, godos, árabes, judíos, y posteriormente los españoles propiamente dichos. Todos ellos han dejado su marca y su voluntad de mezcla y respeto hacia los demás que está presente en la Hispanidad actualmente.

Isabel I de Castilla, la primera reina de España, artífice de la conquista de Granada, el descubrimiento del nuevo mundo y otras hazañas, fue la primera feminista española por méritos propios. Y además, junto con el navegante Cristóbal Colón unió los dos principales continentes de nuestro pequeño mundo para siempre, a saber: Eurasia y América. La colonización de este último continente, no exenta de diversas incidencias como toda colonización tiene, se ejecutó de manera modélica por el hecho de que se otorgaban estatus de bautizados a los indios y porque los mismos jefes como Hernán Cortés se mezclaban con los indígenas (ahí está Malinche y su descendencia). Ahí queda también el efecto civilizador sin tacha ni mácula ninguna de Fray Junípero Serra en California (la región más próspera del mundo actualmente).

En nuestra época, ahora que las guerras están minimizadas y los ejércitos comienzan a dedicarse a tareas de salvamento o ayudas humanitarias en catástrofes naturales u otras condiciones difíciles que se puedan dar, la música latina (con toda su riqueza) y su esencia llevan la palabra fiesta, que se escribe y se dice en español, como debe ser, a todos los recovecos del mundo a través del reguetón tan actual que invade la música en verano y cuya fuerza es indiscutible; y el flamenco, por mencionar otro género que suena mucho y muy bien.

El idioma español se habla por medio mundo y es de los más sólidos que existen. Habrá cosas que han hecho mal los españoles, podemos mencionarlas, como por ejemplo la expulsión de los judíos a comienzos de la Edad Moderna o la Inquisición; pero disponemos de un sistema de autocrítica que nos ayuda a mejorar tratando de limar aquellas asperezas que puedan haberse dado anteriormente.

En definitiva, ser enemigo de la Hispanidad es ser enemigo de la fiesta, del buen rollo, de la amistad de los pueblos y de las personas, de la mezcla, de los derechos humanos y de la cultura; y la Hispanidad está preparada para llevar a las personas que pueblan nuestro pequeño mundo hacia la nueva dimensión necesaria más que nunca en los albores del tercer milenio que nos ha tocado vivir.