Sobre la competencia entre las distintas disciplinas artísticas
10 de Enero de 2021;
El arte siempre es un valor al alza pero no todas las artes tienen la misma importancia. Y además, dicha importancia, según el criterio de esta publicación, varía en el tiempo. En este artículo veremos someramente la competencia que existe entre las diferentes disciplinas artísticas.

Así, al principio de los tiempos, la arquitectura y la escultura eran las artes más importantes, quizá porque no se había desarrollado correctamente la pintura al óleo. Reyes y gobernantes se afanaban por crear elementos arquitectónicos o grupos escultóricos cuanto más grandes mejor; podemos poner como ejemplo las pirámides de egipto o la arquitectura y escultura griegas. Las estatuas de bulto redondo o los bajorrelieves de Fidias y otros escultores hacían las delicias de los observantes en aquellos tiempos y servían muy bien para los fines de engrandecer las polis griegas por parte de los gobernantes de la época.

Tras la alta edad media en la que poco arte se practicó más allá de una arquitectura de supervivencia, llegan en el nuevo milenio las técnicas renovadas para hacer frescos o directamente la pintura al óleo, principalmente desde Italia, con Giotto y otros adelantados, que sientan las bases de lo que será la hegemonía de la pintura hasta casi el siglo XX. La pintura debe su triunfo al uso que se daba de ella; por una parte la Iglesia la utilizaba para ilustrar los pasajes de la Biblia y adoctrinar, medio que se mostraba imbatible en estos menesteres. También la función de retratar a reyes y nobles le añadía importancia a esta disciplina. Así que durante el grueso del segundo milenio, la pintura ha sido el arte rey; tanto es así que un descarriado Miguel Ángel (escultor de vocación, como todos sabemos), tuvo que ser corregido y reconducido a pintor por los papas y mediante sus encargos le hicieron pintar la Capilla Sixtina casi en solitario lo que supone uno de los hitos artísticos mayores en este mundo.

Tras el reinado indiscutible de la pintura como arte llega la fotografía, que despoja de parte de su utilidad a la pintura, como hemos comentado, y poco después, el cine, cuya hegemonía sentimos hoy en nuestras propias carnes, aquellos que disfrutamos del arte. Así, el cine, medio que une imagen en movimiento con sonido, es el arte rey en nuestros días, capaz de emocionar y transmitir sentimientos de manera sobresaliente.

También la música en nuestros días es importante; todos conocemos el alcance de la música pop y sus artífices, los cantantes/compositores, que están considerados por sus seguidores como auténticos guías espirituales para afrontar de una manera más diligente este mundo en el que nos ha tocado vivir. Por poner un ejemplo podemos mencionar a la muy conocida Katy Perry. Pero englobando el cine a la música podemos decir que aquél (el cine), quizá goza de mayor poderío hoy día como arte.

Otras artes menores hoy día como el teatro, sustituido por el cine o el audiovisual; el cómic, fuente eterna de inspiración para el mentado cine pero que no le arrebata la hegemonía; o los videojuegos, arte posterior al cine que debido a su interactividad ofrece menos posibilidades de difusión que la imagen en movimiento pero que también hay que tener muy en cuenta, campan a sus anchas por nuestro pequeño mundo con una función nueva principal para el arte: entretener (como hay menos guerras y la energía es más fácil de conseguir los seres humanos estamos un poco más aburridos y debemos encontrar un mecanismo para pasar el tiempo).

En fin, que el que escribe se encuentra muy satisfecho de dominar, a su juicio, con presteza las dos artes rey y reina de hoy día: el cine y la música, y también se encuentra el que escribe muy encantado de poder disfrutar el trabajo en estos campos (y en los otros) que hacen los demás.