¿Realmente todo fluye? Ejemplos del mundo del arte
13 de Junio de 2021;
Hay varias escuelas de pensamiento universal que sostienen una máxima que da un poco de vértigo: "todo fluye, todo está en movimiento". Es una de las primeras aseveraciones del Taoísmo y también una frase atribuida al filósofo griego Heráclito ("panta rei"). Pero, realmente, ¿es cierto que todo fluye? El arte, que como sabemos está cerca de lo inmaterial puesto que es una actividad casi exclusivamente reservada para los humanos dentro de la fauna de nuestro pequeño mundo, puede arrojar respuestas sobre este tema, como ahora veremos.

En primer lugar hemos de decir que Lao Tsé, fundador de la corriente filosófica conocida como Tao, y procedente de China, era muy juguetón y le gustaba epatar al público, por lo tanto solía utilizar un pequeño truco, y es que ponía de manifiesto cosas que normalmente están ocultas para causar ese efecto epatante. Y bien, de esta manera llegó a la potente sentencia mencionada "todo está en movimiento".

Pero el mundo del arte revela que no todo está en movimiento, y si aun así esa aseveración fuera cierta, hay cosas que se mueven más que otras. Por ejemplo en la música hablamos de la canción como género musical, que desde que surgió perfectamente catalizada por los artistas allá por la Edad Media, hemos podido comprobar como el núcleo de este género permanece inmóvil (su conocida estructura básica). Luego hay otra serie de elementos que sí que se mueven pero son los más superficiales. Esto se puede comprobar fácilmente tomando algunas canciones tardo medievales-renacentistas como es la composición inglesa "Greensleeves".

También podemos hacer referencia a la estructura básica de un buen número de composiciones clásicas famosas, incluyendo las obras más sonadas de Mozart y Beethoven (y dentro de ellas, las mejores; por mencionar una hablaremos de la quinta sinfonía de nuestro querido músico Beethoven nombrado antes). Dicha estructura, desarrollada de manera escolástica por Pedro Alonso Pablos (el que escribe), en su separata "Cómo componer una bonita melodía instrumental", se mantiene inmóvil en el tiempo y ha sido usada por muchos músicos desde el barroco hasta nuestros días, incluyendo, por poner un ejemplo fuerte, el tema principal de la banda sonora de la saga Star Wars compuesto por John Williams, en nuestro tiempo.

En literatura apreciamos igualmente que la estructura básica de una narración, esto es, planteamiento-desarrollo-desenlace, se mantiene inmóvil desde tiempos inmemoriales. Luego hay una serie de elementos adyacentes que sí se mueven, como pueden ser la aparición de géneros literarios (género policíaco, novela histórica, etc), por ejemplo Edgar Allan Poe inició el rumbo de los relatos de terror y el género detectivesco.

Es decir, en cualquier cosa, ya sea tangible o intangible, hay elementos que permanecen fijos y otros que se mueven. Digamos que si todo puede descomponerse en dos partes, al estilo del Yin y el Yang, podemos decir también que una de las partes será más fija y la otra tenderá a evolucionar. Y estas dos partes se yuxtaponen y conviven, también fuera del mundo del arte, como es el ejemplo de la democracia, que fue inventada por los griegos y cuya base permanece fija; pero hay cosas adyacentes que se van perfeccionando con el tiempo.

Y, puestos a matizar, ¿qué tiene más importancia, lo fijo o lo móvil? Pues es obvio que la esencia de las cosas está más cerca de lo inmutable, de lo eterno, y por lo tanto aquel que domine "lo que no se mueve" tendrá un control mayor sobre todo en general. Desde este conglomerado creativo estamos investigando, más que en lo que está en movimiento, en lo fijo, lo inmóvil, lo eterno, y así lo estamos demostrando a través de nuestras películas. Así que en principio la posición de este medio en relación con este asunto es que ni "todo fluye" ni "nada nuevo bajo el sol", sino que "lo que debe moverse se moverá, y lo que debe estar quieto permanecerá quieto".
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