Cuando la realidad supera la ficción y la ficción es más real que la realidad

16 de Septiembre de 2021;
Es un hecho contrastado que por más que se pongan rojos o azules los mejores literatos, al final hay hechos en la propia realidad que nos sorprenden incluso más que la propia ficción. Pero lo que no se había tenido muy en cuenta es que a veces la ficción nos sirve para conocer las costumbres y la moral de la cultura en la que nació dicha ficción, ya que en ella se quedan impregnadas las tendencias comúnmente aceptadas por la sociedad en el momento que fueron creadas.

Y no hay más que indagar un poco en obras como las omnipresentes Las mil y una noches, donde tenemos ejemplos de administración de justicia y de costumbres que a ojos de un occidental nos podrían parecer algo raras: que una mujer viuda se case con el hermano del marido fallecido para obtener protección, como así ocurre en el cuento "Alí Babá y los 40 ladrones". Esto no es más que un reflejo de la costumbre o ley o moral de los tiempos en los que fue relatado cada cuento por primera vez.

Podemos continuar con ello y de los muchos, muchísimos ejemplos que podríamos entresacar de la biblioteca del tiempo, se encuentra nuestro muy querido también El lazarillo de Tormes. En él podemos apreciar que, a través de ciertos pasajes, duros quizá, el tema del racismo en la cultura hispana estaba resuelto en aquella época; el hermano del Lazarillo es mulato ya que su madre se casó con un "hombre moreno" una vez su padre había fallecido. Sin entrar en más consideraciones, esto es un ejemplo claro de cómo se trataba el racismo en aquella época en España, es decir, con cierta permisividad que podría incluso asombrar a una persona de nuestro siglo.

Por otra parte, hay otras películas recientes de donde se puede entresacar la moral imperante en el tiempo y lugar en el que se produjeron dichas cintas: Un ejemplo principal es Pocahontas, de Disney, del cual no hablaremos mucho pero ahí están los contenidos relativos a la conquista de América del Norte.

Y para finalizar, un ejemplo más de la factoría Disney. Merlín el encantador, o "The sword in the Stone" (título original), de 1963, deja bastante clara la creencia asentada de que Colón descubrió América, pese a que ha habido intentos posteriores y recientes de deslucir este descubrimiento aduciendo que hubo vikingos que viajaron al continente americano antes que Colón, cosa que no ha podido demostrarse históricamente. En este caso Merlín, un mago, viaja en el tiempo y habla sobre el descubrimiento de Colón, dejando bastante claro lo que está comúnmente aceptado sobre ese hecho histórico.

En fin, que efectivamente, a veces la realidad supera la ficción, pero muchas veces también, "la ficción es más real que la realidad".