Sobre los géneros literarios según su final: la tragedia, la tragicomedia y la comedia

18 de Agosto de 2022;
En esta ocasión venimos a repasar los tres géneros literarios que existen en relación con el final de cada historia: la tragedia, la tragicomedia y la comedia. Veremos los tres géneros de manera conjunta, a vista de pájaro, sin profundizar específicamente en ninguno de ellos; más bien viendo las interrelaciones entre los mismos.

Pues bien, claramente se entiende que la tragedia corresponde a una historia que termina "mal" (el héroe o protagonista muere); la tragicomedia incluye elementos tanto "fatales" (de la mentada tragedia) así como cómicos (de la comedia), y la comedia representa las historias con final feliz, o historias cuyo principal interés es hacer reír.

La verdad es que siempre se ha tomado más en serio la tragedia, ahí tenemos todas las de origen griego, las de Shakespeare, etcétera; son historias donde todo termina mal con un desenlace "fatal": el héroe es incapaz de evitar su destino de muerte. Parece que en la Grecia antigua todo lo que no fuera tragedia era considerado arte "menor", suponemos porque los griegos antiguos eran tan filosóficos y eruditos que no podían ver el mundo de otra manera, y lo entendemos.

La realidad es que las tragedias son obras que, literariamente hablando, tienen algunas propiedades; una de ellas es que una vez leídas causan profunda impresión en el lector/espectador pero no suelen ser releídas. Y es que el lector medio no quiere "autoflagelarse" demasiado con los aspectos negativos del mundo. Es decir, tenemos muy presentes las tragedias pero no se releen mucho.

La tragicomedia es ese tipo de pieza literaria con un final mixto o triste, es decir, suele morir el mejor amigo del héroe, o el héroe suele acabar con una secuela de la aventura como perder un pie o algo parecido (recordemos en este caso por ejemplo la primera película de la saga Cómo entrenar a tu dragón). En este caso, algunos de los filmes del que escribe, Pedro Alonso Pablos, se incluyen en esta categoría, esos que tienen un final agridulce como podría ser La ruta de los elefantes.

Finalmente, venimos a reseñar la comedia como género triunfal y propagandístico por excelencia, ya que es un género que al terminar bien, emite un mensaje de esperanza, por ello los imperios se han afanado siempre en utilizar este tipo de esquema literario, ya que "blanquea" los posibles destrozos o atrocidades que el imperio pueda haber cometido para llegar a su mentado estátus. Así, en Las mil y una noches, el 80% de los cuentos tienen final feliz; las obras de teatro de Lope de Vega, durante el siglo de oro de las letras español, tienen este tono también. Y finalmente, el código ético del siglo XX de Hollywood obligaba también a que el final fuera, en la mayoría de los casos, feliz, ampliando como hemos dicho el aspecto propagandístico de las obras. Por poner un ejemplo se pueden mencionar algunas películas de Billy Wilder o la saga Indiana Jones de George Lucas / Steven Spielberg.

En este medio de comunicación, y a modo de nota personal, nos identificamos más con la comedia, no con la comedia para hacer reír sino las historias con final feliz por dos motivos principales: no hay nada que pueda igualar, a nuestro parescer, y literariamente hablando, la sensación de euforia, éxito y tranquilidad que nos da el vivir una historia con final ordenado frente a las tragedias, más oscuras y sombrías, o las tragicomedias, con sabor agridulce. Además, la comedia envía un mensaje de esperanza que está solo parcialmente presente en la tragicomedia y totalmente ausente en la tragedia. Por lo tanto, vamos a intentar, en este grupo creativo, crear obras que se acerquen más al final feliz o agridulce (en su defecto) por encima de la tragedia (aunque es posible que "caiga también alguna"). Porque no podemos más que sumarnos al lado positivo de la vida, en la medida de lo posible.