Algunos apuntes sobre el género cinematográfico de la animación

11 de Septiembre de 2022;
En estos momentos venimos a describir y a puntualizar ciertos aspectos sobre uno de los géneros cinematográficos preferidos por la población infantil y juvenil, y tambien por este medio de comunicación; nos referimos al insigne y distinguido género de la animación cinematográfica.

Pues bien, ya se ha dicho varias veces que el denominado género de la animación es en realidad una técnica más que un género en sí mismo, pero bueno, aceptemos el hecho común de que se reconoce como un género propiamente cinematográfico, aunque sea más bien un conjunto de técnicas.

Quitando de lado esta conjetura, podemos comenzar a "echar laureles" a este género, el de la animación. Y es que son este tipo de películas las más cercanas a la imaginación y a la fantasía; por lo tanto, es en ellas donde se fraguan los sueños colectivos e individuales de una población o conjunto de poblaciones, así como donde se da la magia, ya que ésta no tiene cabida en el mundo real. De esta manera, es un género con grandísima "altura de miras" que entronca con la pintura así como la ficción o acción real entroncaría con la fotografía, si habláramos de imagen estática.

En definitiva, es ahí donde fluyen y conviven nuestras mayores ilusiones, miedos, aciertos y errores, donde tiene lugar un mundo inabarcable -e inabarcado- de situaciones y temáticas; es ahí donde nuestras mentes despegan y comienzan a volar sobre la -muy frecuentemente- anodina realidad.

No creo que haga falta más epítetos para adornar este género cinematográfico que los mencionados. Pero si queremos añadir algo más, desde la perspectiva del que escribe estas propias líneas que el lector estará devorando ávidamente, podemos decir que la técnica que el que escribe utiliza para realizar sus películas, subgénero de la animación, el celebrado "solo filmmaking", es propia de esta categoría cinematográfica, la ya varias veces mentada animación.

Y como añadido, el que escribe, abusando de su posición distinguida en este propio artículo (ya que él mismo lo ha escrito), pide nuevamente permiso a la providencia para producir un puñado de películas animadas más, en las que el "solo filmmaking" va a dar realmente lo máximo de sí mismo, a modo de manifestación del "período de madurez" de la obra del editor y firmante del artículo, Pedro Alonso Pablos.

Recordemos los grandes cineastas, si es que se les puede llamar de esta manera, cultivan y han cultivado este género cinematográfico, reservado solo para los puros y jóvenes de espíritu, entre los que mencionamos, además de a sí mismo mencionarse otra vez el que escribe, por ejemplo a Walt Disney, a Hayao Miyazaki, y en otro orden de cosas, por ejemplo a Tim Burton y a tantos otros que han dejado su impronta a través de este género cinematográfico en el imaginario colectivo de los habitantes de nuestro pequeño mundo.