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Del león y de anxahar religioso
Dijo el rey: "Ya entendido he este ejemplo; pues dame ejemplo de los reyes, cómo facen a sus privados tornar a su dinidat, habiéndolos castigado y maltratado o despreciado por algún pecado que haya fecho, o por algún tuerto que haya fecho de castigar". Dijo el filósofo: "Si el rey non tornase aquellos que desechó y merecieron alguna pena por algún pecado que fecieron o por algún tuerto de que fueron acusados o mezclados, grant daño, vernía por ende a sus cosas y a sus oficios; mas debe el rey pensar en la facienda de aquel a que acaece lo semejante; y si fuere tal que deba ser tornado a su medida por su servicio o por ayuda que entienda haber dél, o por consejo o por fialdat, debe de haber mayor razón de tornarlo a aquel estado, y perdonarle y dejarle a vida; que el rey non puede cosa facer sin sus vasallos y sin sus privados, y ellos non pueden facer cosa sin ser en el amor del rey. Y los privados han de ser honestos y leales y de buenas mañas y de buen consejo; ca las obras de los reyes son muchas y han menester muchos homnes. Y la carrera por que se endereszan la carrera y los fechos del rey son conoscer él aquellos de quien se quiere ayudar, y de qué acuerdo es cada uno dellos, y qué ayuda habrá dél. Y después que esto sopiere de cierto, meta en cada un fecho y en cada un oficio aquel que entendiere que lo fará mejor, y así será seguro de non rescebir pesar en aquel fecho. Desí debe galardonar al que bien ficiere de sus privados, por el bien que fizo, y castigar y registir al que mal ficiere; que si menospreciare al bueno y galardonare al malo, confonder se ha toda su facienda y confonder se ha su fecho. Y eso semeja a la facienda del león y del lobo cerval". Y dijo el rey: "¿Cómo fue eso?"

"Y dijo el filósofo: "Dicen que en tierra de India había un lobo cerval, y facía vida de religioso y de casto. Y en viviendo con los otros lobos cervales y con las gulpejas non facía lo que ellos facían, nin robaba así como ellos robaban, nin vertía sangre, nin comía carne. Y los otros vestíblos contendieron con él y dijéronle: "Non nos pagamos de tu vida que mantienes, nin tu begninidat non te tiene pro; ca seyendo uno de nos, non te podrás cambiar de lo que eres, en non comer carne nin verter sangre". Dijo el lobo cerval: "En facer yo convusco vida, non fago pecado si yo non pecare en mí mesmo; ca los pecados de los corazones son, y non por los lugares nin por las compañas. Ca si así fuese que el que mora en el lugar santo ficiese buenas obras y el que mora en el mal lugar ficiese malas obras, o el que mora en el mal lugar ficiese malas obras, seguir se hía que los que se llegasen a los monesterios non pecarían, y los que se llegasen o morasen en los viles lugares pecarían. Y yo non fago vida convusco si non con el cuerpo, mas mis obras y mi corazón non son convusco". Así que el lobo cerval perseveró en aquel estado, y fue conoscido por religioso, tanto que fue fecho saber a un león, que era rey de los vestíblos de aquella partida. Y hubo sabor dél por la castidad y lealtad que oyera dél, y envió por él, y vénose para él, y fabló con él. Y dende a días mandólo llamar, y díjole: "Mi reino es grande y mis fechos muchos, y he menester vasallos. Y ficieron me entender de ti lo que yo quiero, y probélo y vi que era verdat y por esto he mayor sabor de ti, y quiero te poner sobre mis oficios, y quiero te honrar. Dijo el lobo cerval: "Los reyes deben probar los vasallos para en aquellas cosas en que los quieren meter, y non deben meter a ninguno a su pesar en lo que non es para él; ca el homne forzado non puede bien facer la obra. Y yo aborresco oficio de rey que non lo he usado nin probado, nin sé traer mi facienda con rey. Y tú eres rey, y has menester de mi linaje, y tienes los y de otros muchos que son sabidores y valientes y femenciosos y arteros, y tales que si tú quisieres habrás escusado a mí".

Y dijo el león: "Deja esto estar, ca te non quiero escusar de oficio". Dijo el lobo cerval: "Non pueden facer vida con rey si non dos, y yo non só tal como ninguno dellos; o que sea falso o falagador, que haya por su falsedat lo que le face menester, y que estuerza bien con su falagar, o muy menospreciado nigligente, tal que non le haya ninguno envidia. Mas quien quiere servir al rey sanamente y verdaderamente sin falago, pocas veces acontesce que se le ponga en bien su facienda; ca habrá desamor de los amigos y de los enemigos del rey. Ca el que fuere amigo querrá más valer que él, y acusar lo ha y mezclar lo ha; y por ende el que fuere enemigo del rey desamar lo ha por la lealtad que verá facer a su señor y por el buen servicio. Y ayuntándose le estas dos cosas está a peligro de muerte". Dijo el león: "Non creas que por acusarte los mis vasallos te faga yo ál salvo toda honra y bien, más que tú non quieras; y yo te ampararé dello por mescla que sea".

Dijo el lobo cerval: "Si me tú quisieres honrar, déjame en estos campos seguro, que me non haya envidia ninguno, sin cuidado, y pagado de facer vida de las yerbas y del agua; ca el que sirve al rey rescibe en una hora de daño y de miedo, más que non rescebirá otro en toda su vida; y sé que el que vive poco y seguro, él vale más que el que vive mucho y con miedo y en laceria". Dijo el león: "Ya oí lo que dices. Non temas cosa ninguna de todo esto, ca non puedo estar de me non ayudar de ti". Dijo el lobo cerval: "Pues así es, derecho es de te obedescer, y peligro ente desobedescer. Pues faz me pleito que si alguno de tus vasallos me mesclara que sea de los que valan más que yo, por la dignidat que hobieren, o menos que yo, que pienses en mi facienda y que te non acuites de lo que te dijeren de mí fasta que bien lo sepas antes, y que lo pesquises bien; de sí faz de mí lo que por bien tovieres. Cuando yo fuere seguro de ti de tanto, ayudar te has de mí mejor, y yo pugnaré de facer aquellas cosas sobre que me pusieres con mayor femencia, por tal que non haya ninguno carrera para pasar contra mí". Dijo el león: "Otorgótelo". Y púsolo en su repuesto y aprivadólo más que a todos sus vasallos, y acordábase con él y pagábase más todavía dél, y aprivadólo más.

Y honrábalo tanto que pesó mucho aquellos que servían al león; y consejáronse en poridat entre sí de lo mesclar con el león y decir mal dél, porque lo el león matase. Y fuéronse a furto, y tomaron un día la carne del león, que lo sopiera bien, y la mandara guardar en muy buen lugar, y furtáronla. Desí enviaron la a su posada del lobo cerval, y escondieron la ahí, y non lo sopo él, y veniéronse para ante el león. Y después que vieron que el león demandaba aquella carne tan de recio, y aun ensañábase, catáronse unos a otros, y dijo uno dellos: "Como vasallo leal non puede ser que le non fagamos saber al rey su daño o su pro, maguer que le pese. A mí fue dicho que el lobo cerval llevó aquella carne a su casa".

Dijo otro: "Non semeja que ficiese tal cosa, empero pesquerir, ca saber y conoscer los homnes fuerte cosa es". Dijo otro: "Las poridades non se saben de rafez; mas si vierdes y fallardes la carne en su casa, esto vos dará a entender las otras tachas que dicen dél". Dijo otro: "Si fallardes la carne en su posada, tenedlo por falso, y sea justiciado". Dijo otro: "Non debe ninguno ser engañado en fiar se en el engaño, ca sabe que el engaño non faz estorcer al que usa dél, nin gelo encubre". Dijo otro: " ¿Y cómo estorcerá quien al rey engaña, o en qué guisa se le encubrirá? Y si engañaré homne a su compañero non se encubre". Dijo otro: "Si él esto fizo, a grant cosa se atrevió". Dijo otro: "Non se me enceló a mí su falsedat luego que lo vi, y muchas veces lo dije, y aprobar lo he con Fulano, que este engañador se facía religioso y non vivía si non en falsedat y en pecado". Dijo otro: "Grant cosa es tener la falsedat encubierta y mostrar lealtad y castidad". Dijo otro: "Si este divino religioso tal obra fizo, por grant maravilla lo tengo". Dijo otro: "Si esto fallamos por verdad, non es tan solamente falsedat, mas con la falsedat desconocer el bien y la merced del señor, y atreverse a tan grant fecho". Dijo otro: "Vos sois verdaderos conoscedores de derechos; non vos puedo desmentir; mas por ver si es verdat o mentira, mande el rey ir a su posada y cátenla". Dijo otro: "Si su posada non es catada, cátenla aína que él atalayas y escuchas tiene en cada lugar". Dijo otro: "Yo sé que el lobo cerval, si su posada fuere catada y su falsedat descubierta, alguna arte o algunt engaño fará para facer dubdar al león, y rescebirá su escusación".

Y non cesaron de decir tales palabras fasta que lo ficieron creer al león. Y mandó llamar al lobo cerval, y veno antél, y díjole: "¿Qué feciste de la carne que te yo mandé guardar?" Y díjole él: "Dila a Fulano, cocinero". Y este cocinero era uno de los que lo acusaban, y dijo: "A mí non dio nada". Y mandó el rey catar su posada, y fallaron ahí la carne y trojiérongela. Y allegóse al león un lobo cerval que non fablaba en esto, y mostraba en sí que non era si non muy derecho, y tal que non fablaría si non en las cosas que sopiere de cierto, y dijo: "Señor, pues se ha descubierta esta falsedat en este engañador, non estuerza así, nin seades entorpados en él; ca si justiciado non fuere, non descubrirá ninguno al rey la falsedat de otro, nin se escarmentará el malfechor de mal facer, nin habrá cobdicia el bueno de bien facer".

Y mandó el león sacar al lobo cerval dende, y mandó lo prender y guardar. Y dijo uno de los que estaban con el león: "Mucho me maravillo del león, de como es muy sesudo y conoscedor de las cosas, cómo se le encubrió su facienda déste, y cómo non entendía su perrería y su falsedat". Dijo otro: "Pues mayor maravilla será que pesquisará esta cosa y non lo justiciará". Dijo otro: "Pues que esto ha probado con él, si le perdona este mal fecho, non será homne seguro de su traición". Y en esto ensañóse el león y envió uno dellos por mandadero al lobo cerval que le preguntase como se salvaría o cómo se escusaría. Y tornóse el mandadero, y mudó el mandado, por que se hubo de ensañar el león, y mandó matar al lobo cerval.

Y ficieron lo saber a la madre del león, y sopo que era mesclado a tuerto, y que lo mandara matar apresuradamente. Y envió mandar a aquellos a quien el león lo mandara matar, que lo retoviesen fasta que ella se viese con el león; y feciéronlo así. Y ella fuese a ver con su fijo y díjole: "¿Por cuál pecado mandaste matar al lobo cerval?" Y él díjole el fecho todo. Y ella díjole: "Hijo, apresurástete, y el homne entendido non se estuerce de se arrepentir, si non dando se a vagar y dejar de facer sus cosas rabinosamente.

Y el fruto de la priesa es arrepentimiento; y a ninguno non es de menester ser más maduro en sus fechos que el rey, cuanto más en los salvos y en los leales vasallos; ca así como la muger non es si non por el marido, nin los fijos si non por los padres, nin el disciplo si non por el maestro, nin los vasallos si non por el duque, nin el religioso si non por la ley, nin el pueblo si non por el rey, nin los reyes non son si non por el temor de Dios, nin el temor de Dios si non en ser el homne pacífico y cierto de la cosa. Y el mejor, acuerdo de los reyes es en conoscer sus vasallos y poner a cada uno en su lugar y en su talle, y sospechar a unos por otros; ca ellos siempre punan en se aterrar unos a otros y en mostrar y descobrir el mal de los malfechores y encubrir el bien de los buenos. Y non debes tú, fijo, pues fueste pagado del lobo cerval y te fiaste por él, y non te erró fasta el día de hoy, nin viste dél si non fieldat y lealtad, y diciendo tú dél en medio de tu corte grant bien, y facer le esto por un cuarto de carne que non vale nada.

"Y fijo, debes saber su facienda del lobo cerval, y pensar en ti mesmo y decir cómo puede esto ser, ca él non come carne nin se llega a ella, tiempo ha pasado. Y así entenderás que non le darías tú la carne y negar te la hía; pues piensa en esto, y sepas que los necios han envidia a los sabios sofridos, y los aliviados a los sosegados, y entremétense cuando pueden a los traer a mal lugar. Y el lobo cerval es sabio y leal y verdadero, por que debes ser cierto de su fecho y parar mientes como los falsos lo acusan a tuerto, y llevaron la carne a su casa. Y por ende non tornes cabeza por lo que ellos dicen y por lo que le aponen; ca la privanza del lobo cerval en grant pro se te tornará, y era pagado de cuanto mal rescebía por recebir tú grant placer, y sofría por tu pro lacerio y afán, y tal serviente como él bueno es".

Y en fablando la madre del león con él, y en castigándolo, llegó uno que sabía de como el lobo cerval era salvo y que era acusado a tuerto, y díjolo así al león. Y en esto entendió el león y fue bien cierto que el lobo cerval era salvo de cuanto le apusieran. Y entonce dijo la madre del león: "Ya eres bien cierto desto y lo vees manifiestamente; pues non perdones aquellos que lo acusaron, ca eso te traería otro mayor daño, mas justicialos. Y non te enfiuces en decir: "Poder he sobre ellos"; ca las yerbas flacas, maguer fortaleza non han, facen dellas sogas con que atan y cuelgan el elefante.

"Y tú torna el lobo cerval en su estado y en su dignidad que se había de ser, en todas tus poridades. Y en tu corazón non digas: "Yo lo he fecho mal, y non puedo ser seguro de su mala voluntad, si lo yo tornare en su oficio; ca non se debe homne temer de malquerencia de todos aquellos a quien mal face de una guisa, nin debe ser desesperado de su ayuda nin de su seso; mas el que conosce las cosas pone a cada una en su lugar.

"Y algunos homnes hay con quien homne non debe haber amor después que ha con ellos enemistad y otros que non debe homne haber con ellos enemistad después que ha con ellos amor. Y los homnes con que non debe homne ser en amor en ninguna manera son éstos: el que desconosce el bien fecho, y el que es atrevido a facer traición, y el que desdeña el bien, y el cruel, y el descreído que descree el otro siglo, y el avariento, y el lujurioso, y el sañudo mucho que nunca puede homne haber su gracia, y el conoscido por engañoso y por falso y por cobdicioso, y el negligente que finca por él de facer toda cosa, y el que pasa más de lo que conviene a él en toda cosa.

Antes debe homne haber amor del que es conoscido por verdadero y gracioso y leal, y que ama más las buenas obras y que se teme de pecado, y que ama al pueblo y que les apiada, y non tiene a ninguno mala voluntad, y que agradesce el bien quel face, y que se miembra siempre de sus amigos y es siempre vergonzoso y de buena parte. Y tú has probado al lobo cerval, y conosces lo, por que lo debes tornar a tu amor".

Estonces fizo el león llamar al lobo cerval, y oyólo y rescibióle sus escusas, y dijo le: "Yo te torno a tu dignidat y a tu oficio que tenías de mí, y fiaré por ti así como ante fiaba, y poner te he en mejor estado; ca en poner amor con homne leal que profaza a su amigo de alguna cosa que es a pro dél es muy grant cosa". Dijo el lobo cerval: "Señor bien aventurado, tú sabes cómo fue el comienzo de mi facienda y el estado en que yo te comencé a servir. Y só ya llegado a esto y non me seguro de los que te sirven, que me acusen y me hayan envidia, por que hayan de mesclarme contigo otra vez, y habrás tú de creer lo que te dijeren de mí, y justiciar me has. Onde non quiero que tengas que yo fío por ninguno de cuantos en tu servicio son; ca maguer me tornes en mi estado después que me quesiste matar, seyendo leal y verdadero y non fallando por qué, desí fecisteme merced en me perdonar por que non había culpa, temo me que cuidarás en tu corazón que te tengo voluntad mala por lo que me feciste, y esto te fará que me mates. Y demás que los enemigos dirán: "Non dejemos así este pleito. Pues que non podemos matar a éste, fagamos arte por quel rey non tenga que cuanto dél dejimos que fue mentira". Y así me echarán en mal lugar. Mas, señor, si tu corazón tornase a lo que era antes contra mí, tal te sería yo como era antes". Y dijo el león: "Probado te he, y téngote en el mejor estado que sea de los santos y de los justos; ca el homne justo perdona muchos pecados por una merced; que te yo he fecho mal, y sé de cierto que tus enemigos te han fecho tuerto. Y tú debes me perdonar este pecado por el bien que te fice ante, así que seamos amigos de aquí adelante uno de otro, de más firme amor y de más leal consejo que nunca fuemos". Desí mandó tornar al lobo a su estado y en su dignidat que ante había y al oficio en que era puesto, y cobró su lugar y cobró el león cuanto quiso. Y abajó el león a aquellos que lo acusaran, y echó los de su tierra, y alongó los. Este es el ejemplo de lo que acontesce a los reyes y a sus privados, y de como los tornan en sus lugares desque los castigan".
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