Mariano Fortuny

Mariano Fortuny
A pesar de haber tenido una corta vida para los estándares actuales, su genio era grande. Tenía una pincelada suelta, que seguramente compaginaba con destreza con la espátula, que profería a sus obras ese aire impresionista, sin serlo. Y es que viendo la obra de Mariano Fortuny uno puede ver reflejados recuerdos de otros pintores, tanto previos a él en el tiempo como posteriores.
Para empezar, como hemos dicho, fue precursor del impresionismo sin quererlo ni saberlo, como apunta su comentada pincelada suelta; lo único que le faltaría para ser impresionista -sin serlo- es un proceso más profundo del color. También tiene algunos cuadros pequeños de niños en la playa muy a la manera de Joaquín Sorolla, pintados varios años antes.
De su gusto por lo oriental podemos hacer conexiones con Delacroix y otros pintores con gusto orientalista. También pintó corridas de toros y cuadros más o menos costumbristas. Fue coleccionista de antigüedades lo que le permitió conocer con detalle las calidades de las telas y de los diversos materiales, aptitud que trasladaba a sus pinturas.
En resumen, Mariano Fortuny es, sin querer serlo, precursor de muchas cosas y con justicia se le otorga la importancia que tiene.





