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¿Está el cine conceptualizándose? Sobre Pobres criaturas, la última película de Yorgos Lanthimos

01 de Febrero de 2024;
Fotograma de Pobres criaturas
Fotograma de Pobres criaturas
En estos tiempos que corren se podría estar iniciando una corriente artística curiosa en el mundo del cine y es que, pasado el siglo XX con sus superproducciones y temáticas cinematográficas particulares, llegamos a un punto, el siglo XXI, en el que el cine está acariciando una cierta "conceptualización".

Y déjenme que me explique: la corriente iniciada por las primeras producciones de la empresa Pixar, luego absorbida por Disney, iniciaron ese camino del cine, esa nueva corriente, quizá conocida como "cine conceptual". Pero, ¿qué es el cine conceptual? Se trata de una propuesta cinematográfica, principalmente en formato largometraje, en la cual un elemento, o varios, de las "reglas del juego" que conforman la realidad en la que transcurre dicha película, está/n alterada/s. Frecuentemente es solo uno o dos los elementos los que se alteran, ya que una realidad totalmente diferente (con casi todos o todos los elementos distorsionados) se considera una distopía.

Así que es con la película Wall-e de Pixar, de 2008, con la que podría darse el pistoletazo de salida para esta corriente, que puede situar la acción tanto en el futuro, como e el presente, como en el pasado, a condición de que algunos de los elementos de la realidad en la que transcurre la película queden alterados, como ya hemos dicho. En el caso de Wall-e se trata del futuro.

Pues bien, traemos a colación ahora mismo el trabajo de un director actual, Yorgos Lanthimos, griego él, pero muy cercano a Hollywood, que nos ofrece, muy al modo de la filosofía antigua de su nación de origen, películas con estas características que se han mencionado, es decir, "conceptuales", como por ejemplo su última creación, Pobres criaturas, de 2023, con múltiples nominaciones a los premios Oscar, galardones que se entregarán el mes próximo.

Es una película absolutamente conceptualizada en la que uno de los elementos de la realidad en la que transcurre la película, como hemos dicho ya varias veces en este artículo, queda alterado. Por lo demás, el filme no ofrece nada especialmente nuevo ya que el tema principal es el "descubrimiento de la sexualidad por parte de la mujer", lo cual es un tema manido a la par que viejo. Pero quitando este hecho, la película podría ofrecer algún acierto cinematográfico, con algo de suerte.

En definitiva, se trata de que la función del cine, ese medio que nos gusta tanto, va mutando debido al orden de los acontecimientos; y como en el siglo XX ya se han rodado todas las Cleopatras y resto de filmes históricos habidos y por haber, toca en nuestro tiempo tirar de la conceptualización, que a nuestro parescer no es algo que venga mal, ya que el cine conceptual nos hace pensar, y en estos tiempos que corren, este hecho no es baladí ni mucho menos, ya que la pereza que inunda a la sociedad en su conjunto impide que gran parte de la población, siquiera, piense un poco. Es un fenómeno parecido a lo que ocurrió con la pintura tras la aparición de la fotografía: el retrato pintado queda obsoleto por lo que la pintura en general busca nuevos horizontes.

Podemos mencionar, a modo de colofón, otros filmes conceptuales, por ejemplo los de Wes Anderson, otro de los directores solventes ahora mismo, o los del que escribe, con su filme El hombre que nunca lloró, de animación, que abandera esta corriente también.

Así que podemos dar la bienvenida a esta tendencia cinematográfica, la del cine conceptual, que esperemos nos dará grandes alegrías tanto en el presente como en el futuro.
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