La inteligencia artificial está forzando a que todo lo que sale por internet pueda ser falso
21 de Febrero de 2024; redacción Arscodex
En estos tiempos que corren está surgiendo, y lo estamos viendo con nuestros propios ojos, cómo se está desarrollando lo que se conoce como IA (Inteligencia Artificial), sobre todo procedente esta tecnología de empresas situadas en el área de la ciudad californiana de San Francisco. Mucho se puede hablar sobre ellas pero en este momento nos vamos a centrar solo en uno de los apartados.
El asunto está en que recientemente se ha superado un hito importante: mediante comandos sencillos una IA (en concreto la conocida como Sora de OpenAI) es capaz de hacer vídeos hiper-realistas o con estilos visuales diferentes en cuestión de segundos. Es una herramienta, a ojos de esta publicación, increíble.
¿Qué significa esto? Significa, en el contexto de este artículo, que cualquier imagen o vídeo que se vea por internet es susceptible de ser falso. Esto tiene una serie de implicaciones éticas, legales, etcétera, en las que no vamos a entrar ahora.
El aspecto en el que nos queremos centrar es el de advertir a la población de que "redoblen" las alarmas cuando reciban una información en internet porque esta puede ser deliberadamente falsa; no ya un artículo publicado en cualquier medio, sino que cualquier foto, audio o vídeo transmitido por ejemplo por Whatsapp puede ser también falso.
Es preciso que la población mundial se ponga una coraza, o redoble la que ya tenía, como decimos, para poder filtrar la información que nos llega de la red de redes que a todas luces se manifiesta como "mentira" o "falsa", y que se distancia de la mera realidad ya que en un vídeo, como decimos, cualquier cosa es posible.
Todo ello conlleva que ahora podamos recibir una publicidad en la que se afirma que, por ejemplo, una aplicación determinada para móvil tiene 5 estrellas de puntuación sobre 5 cuando no es verdad (son aplicaciones y anuncios pequeños por lo que no se van a perseguir). Los bulos o noticias falsas están también totalmente magnificados; sin ningún pudor podemos recibir noticias de que incluso los Reyes de algún país europeo han hecho cualquier cosa que nos podamos imaginar; dichas noticias no se persiguen porque quizá no interese tampoco. No sabemos siquiera si las reproducciones que marca un vídeo en una red social de compartir clips son reales o han sido infladas por publicidad u otros métodos, o si el número de descargas de una aplicación es real o se ha inflado artificialmente de la misma manera por publicidad.
En fin, sugerimos a la gran masa de la población que, dada la tesitura en la que nos encontramos, pongan una coraza reforzada ante cualquier hecho o información que nos llega a través de internet, sea una publicidad, un contenido, un mensaje de Whatsapp, lo que sea, porque a partir de hoy es susceptible de ser, cualquier cosa que nos llegue, categóricamente falsa.
El asunto está en que recientemente se ha superado un hito importante: mediante comandos sencillos una IA (en concreto la conocida como Sora de OpenAI) es capaz de hacer vídeos hiper-realistas o con estilos visuales diferentes en cuestión de segundos. Es una herramienta, a ojos de esta publicación, increíble.
¿Qué significa esto? Significa, en el contexto de este artículo, que cualquier imagen o vídeo que se vea por internet es susceptible de ser falso. Esto tiene una serie de implicaciones éticas, legales, etcétera, en las que no vamos a entrar ahora.
El aspecto en el que nos queremos centrar es el de advertir a la población de que "redoblen" las alarmas cuando reciban una información en internet porque esta puede ser deliberadamente falsa; no ya un artículo publicado en cualquier medio, sino que cualquier foto, audio o vídeo transmitido por ejemplo por Whatsapp puede ser también falso.
Es preciso que la población mundial se ponga una coraza, o redoble la que ya tenía, como decimos, para poder filtrar la información que nos llega de la red de redes que a todas luces se manifiesta como "mentira" o "falsa", y que se distancia de la mera realidad ya que en un vídeo, como decimos, cualquier cosa es posible.
Todo ello conlleva que ahora podamos recibir una publicidad en la que se afirma que, por ejemplo, una aplicación determinada para móvil tiene 5 estrellas de puntuación sobre 5 cuando no es verdad (son aplicaciones y anuncios pequeños por lo que no se van a perseguir). Los bulos o noticias falsas están también totalmente magnificados; sin ningún pudor podemos recibir noticias de que incluso los Reyes de algún país europeo han hecho cualquier cosa que nos podamos imaginar; dichas noticias no se persiguen porque quizá no interese tampoco. No sabemos siquiera si las reproducciones que marca un vídeo en una red social de compartir clips son reales o han sido infladas por publicidad u otros métodos, o si el número de descargas de una aplicación es real o se ha inflado artificialmente de la misma manera por publicidad.
En fin, sugerimos a la gran masa de la población que, dada la tesitura en la que nos encontramos, pongan una coraza reforzada ante cualquier hecho o información que nos llega a través de internet, sea una publicidad, un contenido, un mensaje de Whatsapp, lo que sea, porque a partir de hoy es susceptible de ser, cualquier cosa que nos llegue, categóricamente falsa.

