El poder de lo intangible
14 de Mayo de 2024; redacción Arscodex

El sol de Miró diseñado para la Marca España en 1983
Comenzamos estructurando "los cuatro palos de las necesidades básicas de las personas (sí, como en el flamenco)": la alimentación, la salud, la energía y la vivienda. En un hipotético sistema totalmente comunista estos cuatro palos deberían ser provistos por el estado. En España actualmente dos de los cuatro palos o bien los provee el estado o bien comienzan a no ser escasos; estamos hablando de la sanidad, que es gratuita y universal, y de la energía, que ya este mismo año, en las horas centrales del día en la temporada de verano, comienza a tener un precio negativo, es decir, es posible que nos lleguen a pagar por utilizar la energía eléctrica, ya que hay un exceso de oferta (ahora que sabemos aprovechar la energía solar, que como sabemos en España hay mucha).
Bueno pues esta circunstancia está produciendo cambios en las estructuras sociales y sí, aunque el trabajo sigue siendo de suma importancia, con las ayudas económicas variadas que vienen principalmente de Europa (subvenciones y rentas mínimas y cosas de esas), surge, como decimos, un nuevo poder, es "el poder de lo intangible", es decir, lo que mueve a las personas a actuar. Ante un escenario cada vez más plausible de que las necesidades básicas estén cubiertas, ¿qué es lo que va a mover la economía? Pues eso.
Así como todo se puede categorizar principalmente en dos aspectos, por ejemplo la propiedad, que puede ser física (un bien inmueble, uno mueble, un ser semoviente, etcétera) o intelectual (una patente, un argumento de una película, una canción), o por ejemplo también y en otro orden de cosas la violencia, que puede ser física o psicológica, etcétera... Decimos entonces que el poder puede ser dividido en dos partes igualmente: el poder fuerte, físico, el coercitivo, que en estos momentos lo ostentan los políticos, que promulgando una ley pueden realizar cambios en las estructuras sociales a gran escala (imaginemos que suben un 1% el impuesto de la renta, por ejemplo; esto afecta a millones de personas), y "el poder de lo intangible", es decir, lo que mueve como hemos dicho a las personas a efectuar determinados actos más allá del poder coercitivo.
Me estoy refiriendo por ejemplo a comprar una marca determinada porque realizan una labor social importante, o mismamente comprar otra marca porque nos gusta su estilo, o comprar una película porque nos hace vibrar especialmente, o escuchar una canción determinada, asistir a un concierto, viajar a un lugar concreto para tener una experiencia... Todo ello está inundado por "el poder de lo intangible", que puede también aplicarse al mercado laboral: ante dos ofertas de trabajo en la que las condiciones sean parecidas y nos paguen lo mismo, elegiremos la que más "valor intangible" nos aporte; es decir entre trabajar en una discográfica, por ejemplo, o una consultoría fiscal, a mismas condiciones, pues ya sabemos lo que vamos a elegir, ¿no?
A medida que las necesidades básicas van estando cubiertas, se entiende que el "poder fuerte" va siendo menos importante, porque como no hay escasez (principio básico de la economía) no hay que gestionar nada especialmente (o sea, sí que hay que gestionar cosas, pero son cada vez menos y menos importantes), por lo tanto es normal que "el poder de lo intangible" vaya adquiriendo cada vez más importancia en el mundo.
Con respecto a este tema, el que escribe, director de esta publicación y productor de cine (como bien ya sabe el lector), ha concebido desde siempre este poder como algo de importancia capital y por ello se ha esforzado en ir adquiriendo logros "inmateriales" que puedan ofrecer ese poder intangible a los que los consiguen: hacer el primer programa de entrevistas de internet; hacer muchas películas y casi todas prácticamente en solitario; hacer buena música, que guste... etcétera, etcétera, etcetera. Todo ello está contribuyendo a que el que escribe vaya adquiriendo mucho de ese "poder intangible" del que estamos hablando, que es el poder del siglo XXI y en adelante, ya que las necesidades básicas comienzan a estar bastante cubiertas, y lo que nos mueve son todas aquellas cosas que no se pueden "tocar con las manos" pero que ejercen una fuerte influencia sobre la existencia de las personas.

