HD, 4K, ¿Cuál es el formato cinematográfico límite que un ser humano puede procesar?
02 de Junio de 2024; redacción Arscodex
Se está produciendo en nuestros días una búsqueda incesante hacia delante en los formatos de audio y vídeo, y por supuesto también una combinación de los mismos, que un ser humano puede procesar típicamente. Idealmente se ha buscado siempre la máxima resolución tanto de imagen como de sonido y parece, según las informaciones que se brindan en internet al respecto, que estamos llegando a ese máximo.
Comencemos, como debe ser, por el sonido. Tradicionalmente ha habido un estándar que se consideraba la máxima definición que el oído humano puede llegar a distinguir, que se sitúa en los 44100 Hz. Esta es la calidad que aporta el sonido CD, que se suele llamar también "alta fidelidad". Más allá de esto, el oído humano no puede procesar los matices que incluya una grabación. Es decir, 48000 Hz, un formato de grabación de audio muy popular, ofrece "un poquito más" de lo que el oído humano puede procesar, por lo tanto se ha usado como formato estándar de grabación para poder dar "todo y un poquito más" a nuestros oídos. Más allá de esta calidad, estaremos desperdiciando espacio en disco ya que no podremos apreciar los matices extra de la grabación.
Típicamente y por conveniencia, el formato comercial de publicación de audio es incluso de menor calidad, se trata del sonido codificado como .mp3, que ofrece como una calidad CD pero al que se le han retirado ciertas frecuencias más altas y más bajas, lo que reduce un poco la calidad pero mejora la transportabilidad de los archivos, y por idoneidad se utiliza este estándar.
Y ahora pasamos al vídeo. Aquí en el vídeo hay dos variables importantes: primero la resolución y después la tasa de fotogramas por segundo. Respecto a la resolución, según la información de que se dispone en la actualidad, una película exhibida en HD, y visionada a una distancia típica y dado un tamaño típico también de pantalla, ofrece más detalle de lo que nuestro ojo humano puede distinguir. Por lo tanto, es muy posible que por idoneidad, el formato HD se quede a largo plazo como estándar para proyecciones de todo tipo, tanto en grandes pantallas que se asimilan a las salas de cine como a televisiones caseras. 2K, 4K, podría ser redundante para un visionado típico como decimos (un tamaño determinado de pantalla visto a una distancia también determinada). Ahora, es posible que el formato 4K sea adecuado por ejemplo si quieres cubrir la fachada de un edificio grande como puede ser un rascacielos neoyorquino, tal y como ya se está haciendo a veces. Pero para proyecciones cinematográficas estándar, ya sean pantallas de cine o pequeñas pantallas domésticas como televisiones y tablets, el HD repetimos ofrece más de lo que el ojo humano puede distinguir.
Sobre la tasa de fotogramas por segundo, también en tiempos se estableció, según diferentes estudios de aquella época (me estoy refiriendo a los años previos a la aparición del cine digital), que 30 fotogramas por segundo (es decir, lo que ofrece el sistema americano para televisión NTSC), es lo máximo que el ojo humano puede distinguir. A partir de aquí, la información es redundante y/o se pierde (por ejemplo 48fps, también llamado "High frame rate"). El estándar cinematográfico son los 24 fotogramas por segundo, o 23,976 para los puristas, que ofrece "casi todo" el movimiento que el ojo humano puede procesar. Y este estándar está fijo desde hace aproximadamente unos 50 años ya.
Por lo tanto, todos aquellos que quieran establecer un límite -humano, como es lo que nos interesa, suponemos- a la proyección de cine, se puede decir que el formato HD (1920x1080) a 24fps y con una calidad de audio de 44100 Hz, se está ofreciendo lo máximo que nuestra combinación de sensores (ojos y oídos) conjuntamente con nuestra capacidad de proceso (nuestro cerebro) puede disfrutar.
Así que en principio no nos debemos flagelar mucho con este tema puesto que el máximo ya se ha alcanzado y nos encontramos cómodos con este estándar HD-24fps-44100Hz.
Comencemos, como debe ser, por el sonido. Tradicionalmente ha habido un estándar que se consideraba la máxima definición que el oído humano puede llegar a distinguir, que se sitúa en los 44100 Hz. Esta es la calidad que aporta el sonido CD, que se suele llamar también "alta fidelidad". Más allá de esto, el oído humano no puede procesar los matices que incluya una grabación. Es decir, 48000 Hz, un formato de grabación de audio muy popular, ofrece "un poquito más" de lo que el oído humano puede procesar, por lo tanto se ha usado como formato estándar de grabación para poder dar "todo y un poquito más" a nuestros oídos. Más allá de esta calidad, estaremos desperdiciando espacio en disco ya que no podremos apreciar los matices extra de la grabación.
Típicamente y por conveniencia, el formato comercial de publicación de audio es incluso de menor calidad, se trata del sonido codificado como .mp3, que ofrece como una calidad CD pero al que se le han retirado ciertas frecuencias más altas y más bajas, lo que reduce un poco la calidad pero mejora la transportabilidad de los archivos, y por idoneidad se utiliza este estándar.
Y ahora pasamos al vídeo. Aquí en el vídeo hay dos variables importantes: primero la resolución y después la tasa de fotogramas por segundo. Respecto a la resolución, según la información de que se dispone en la actualidad, una película exhibida en HD, y visionada a una distancia típica y dado un tamaño típico también de pantalla, ofrece más detalle de lo que nuestro ojo humano puede distinguir. Por lo tanto, es muy posible que por idoneidad, el formato HD se quede a largo plazo como estándar para proyecciones de todo tipo, tanto en grandes pantallas que se asimilan a las salas de cine como a televisiones caseras. 2K, 4K, podría ser redundante para un visionado típico como decimos (un tamaño determinado de pantalla visto a una distancia también determinada). Ahora, es posible que el formato 4K sea adecuado por ejemplo si quieres cubrir la fachada de un edificio grande como puede ser un rascacielos neoyorquino, tal y como ya se está haciendo a veces. Pero para proyecciones cinematográficas estándar, ya sean pantallas de cine o pequeñas pantallas domésticas como televisiones y tablets, el HD repetimos ofrece más de lo que el ojo humano puede distinguir.
Sobre la tasa de fotogramas por segundo, también en tiempos se estableció, según diferentes estudios de aquella época (me estoy refiriendo a los años previos a la aparición del cine digital), que 30 fotogramas por segundo (es decir, lo que ofrece el sistema americano para televisión NTSC), es lo máximo que el ojo humano puede distinguir. A partir de aquí, la información es redundante y/o se pierde (por ejemplo 48fps, también llamado "High frame rate"). El estándar cinematográfico son los 24 fotogramas por segundo, o 23,976 para los puristas, que ofrece "casi todo" el movimiento que el ojo humano puede procesar. Y este estándar está fijo desde hace aproximadamente unos 50 años ya.
Por lo tanto, todos aquellos que quieran establecer un límite -humano, como es lo que nos interesa, suponemos- a la proyección de cine, se puede decir que el formato HD (1920x1080) a 24fps y con una calidad de audio de 44100 Hz, se está ofreciendo lo máximo que nuestra combinación de sensores (ojos y oídos) conjuntamente con nuestra capacidad de proceso (nuestro cerebro) puede disfrutar.
Así que en principio no nos debemos flagelar mucho con este tema puesto que el máximo ya se ha alcanzado y nos encontramos cómodos con este estándar HD-24fps-44100Hz.

