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El turismo, la exportación, la sanidad y las energías renovables hacen de España una maquinaria socio-económica muy bien engrasada

29 de Diciembre de 2024;
El sol de Miró diseñado para la Marca España en 1983
El sol de Miró diseñado para la Marca España en 1983
En el día de hoy constatamos que, debido al turismo, la exportación de distintos tipos de bienes, la sanidad gratuita y universal y las energías renovables, está todo ello haciendo de España un país con un modelo socio-económico tremendamente bien engrasado, incluso digno de estudio y exportación.

Es un modelo que podría denominarse "aperturista", en el sentido en que propicia el turismo como industria, apoyándose en el concepto de "hospitalidad" que como se ha dicho ya aquí es una virtud señalada en la mayoría de sociedades. Se apoya por ello mismo en una sanidad pública gratuita y universal, que intentará "estar ahí" si surge algún problemilla transitorio (concepto de "deber de socorro") durante la visita al país y que, en la inmigración ilegal (indeseada pues es ilegal, sin entrar en más detalles), servirá también como método de protección de los ya presentes en el territorio, puesto que se hará examen médico y se someterá a cierto control sanitario a todo aquel que llegue por esa vía, para evitar epidemias (si hay una pandemia lo mejor es resguardarse y tirar de la "deuda país" hasta que "escampe").

En lo tocante al turismo, el que escribe, y fuera de menú, está muy orgulloso de haber estrenado en este año 2024 que termina ¡dos! largometrajes hechos casi íntegramente por él mismo, alguno de ellos (o los dos) con un componente de fomento del turismo en España fuerte.

La energía, capítulo aparte, se está mostrando también fuera del tráfico económico, por lo menos en el centro-sur de la península, allí donde hay muchos días de sol al año, puesto que se potencia lo que se conoce como "autoconsumo energético", es decir, consumo directo de la energía renovable que solo se mide o tasa con fines estadísticos y de apoyo o respaldo ante la falta de los mismos, sacando la energía como decimos de la economía; ni siquiera el estado entra a escudriñar ni a proporcionar (lo que ocurriría en un hipotético estado comunista) la energía autoconsumida. Simplemente está fuera de medida económica por ser abundante; si existe una medición es solo con fines estadísticos y de estudio, y/o respaldo. Es por esto que este medio de comunicación insta a que toda vivienda o conjunto residencial intenten, en la medida de lo posible y tratando de afear lo menos que se pueda el paisaje, generar su propia energía y consumirla "in situ" (de ahí que todas las cubiertas planas del centro-sur peninsular, quizá, deberían estar tupidas por placas solares). Por supuesto el concepto de solidaridad hará que las regiones con más recursos renovables compartan con el norte, que paradójicamente se encuentra ahora en desventaja, parte de lo que generan.

De esta manera, unidos estos tres palos (el turismo, la sanidad pública y la energía renovable) a la exportación pura y dura tanto de bienes tangibles como intangibles, y una justicia extremadamente garantista para todos los procesos, pero en especial para con los más vulnerables o en situación de indefensión (como podría ser por ejemplo un extranjero), más un férreo control de las armas de fuego, cuyo uso está "de facto" prohibido para la sociedad en general, lo que redunda en una visión "civilizada" del espacio público, hacen del modelo socio-económico de España algo digno de mención y que a todas luces desde aquí nos parece algo incluso digno de estudio y de exportación a países terceros.

Hay algunos flecos menores que hay que ir limando, pero poco a poco, no vayamos a estropear lo principal: por ejemplo los políticos deberían abstenerse de utilizar dinero público para pagar prostitutas (lujuria) y/o mariscadas (gula) y cosas de estas; es decir, no hay problema en que cada cual haga lo que quiera pero claro no se puede hacer esto de manera ejemplarizante (o fomentar estos comportamientos, vaya); en fin, hay que tener un especial decoro cuando uno se está dedicando a la "cosa pública". De la misma manera se pide a los políticos que eviten ese tono "bronco" que se ha instalado parcialmente en la vida pública española y que dejen de emitir "malas vibraciones" y "malos rollos" al resto de la sociedad.

En resumen, que 2024, con ausencia ya de pandemias globales y temas de estos, ha sido un año dulce para nuestro país España por todos los motivos explicados en este artículo (y alguno más habrá, aunque también haya habido aspectos negativos como la terrible DANA reciente en Valencia), por lo que la petición de este medio es que "no vayamos a estropearlo" y profundicemos cuanto más se pueda en el bienestar de la gente.