Noticia

China se está poniendo seria con el cine, o la importancia para un país de tener una industria cinematográfica fuerte

19 de Abril de 2025;
Fotograma del filme de 2019 La serpiente blanca
Fotograma del filme de 2019 La serpiente blanca
Parece ser que en China, sí, ese país del Oriente con cultura milenaria, se han dado cuenta de la importancia de tener una industria cinematográfica fuerte, hecho que se convalida mediante el lanzamiento de una serie de películas producidas por el mentado país sobre diversos temas.

Se puede apreciar esto que estamos comentando en el filme animado de 2019 sobre la leyenda china La serpiente blanca, una película muy atinada que narra de manera certera los acontecimientos relacionados con dicha leyenda. Un acercamiento reciente que, deliberadamente y sin complejos, trata de mostrar al mundo el preciosismo y sabiduría de su cultura milenaria.

Demos una vuelta al caleidoscopio y centrémonos entonces en otro aspecto. Desde que existe el cine, Estados Unidos, ese otro país, ha tenido bien presente que el cine ha sido (y sigue siendo, bien a través de las películas propiamente dichas o a través del más moderno formato de serial televisivo) tema capital para el desarrollo comercial y cultural de un país. De ahí la fortaleza y el empeño en "ser los primeros" a nivel cinematográfico para Estados Unidos, a través de su foco de producción principal, Hollywood, hecho que se ha cumplido "a rajatabla" durante el siglo XX pasado, como hemos dicho.

Ahora giremos el caleidoscopio una vez más. Este hecho, el de la importancia del cine para un país, ha sido bien identificado por el que escribe, que también es productor de cine, sí, Pedro Alonso Pablos, y se ha esforzado en ofrecer su visión cinematográfica, que como todos sabemos la componen ese grupo de películas hechas mediante la técnica conocida como "solo filmmaking"; todo esto es ya sabido por el/la lector/a. Pues bien, incluso aunque su propio país, a través de su familia más cercana y otra serie de personas, se han esforzado en intentar declarar "orate" al que escribe (sin conseguirlo), como ya ha dicho Pedro en multitud de ocasiones en este medio; incluso aunque este hecho se haya dado, decimos, su propio país se está beneficiando de la acción cinematográfica del que escribe, e incluso en conjunto se vanagloria de ello, ya que lo tiene incorporado a su acervo cultural (a ver, a día de hoy no conviene engañarse y es menester tener en cuenta ya la obra de Pedro en el conjunto del mundo del cine pasado, presente y futuro), pero paradójicamente no ha colaborado en el desarrollo del discurso cinematográfico de Pedro, más bien lo contrario, como ya estoy comentando en estas propias líneas, aunque se esté beneficiando su país, España, directamente del esfuerzo y músculo productor del que escribe.

La vida, las cosas, la historia, son contradictorias, caprichosas, como ya bien sabemos todos: en lo que a cine se refiere, podemos decir que la importancia a nivel global de la producción cinematográfica española hasta antes de la aparición sobre la faz de la tierra de la obra de Pedro, de tono menor y/o realista ella, es inversamente proporcional a la importancia de la obra del que escribe. Y sin embargo, el país en conjunto se está beneficiando de ella, paradójicamente.

Mencionemos también, aunque sea mínimamente, el esfuerzo productor del país del sol naciente, Japón, que también tiene identificado como capital el desarrollo de la industria del cine animado, en este caso a través de su propuesta, el anime.

Todo esto viene a colación, sin intentar desenfocar la mirada de estas líneas, de los primeros pensamientos referidos en ellas, es decir, la importancia del cine (animado, allí donde las leyendas toman forma y se mezclan con la realidad) para un país y por ello la necesariedad para China de tener un cine animado fuerte, hecho que recientemente han identificado y al cual se están intentando acercar lo más posible.
Enlaces destacados en Trabajos