El ocio es el negocio del siglo XXI (y valga la contradicción)
06 de Agosto de 2025; redacción Arscodex
Hoy toca centrarse en un aspecto que consiste en constatar que el ocio, sí, esas actividades que realizamos durante el tiempo que no estamos trabajando, y que abarcan desde el cine hasta los deportes, es el negocio (y valga la contradicción) del siglo XXI.
Por un lado vemos que en español la palabra negocio significa literalmente la negación del ocio, por lo tanto como hemos dicho se produce un hecho contradictorio y es que el ocio se convierte en negocio y el negocio el ocio, válgaseme el trabalenguas.
Por otro lado, como hemos dicho, comprobamos que, a día de hoy en España, por ejemplo el 20% de la energía es renovable; esto quiere decir que el 20% de trabajos que se realizaban para obtener la energía antes ahora se tienen que relocalizar/reubicar en trabajos directamente relacionados con el ocio, pues ese tiempo que el ser humano empleaba en obtener los recursos energéticos hay que emplearlo en otra cosa.
Lo mismo pasa con la obtención de las materias primas para alimentación/fabricación de mercaderías; estando el sector primario (obtención de materia prima y energía, como hemos comentado) casi totalmente automatizado, hay que reubicar a todos esos trabajadores que o bien se incorporarán al sector servicios y una buena parte de ellos al ocio, o bien se quedarán sin trabajar y recibirán una ayuda por ello (no deseable pero no podemos ir en contra de los tiempos tampoco).
Por lo tanto vemos como, igualmente, el sector secundario (transformación de la materia prima) queda también muy automatizado y todos esos excedentes de trabajadores de estos dos tradicionales sectores se incorporan al sector terciario o de servicios, y dentro de ellos, al ocio, tal y como ya hemos dicho aquí en este propio artículo.
El ocio comprende todas las actividades que se hacen durante el tiempo de descanso o de no-trabajo y mientras no estamos dormidos; este tiempo cada vez es mayor por lo tanto hay que rellenarlo con algo. Es el tiempo de ocio, en contraposición al negocio, y en él caben actividades de todo tipo que enumeraremos aquí mismo sin intención de ser categóricos: música, cine, videojuegos, televisión (estos cuatro dominios son los que se conocen en EEUU típicamente como "entertainment" o "entretenimiento" que es una de las ramas principales del ocio. Pero después tenemos también: viajes, gastronomía, deportes, teatro, arte y cultura, lectura... etcétera, etcétera, etcétera. En fin, toda actividad que llena nuestro tiempo de ocio.
Algunas personas se quejan de que la industria tradicional (que se identifica principalmente con el sector secundario) como puede ser el trabajo en una fábrica y esas cosas se está perdiendo pero es el signo de los tiempos, pues como decimos está fuertemente automatizada. Por otro lado, la música, televisión, etcétera, además del turismo, es una industria perfectamente válida, lo que pasa que a muchos nos da rabia que un niñato/a Yutuber o Instagramer sea el que "mueve los dineros" y al que tenemos que rendir pleitesía si queremos tener ingresos, je, je.
En fin, que así están las cosas. Como todo fluye, efectivamente la humanidad se encuentra en un punto que, en ausencia de desastre importante como puede ser el lanzamiento de una bomba atómica, una invasión extraterrestre, una plaga muy destructiva o que las máquinas nos esclavicen; en ausencia de cataclismo, decimos, el ser humano emplea cada vez menos tiempo en obtener los recursos y más tiempo en ocio. Así que el mentado "ocio" en su conjunto se muestra como la industria principal presente y futura de la humanidad.
Por un lado vemos que en español la palabra negocio significa literalmente la negación del ocio, por lo tanto como hemos dicho se produce un hecho contradictorio y es que el ocio se convierte en negocio y el negocio el ocio, válgaseme el trabalenguas.
Por otro lado, como hemos dicho, comprobamos que, a día de hoy en España, por ejemplo el 20% de la energía es renovable; esto quiere decir que el 20% de trabajos que se realizaban para obtener la energía antes ahora se tienen que relocalizar/reubicar en trabajos directamente relacionados con el ocio, pues ese tiempo que el ser humano empleaba en obtener los recursos energéticos hay que emplearlo en otra cosa.
Lo mismo pasa con la obtención de las materias primas para alimentación/fabricación de mercaderías; estando el sector primario (obtención de materia prima y energía, como hemos comentado) casi totalmente automatizado, hay que reubicar a todos esos trabajadores que o bien se incorporarán al sector servicios y una buena parte de ellos al ocio, o bien se quedarán sin trabajar y recibirán una ayuda por ello (no deseable pero no podemos ir en contra de los tiempos tampoco).
Por lo tanto vemos como, igualmente, el sector secundario (transformación de la materia prima) queda también muy automatizado y todos esos excedentes de trabajadores de estos dos tradicionales sectores se incorporan al sector terciario o de servicios, y dentro de ellos, al ocio, tal y como ya hemos dicho aquí en este propio artículo.
El ocio comprende todas las actividades que se hacen durante el tiempo de descanso o de no-trabajo y mientras no estamos dormidos; este tiempo cada vez es mayor por lo tanto hay que rellenarlo con algo. Es el tiempo de ocio, en contraposición al negocio, y en él caben actividades de todo tipo que enumeraremos aquí mismo sin intención de ser categóricos: música, cine, videojuegos, televisión (estos cuatro dominios son los que se conocen en EEUU típicamente como "entertainment" o "entretenimiento" que es una de las ramas principales del ocio. Pero después tenemos también: viajes, gastronomía, deportes, teatro, arte y cultura, lectura... etcétera, etcétera, etcétera. En fin, toda actividad que llena nuestro tiempo de ocio.
Algunas personas se quejan de que la industria tradicional (que se identifica principalmente con el sector secundario) como puede ser el trabajo en una fábrica y esas cosas se está perdiendo pero es el signo de los tiempos, pues como decimos está fuertemente automatizada. Por otro lado, la música, televisión, etcétera, además del turismo, es una industria perfectamente válida, lo que pasa que a muchos nos da rabia que un niñato/a Yutuber o Instagramer sea el que "mueve los dineros" y al que tenemos que rendir pleitesía si queremos tener ingresos, je, je.
En fin, que así están las cosas. Como todo fluye, efectivamente la humanidad se encuentra en un punto que, en ausencia de desastre importante como puede ser el lanzamiento de una bomba atómica, una invasión extraterrestre, una plaga muy destructiva o que las máquinas nos esclavicen; en ausencia de cataclismo, decimos, el ser humano emplea cada vez menos tiempo en obtener los recursos y más tiempo en ocio. Así que el mentado "ocio" en su conjunto se muestra como la industria principal presente y futura de la humanidad.

