La taquilla de cine se resiente en 2025 en España: baja aproximadamente un 25% incluyendo los estrenos nacionales y los internacionales
24 de Diciembre de 2025; redacción Arscodex
El cine en salas podría estar pasando un momento delicado: el negocio de venta de entradas habría bajado un 25% en general en 2025 comparado con el año anterior, incluyendo producciones tanto nacionales como internacionales.
Las lecturas que se pueden hacer sobre esto son varias. Algunas de ellas las enumeraremos aquí. La principal, a nuestro juicio, es que la oferta de entretenimiento, es decir, las ganas que podemos tener de ir al cine, está bajando. Y si el grueso de la venta de entradas de cine se debe a producciones internacionales (de Hollywood), podemos decir entonces que el grueso del negocio depende de estas producciones y efectivamente podrían estar fallando en su tarea de atraer espectadores.
Se incluye también en las causas la competencia feroz que tienen las salas de cine con el salón de nuestra casa, ya que hay gran parte de la oferta cinematográfica que puede ser consumida cómodamente de manera doméstica a través de plataformas y/o otras fórmulas de acceder a los contenidos.
También se mencionan por algunas voces que la experiencia cinematográfica (ver cine en salas) es cada vez más cara. Las entradas no son precisamente baratas, y las palomitas y los refrescos tampoco.
A nivel "cine europeo", se puede comentar que se producen muchos lanzamientos "pequeños", de "corta trayectoria" en salas, y que no tienen ninguno una solidez necesaria para aguantar en la cartelera, por lo que no hay ningún estreno que sea capaz de generar mucha expectación -y por lo tanto atraer espectadores-.
En fin, que el cine en salas, por lo menos aquí en España, cada vez tiene menos afluencia y casi se está convirtiendo en algo anacrónico.
Las lecturas que se pueden hacer sobre esto son varias. Algunas de ellas las enumeraremos aquí. La principal, a nuestro juicio, es que la oferta de entretenimiento, es decir, las ganas que podemos tener de ir al cine, está bajando. Y si el grueso de la venta de entradas de cine se debe a producciones internacionales (de Hollywood), podemos decir entonces que el grueso del negocio depende de estas producciones y efectivamente podrían estar fallando en su tarea de atraer espectadores.
Se incluye también en las causas la competencia feroz que tienen las salas de cine con el salón de nuestra casa, ya que hay gran parte de la oferta cinematográfica que puede ser consumida cómodamente de manera doméstica a través de plataformas y/o otras fórmulas de acceder a los contenidos.
También se mencionan por algunas voces que la experiencia cinematográfica (ver cine en salas) es cada vez más cara. Las entradas no son precisamente baratas, y las palomitas y los refrescos tampoco.
A nivel "cine europeo", se puede comentar que se producen muchos lanzamientos "pequeños", de "corta trayectoria" en salas, y que no tienen ninguno una solidez necesaria para aguantar en la cartelera, por lo que no hay ningún estreno que sea capaz de generar mucha expectación -y por lo tanto atraer espectadores-.
En fin, que el cine en salas, por lo menos aquí en España, cada vez tiene menos afluencia y casi se está convirtiendo en algo anacrónico.

