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La jardinería como elemento esencial para fomentar el turismo: trucos para conseguir un buen jardín

10 de Marzo de 2026;
Piscina con vistas a Trujillo al atardecer de la Casa rural Lagar el Altozano
Piscina con vistas a Trujillo al atardecer de la Casa rural Lagar el Altozano
Es un hecho contrastado que la jardinería es, tal y como decimos en el título de este texto, un elemento esencial en el mundo del turismo: todos los pueblos y ciudades con un mínimo interés turístico deberían afanarse especialmente en esta categoría. Además, aquí mismo mostraremos algunos trucos para mejorar el jardín.

De Europa se pueden mencionar dos jardines principales (aunque hay muchos más, claro está): Uno son los jardines del palacio de Versalles (cerca de París) y el otro son los jardines del Generalife en la Alhambra de Granada (que vienen muy bien explicados en la obra de José Tito Rojo, el botánico granadino). Ambos tienen una aproximación algo diferente derivada de su distinta latitud pero en esencia comparten la frescura y la delicia de lo que significa tener un buen jardín.

Los jardines, hoy día, pueden ser de tres tipos: simétricos u ortogonales (utilizando principalmente la línea recta como elemento hilvanador), orgánicos (utilizando formas más naturales o curvas), o mixtos. Como ejemplo de simetría podemos invocar nuevamente estos dos principales jardines de Europa (el de Versalles y el de la Alhambra). Como tipo mixto, mencionamos por ejemplo el de la casa rural Lagar el Altozano en Trujillo, Extremadura (con conexión directa con esta publicación).

Y ahora, los "truquitos" para hacer un buen jardín; que no falten: El primero es hacer caso a la naturaleza en sí misma y utilizar plantas que se adecúen a la latitud y altitud de la ubicación del jardín (es decir, no tratar de plantar un abeto en Cuenca o un cactus en Noruega o algo así).

Otro truco es el abuso de las flores si se puede. Las flores son siempre bienvenidas (que se lo digan a los jardines cordobeses si no), y fáciles de mantener. Igualmente, dominar el uso del agua; bien sea a través de acequias, fuentes, estanques, etcétera.

También podemos hacer un llamamiento a la doctrina del jardín japonés, que dice que, a modo socarrón, "en un jardín a veces también se puede incluir alguna planta". Esto significa que cuanto más material inerte incluyamos en nuestro jardín, más fácil será su mantenimiento, haciendo alusión a esta máxima del jardín japonés, y fomentando también el aprovechamiento de lo inerte para no tener que quitar tanta mala hierba.

En definitiva, que desde aquí instamos a todas las plazas que se autodenominen "turísticas" a tener bien cuidados los jardines; si se trata de un ayuntamiento, que no escatimen en operarios para dejar lo más bonito posible el lugar y, si estamos hablando de una fundación o un jardín privado, también (aunque en este caso suelen tener más cuidado de todo esto en general, por la cuenta que les trae).