La taquilla española de cine en salas pierde en su primer cuarto de siglo (2000-2025) aproximadamente la mitad de los espectadores
06 de Julio de 2026; redacción Arscodex
Según datos oficiales y disponibles de taquilla de cine en España de los últimos tiempos, se constata que entre 2000 y 2025 (primer cuarto de siglo), el cine en salas en nuestro país ha perdido aproximadamente la mitad de los espectadores.
Esto se puede corroborar actualmente mediante una búsqueda rápida en internet, que confirmará este hecho. La principal competencia del cine en salas es, y en este caso no hay sorpresa, el cine en casa, ya sea bien con una televisión plana grande de última generación, o mediante proyectores también baratos y sistemas de "home cinema" (sobre todo para resolver, además del vídeo, la reproducción del audio de las películas).
Y es que, aunque no se estrenen estos días grandes películas "de guardar" (es decir, peliculones), y todo sean remakes, reboots y cualquier tipo de "re-" que puedan pulular por las pantallas, aunque no haya hoy día grandes películas como decimos, el cine sigue siendo algo capital en nuestras vidas, y como ya hay mucho contenido filmado a las espaldas de la humanidad (producido en otras épocas quizá, durante el siglo XX), pues aunque la gente no vaya a las salas, el cine se sigue disfrutando, esta vez en casa.
Y es que la redacción de este medio ha podido comprobar la amplia sonrisa que se les queda a las familias justo al salir de la tienda y llevarse una televisión plana grande. Esa es la verdadera sonrisa del cine actual. En realidad, solo cambia la ubicación, puesto que el cine como experiencia sigue teniendo un lugar prominente en nuestras vidas, como decimos.
Pero esta situación sigue mostrándose difícil para los cineastas puesto que, si el cine en salas ya no es lo que era y ya no hay dinero ahí (además de que lo poco que hay haya que repartirlo), y encima las plataformas de streaming actúan como puerta de entrada para nuevos cineastas y además se quedan con un buen "bocado" del dinero recaudado, el panorama cinematográfico sigue por lo tanto estando complicado en general para intentar destacar en este arte.
Pero bueno, no nos preocupemos mucho por los cineastas; ocupémonos mejor del cine como experiencia y constatemos que, tras el anacrónico modelo de cine en salas, llega el cine en casa, con pantallas grandes de última generación y exclusivos sistemas de sonido, que incluso aumentan la experiencia cinematográfica y engrandecen aún más este arte, el arte rey, el cine.
Esto se puede corroborar actualmente mediante una búsqueda rápida en internet, que confirmará este hecho. La principal competencia del cine en salas es, y en este caso no hay sorpresa, el cine en casa, ya sea bien con una televisión plana grande de última generación, o mediante proyectores también baratos y sistemas de "home cinema" (sobre todo para resolver, además del vídeo, la reproducción del audio de las películas).
Y es que, aunque no se estrenen estos días grandes películas "de guardar" (es decir, peliculones), y todo sean remakes, reboots y cualquier tipo de "re-" que puedan pulular por las pantallas, aunque no haya hoy día grandes películas como decimos, el cine sigue siendo algo capital en nuestras vidas, y como ya hay mucho contenido filmado a las espaldas de la humanidad (producido en otras épocas quizá, durante el siglo XX), pues aunque la gente no vaya a las salas, el cine se sigue disfrutando, esta vez en casa.
Y es que la redacción de este medio ha podido comprobar la amplia sonrisa que se les queda a las familias justo al salir de la tienda y llevarse una televisión plana grande. Esa es la verdadera sonrisa del cine actual. En realidad, solo cambia la ubicación, puesto que el cine como experiencia sigue teniendo un lugar prominente en nuestras vidas, como decimos.
Pero esta situación sigue mostrándose difícil para los cineastas puesto que, si el cine en salas ya no es lo que era y ya no hay dinero ahí (además de que lo poco que hay haya que repartirlo), y encima las plataformas de streaming actúan como puerta de entrada para nuevos cineastas y además se quedan con un buen "bocado" del dinero recaudado, el panorama cinematográfico sigue por lo tanto estando complicado en general para intentar destacar en este arte.
Pero bueno, no nos preocupemos mucho por los cineastas; ocupémonos mejor del cine como experiencia y constatemos que, tras el anacrónico modelo de cine en salas, llega el cine en casa, con pantallas grandes de última generación y exclusivos sistemas de sonido, que incluso aumentan la experiencia cinematográfica y engrandecen aún más este arte, el arte rey, el cine.

