Detenida por exhibirse desnuda en el Museo D'Orsay de París
18 de Enero de 2016; redacción Arscodex
Esta semana ha tenido lugar un hecho del que quizá no tendría que hacerse eco este medio para no darle publicidad, aunque por lo menos lo haremos acompañando una crítica negativa al suceso. Una autodenominada "artista" luxemburguesa, llamada Deborah de Robertis, irrumpió el sábado en el Museo D'Orsay de París y se desnudo frente al cuadro "Olympia" pintado por el artista impresionista Édouard Manet.
Fue detenida por exhibicionismo, ya que permaneció desnuda y grabando con una cámara el momento durante varios minutos, hasta que, después de haberla instado a que se vistiera, el museo desalojó la sala y llamó a la policía. Este hecho ya lo había repetido la "artista" en 2014 frente al cuadro "El origen del mundo" de Gustave Courbet en una situación parecida.
Realmente resulta increible cómo las personas sacrifican su honor y el de los museos realizando este tipo de performances que lo único que le dan es un titular aislado en varios periódicos, simplemente para aparecer en los medios, sin tener ningún tipo de esfuerzo artístico detrás ni de talento, solo pensando cómo trascender de la manera más burda y alejada del arte. Pero es culpa del propio arte actual ya que su banalidad presenta un "caldo de cultivo" especial para que estos sucesos lamentables ocurran.
Fue detenida por exhibicionismo, ya que permaneció desnuda y grabando con una cámara el momento durante varios minutos, hasta que, después de haberla instado a que se vistiera, el museo desalojó la sala y llamó a la policía. Este hecho ya lo había repetido la "artista" en 2014 frente al cuadro "El origen del mundo" de Gustave Courbet en una situación parecida.
Realmente resulta increible cómo las personas sacrifican su honor y el de los museos realizando este tipo de performances que lo único que le dan es un titular aislado en varios periódicos, simplemente para aparecer en los medios, sin tener ningún tipo de esfuerzo artístico detrás ni de talento, solo pensando cómo trascender de la manera más burda y alejada del arte. Pero es culpa del propio arte actual ya que su banalidad presenta un "caldo de cultivo" especial para que estos sucesos lamentables ocurran.

