Atresmedia y Mediaset, seriamente castigadas en bolsa con una aguda curva descendente en su valor de cotización a cinco años
06 de Junio de 2019; redacción Arscodex
Los otrora buques insignia de la televisión en España, las empresas Atresmedia y Mediaset, conglomerados históricos que aglutinan la mayor parte de señales de televisión en abierto de nuestro país, se están viendo severamente castigadas en bolsa en los últimos cinco años.
De esta manera, atendiendo a los datos que ofrece Bolsa de Madrid en su web, donde solo muestra los últimos cinco años, quizá por prudencia o simplemente por vergüenza, podemos ver que ambos títulos están lejos ahora mismo de su máximo de los últimos cinco años: Atresmedia cotiza en el entorno de los 4€ por acción hoy en día cuando el máximo a cinco años es de unos 15€ (aprox. 1/4 de su valor en máximos); Mediaset sigue el mismo camino y aunque repunta un poquito estos días (6,7€ por acción), queda lejos también de su cotización más alta de los cinco últimos años (aprox. 13€; la mitad de su valor).
Siguen pues estos dos valores el ritmo establecido por las empresas de comunicación/telecomunicaciones de referencia en nuestro país: Prisa pasa de 12,5€ (su máximo a cinco años) a cotizar en torno a los 1,45€ en estos días que corren; y Telefonica pasa de los aproximadamente 14€ por acción en su máximo en el último lustro a moverse en torno a los 7€.
Las depreciaciones de estas empresas son significativas. A juicio de la publicación que actualmente el lector está consumiendo, es decir, esta publicación, el problema es claro: La globalización está acabando con los cotos que había localizados por países y las empresas que "partían el bacalao" locales sufren de dos males endémicos que pueden acabar con ellas, el primero es que la distribución está en manos internacionales que operan en múltiples países, principalmente originarias de California (EEUU). Podemos mencionar Youtube, Netflix, Amazon y la que próximamente va a iniciar su andadura en internet, Disney+. Además, las empresas locales de producción de contenidos, habiendo perdido el grado que supone el control de la distribución, están fallando en crear contenidos que interesen más allá de nuestras fronteras, salvo un par de ejemplos mal puestos de cuyos nombres no es que no quiera acordarme, es que no me acuerdo ahora mismo.
Así que, en fin, no pueden hacer otra cosa más que aumentar su deuda refinanciándose con los bancos casi a fondo perdido, lo que finalmente puede acabar en un colapso total del sistema. Afortunadamente, el grupo creativo que sustenta estas páginas se encuentra libre y fuera de este círculo vicioso, y su pequeña estructura le dota de una agilidad inusitada para llevar a cabo proyectos que interesan en todas partes.
En definitiva, que como esto no cambie a corto plazo, podemos prepararnos para el diluvio universal mediático español.
De esta manera, atendiendo a los datos que ofrece Bolsa de Madrid en su web, donde solo muestra los últimos cinco años, quizá por prudencia o simplemente por vergüenza, podemos ver que ambos títulos están lejos ahora mismo de su máximo de los últimos cinco años: Atresmedia cotiza en el entorno de los 4€ por acción hoy en día cuando el máximo a cinco años es de unos 15€ (aprox. 1/4 de su valor en máximos); Mediaset sigue el mismo camino y aunque repunta un poquito estos días (6,7€ por acción), queda lejos también de su cotización más alta de los cinco últimos años (aprox. 13€; la mitad de su valor).
Siguen pues estos dos valores el ritmo establecido por las empresas de comunicación/telecomunicaciones de referencia en nuestro país: Prisa pasa de 12,5€ (su máximo a cinco años) a cotizar en torno a los 1,45€ en estos días que corren; y Telefonica pasa de los aproximadamente 14€ por acción en su máximo en el último lustro a moverse en torno a los 7€.
Las depreciaciones de estas empresas son significativas. A juicio de la publicación que actualmente el lector está consumiendo, es decir, esta publicación, el problema es claro: La globalización está acabando con los cotos que había localizados por países y las empresas que "partían el bacalao" locales sufren de dos males endémicos que pueden acabar con ellas, el primero es que la distribución está en manos internacionales que operan en múltiples países, principalmente originarias de California (EEUU). Podemos mencionar Youtube, Netflix, Amazon y la que próximamente va a iniciar su andadura en internet, Disney+. Además, las empresas locales de producción de contenidos, habiendo perdido el grado que supone el control de la distribución, están fallando en crear contenidos que interesen más allá de nuestras fronteras, salvo un par de ejemplos mal puestos de cuyos nombres no es que no quiera acordarme, es que no me acuerdo ahora mismo.
Así que, en fin, no pueden hacer otra cosa más que aumentar su deuda refinanciándose con los bancos casi a fondo perdido, lo que finalmente puede acabar en un colapso total del sistema. Afortunadamente, el grupo creativo que sustenta estas páginas se encuentra libre y fuera de este círculo vicioso, y su pequeña estructura le dota de una agilidad inusitada para llevar a cabo proyectos que interesan en todas partes.
En definitiva, que como esto no cambie a corto plazo, podemos prepararnos para el diluvio universal mediático español.

