Demasiados servicios de streaming, también desde EEUU; añadamos el de Apple a la lista
11 de Septiembre de 2019; redacción Arscodex
Ayer tuvo lugar en California la última Keynote -así es como se conocen los eventos donde se anuncian novedades- de la empresa Apple, fundada por el ya fallecido Steve Jobs y otros compañeros y famosa por estar siempre a la última en tecnología para el uso de las personas.
Bueno pues uno de sus lanzamientos de este año es el servicio de streaming o televisión a la carta de dicha compañía. Se une así al ya concurrido espacio televisivo en internet donde todo tipo de actores, algunos procedentes de la era de la televisión por cable, y otros como este procedentes del mundo de la tecnología más novedosa, tratan de salir a flote en el mundo de los píxeles y los bytes.
A nuestro juicio el espacio está ya demasiado concurrido, y ni siquiera a nivel mundial (recordemos que luego en cada país hay otros más pequeños que también compiten, por lo menos en Europa y EEUU) hay hueco para tanto VOD como creemos que va a ocurrir. Ya la compañía Netflix, que se había adelantado ofreciendo un muy buen sistema de streaming, está flojeando en bolsa y la mencionada Apple está quemando rápidamente parte de los beneficios obtenidos en la última era Jobs que tenía disponibles y en caja en hacer, quizá a matacaballo, dos o tres películas para engordar dicho lanzamiento.
A priori podemos traer a colación aquella expresión que decía "el contenido es el rey", y que luego decía "pero la distribución es la reina", haciendo alusión a la fuerza que pueden tener cada parte de estos mecanismos de difusión. Y a nuestro más humilde parescer, cuando ya la distribución es menos importante, porque en internet cabe todo, está todo, y la misma se ve acorralada cuando puedes acceder a todo tipo de búsquedas en ese medio; queremos decir que cuando la distribución no es tan importante, lo importante vuelve a ser el contenido y los consumidores irán allí donde haya más chicha desde este punto de vista. Así, creemos que a medio y largo plazo, hay una empresa que lo está haciendo bien y es The Walt Disney company, que está comprando activos muy importantes y que en el momento que los explote sin intermediarios el resto de compañías se van a ver en serios apuros para inventarse cosas nuevas máxime cuando nos estamos refiriendo a agregadores de agregadores de contenido que encapsulan los mismos y los revenden montando estructuras piramidales como si de productos financieros se tratara. Pero el activo final es el contenido y Disney tiene mucho y muy bueno.
Los demás están como hemos dicho haciendo películas corriendo y sin ton ni son, sin tener mucha experiencia en el mundo de la producción cinematográfica (pero eso sí, con muchos dólares), y veremos a ver si este contenido que están creando pasa el filtro del tiempo y no queda como un intento meritorio de hacer algo pero poco rentabilizable a largo plazo igualmente.
Bueno pues uno de sus lanzamientos de este año es el servicio de streaming o televisión a la carta de dicha compañía. Se une así al ya concurrido espacio televisivo en internet donde todo tipo de actores, algunos procedentes de la era de la televisión por cable, y otros como este procedentes del mundo de la tecnología más novedosa, tratan de salir a flote en el mundo de los píxeles y los bytes.
A nuestro juicio el espacio está ya demasiado concurrido, y ni siquiera a nivel mundial (recordemos que luego en cada país hay otros más pequeños que también compiten, por lo menos en Europa y EEUU) hay hueco para tanto VOD como creemos que va a ocurrir. Ya la compañía Netflix, que se había adelantado ofreciendo un muy buen sistema de streaming, está flojeando en bolsa y la mencionada Apple está quemando rápidamente parte de los beneficios obtenidos en la última era Jobs que tenía disponibles y en caja en hacer, quizá a matacaballo, dos o tres películas para engordar dicho lanzamiento.
A priori podemos traer a colación aquella expresión que decía "el contenido es el rey", y que luego decía "pero la distribución es la reina", haciendo alusión a la fuerza que pueden tener cada parte de estos mecanismos de difusión. Y a nuestro más humilde parescer, cuando ya la distribución es menos importante, porque en internet cabe todo, está todo, y la misma se ve acorralada cuando puedes acceder a todo tipo de búsquedas en ese medio; queremos decir que cuando la distribución no es tan importante, lo importante vuelve a ser el contenido y los consumidores irán allí donde haya más chicha desde este punto de vista. Así, creemos que a medio y largo plazo, hay una empresa que lo está haciendo bien y es The Walt Disney company, que está comprando activos muy importantes y que en el momento que los explote sin intermediarios el resto de compañías se van a ver en serios apuros para inventarse cosas nuevas máxime cuando nos estamos refiriendo a agregadores de agregadores de contenido que encapsulan los mismos y los revenden montando estructuras piramidales como si de productos financieros se tratara. Pero el activo final es el contenido y Disney tiene mucho y muy bueno.
Los demás están como hemos dicho haciendo películas corriendo y sin ton ni son, sin tener mucha experiencia en el mundo de la producción cinematográfica (pero eso sí, con muchos dólares), y veremos a ver si este contenido que están creando pasa el filtro del tiempo y no queda como un intento meritorio de hacer algo pero poco rentabilizable a largo plazo igualmente.

