Sobre el sexo y la violencia en el cine
30 de Mayo de 2021;
En esta ocasión toca adentrarse en el mundo de la calificación por edades de las películas, y en menor medida videojuegos; es un mundo algo peliagudo pero que merece la pena ser revisado si estamos hablando de cine, como se hace en esta publicación, ¿no?

La palabra más atinada para este tipo de contenido es la conocida como "obsceno", es decir, acciones que se desarrollan idealmente "fuera de la escena", ya que es una palabra que deriva del teatro, del cine, por lo tanto no podía ser más claro su significado en este contexto. Hay dos axiomas principales que sirven para calificar por edades la posible audiencia de una película: la aparición de sexo y de violencia en las mismas. Hay otros dos tópicos que modifican la calificación por edades de los filmes: el uso de drogas y el lenguaje soez. Y en principio esto es todo.

Sobre el uso del sexo y la violencia en el cine, desde el punto de vista supersticioso, hay varias tendencias: Por ejemplo en las pinturas de la Cueva de Altamira se deduce que el pintor, que podía ser perfectamente el hechicero de la tribu, plasmó los bisontes en la cueva para tratar de que su visión imaginaria se convirtiera en realidad, es decir, para atraer bisontes. Hay otra tendencia que dice que si "mantenemos la violencia en la imaginación", esto es, en las películas, "la violencia no se mantendrá en la vida real", lo cual podría ser un avance. Otra tendencia (entroncada con lo que se hacía en la cueva mencionada) dice lo contrario: si hacemos uso de la violencia en la pantalla, es posible que esta se traslade al mundo real. En fin. Sobre el sexo se pueden aplicar los mismos axiomas: Mucho sexo en la pantalla se podría traducir en poco sexo en la vida real o al revés. Es por ello que en Europa el sexo abunda más en las películas...

También podemos añadir que, desde el punto de vista del entretenimiento (una de las funciones principales del cine hoy día), la violencia asegura mayores dosis de atención hacia la obra, ya que si no incluimos persecuciones o tiros pues nos vamos todos a dormir, y este efecto es precisamente el contrario al que buscamos hoy día mediante las películas (buscamos el mentado entretenimiento). Se puede mencionar también el hecho de que el sexo o la violencia que se muestran en los filmes sea gratuito o no, o sea, esté justificado o no: responde a las necesidades de la trama o no.

Respecto de la carga filosófica del filme, esta no importa casi nada para aumentar o reducir la calificación por edades de una película, es decir, se puede rebuscar en la psique de las personas o hablar de Dios o de cualquier concepto metafísico complejo sin que la calificación por edades suba; bien es cierto que entonces el filme no podrá obtener el marchamo de "especialmente indicado para la infancia", aunque se moverá en el terreno de "para todos los públicos". Hay agravantes y atenuantes también, por ejemplo violencia en una película de dibujos animados es más suave que en un filme de acción real.

En este medio pensamos que, de la misma manera que los seres humanos usamos vestimenta, los contenidos "obscenos" (fuera de la escena) van a seguir siendo "obscenos", y que cosas tan primarias para las personas como el sexo o la violencia seguirán teniendo esta calificación, y a medida que vamos evolucionando es posible que esta tendencia se reafirme porque los instintos primarios, esos que sujetan al ser humano dentro del mundo animal, se van matizando con el paso de los tiempos.

Pero, ¿qué conclusiones podemos sacar de todo esto? Pues... Desde el punto de vista del editor de esta publicación... Ninguna. No sabemos si exceso de sexo o violencia en el cine mejora la convivencia de las personas en la vida real o no. Pero en lo tocante a las producciones del grupo creativo que sustenta estas líneas podemos decir que hemos tomado una decisión clara y es la de apostar por reducir tanto el sexo como la violencia al máximo y solo incluirlo si estos son necesarios para la trama y a niveles bajos. Es decir, lo obsceno seguirá siendo obsceno y lo permitido seguirá siendo permitido... Por si acaso, je, je. En cualquier caso, la mayoría de las obras de arte denominadas "clásicas", tanto literarias, como pictóricas, como cinematográficas (es decir, aquellas que describen el desarrollo de una acción), suelen englobarse dentro de la calificación "para todos los públicos", y mucho nos tememos que aunque se hayan hecho esfuerzos por intentar "liberar" el arte de este corsé, sobre todo en el siglo XX, la cosa va a seguir igual; no obstante en este medio creemos igualmente que las películas que muestran mucho sexo o violencia tienen también derecho a existir y a ser consumidas por adultos en los contextos apropiados, aunque su difusión será siempre menor, por lo menos "dentro de la escena", obviamente.
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