El concepto moderno de enseñar entreteniendo es más antiguo de lo que crees
12 de Octubre de 2021; redacción Arscodex
En estos tiempos que corren a ciertos pedagogos y también a ciertos productores de cine se les llena la boca de buenas promesas y afirman que con sus métodos y vídeos se llega al concepto moderno de enseñanza en el que los niños aprenden divirtiéndose, lo cual, hasta cierto punto, es deseable, por lo menos en algunas disciplinas.
Bien es cierto que hay algunas tareas que requieren un poco más de seriedad en el ambiente, sobre todo si son tareas minuciosas o que requieren una cierta concentración. En definitiva, siguiendo la máxima latina de Ulpiano "suum cuique tribuere", dar a cada uno lo suyo, podemos decir que cada tarea tendrá su propio estilo de aprendizaje, ya que a veces tanta festividad es contraproducente, y a veces demasiada concentración también es mala.
Continuando con el hilo de las máximas latinas, podemos hacer referencia al "slogan" o reclamo publicitario que utiliza el personaje de Pocoyó en sus producciones: aprender riendo (en inglés, "learning through laughters"). Bueno pues trazando este principio a lo largo de la historia nos encontramos un precepto ya clásico en español que es la expresión "instruir deleitando", utilizada por Saturnino Calleja, sí, el editor del siglo XIX, para sus publicaciones. O sea que este concepto "moderno" de aprender entreteniéndose parece que no es tan moderno.
Pero todavía podemos echar la vista más atrás y comprobar que el poeta latino Horacio ya acuñó la expresión "prodesse et delectare", un poquito antes de que Jesucristo hiciera acto de presencia sobre la faz de la tierra, y que significa precisamente eso, "instruir deleitando".
Por lo tanto, los pedagogos modernos que quieren convertir el acto de la enseñanza en una fiesta continua han de saber que este concepto de enseñanza es más viejo que Carracuca, hecho que demuestra una vez más la posible forma cíclica que tiene nuestra existencia.
Bien es cierto que hay algunas tareas que requieren un poco más de seriedad en el ambiente, sobre todo si son tareas minuciosas o que requieren una cierta concentración. En definitiva, siguiendo la máxima latina de Ulpiano "suum cuique tribuere", dar a cada uno lo suyo, podemos decir que cada tarea tendrá su propio estilo de aprendizaje, ya que a veces tanta festividad es contraproducente, y a veces demasiada concentración también es mala.
Continuando con el hilo de las máximas latinas, podemos hacer referencia al "slogan" o reclamo publicitario que utiliza el personaje de Pocoyó en sus producciones: aprender riendo (en inglés, "learning through laughters"). Bueno pues trazando este principio a lo largo de la historia nos encontramos un precepto ya clásico en español que es la expresión "instruir deleitando", utilizada por Saturnino Calleja, sí, el editor del siglo XIX, para sus publicaciones. O sea que este concepto "moderno" de aprender entreteniéndose parece que no es tan moderno.
Pero todavía podemos echar la vista más atrás y comprobar que el poeta latino Horacio ya acuñó la expresión "prodesse et delectare", un poquito antes de que Jesucristo hiciera acto de presencia sobre la faz de la tierra, y que significa precisamente eso, "instruir deleitando".
Por lo tanto, los pedagogos modernos que quieren convertir el acto de la enseñanza en una fiesta continua han de saber que este concepto de enseñanza es más viejo que Carracuca, hecho que demuestra una vez más la posible forma cíclica que tiene nuestra existencia.
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