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Sobre la música instrumental (o clásica) francesa: Las figuras de Saint-Saëns, Debussy y Erik Satie

23 de Octubre de 2021;
En el mundo de la música existen tres figuras de compositores franceses, activos durante, principalmente, la segunda mitad del siglo XIX, que actualmente se ubican en la historia de este arte conformando lo que significaría el siguiente paso al romanticismo, cuyos inicios fueron acompasados por el músico alemán Beethoven. Es el caso del impresionismo y posterior vanguardismo musical. Los tres compositores son los mencionados en el título de este artículo (por orden cronológico de nacimiento): Saint-Saëns, Debussy y Erik Satie.

Estos tres artistas conviven, en el mundo del arte, al cobijo de las sombras de Mozart y Beethoven y algunos otros como Strauss (el joven), es decir, a la sombra de la música germanoaustríaca; no destacan tanto puesto que no han sido capaces individualmente de colocar muchas de sus obras en el imaginario colectivo, sin embargo como grupo funcionan bien. Quizá el nombre que más suene de esta terna es Debussy, aunque actualmente se están "poniendo en valor", como se suele decir, a los otros dos.

Es este estilo musical, el impresionismo-vanguardismo, el que, heredando el nombre del movimiento pictórico de sobra conocido por todos, genera un tipo de sonido muy característico, rozando el ambiente sonoro más que la música, y que aunque tenga menos fuerza que una composición clásica típica como pueda ser una obra de Mozart, también viene bien tenerlo en cuenta, en su correcto punto.

Así, tanto Saint-Saëns, como Debussy, como Satie, ofrecen algunos pasajes sonoros dignos de destacar. Del primero, imposible saltarse su "Carnaval de los animales", obra musical de aproximadamente 20 minutos de duración, del cual destacamos las partes "Aquarium" y "El cisne". De Debussy podemos destacar su "Claro de luna" y su "Arabesque no. 1". Y de Satie, compositor muy de moda actualmente para algunos anuncios de televisión de firmas francesas de alta costura, sus "Gymnopédie no. 1" y su "Gnossienne no. 1".

Todo esto nos lleva al camino que han tomado las artes hacia la abstracción, incluyendo la pintura así como la música, la escultura y la arquitectura (no así el cine, que se diferencia fácilmente del videoarte). Es legítimo para el mundo iniciar dicho camino, que en música puede coronarse con un compositor posterior, Rajmáninov, también muy conocido, de origen ruso. Pero esta investigación podría suponer igualmente una "huida hacia ninguna parte" ya que durante un tiempo se ha estado evitando que los compositores, en lugar de investigar "hacia fuera", investigaran "hacia dentro", es decir, estudiando y analizando las composiciones más clásicas y fuertes, para traer al mundo otra vez este tipo de melodías, que son en definitiva las más apreciadas por el público en general, sin tratar de menospreciar tampoco estos movimientos posteriores al romanticismo, pero sí poniéndolos en su sitio, dándoles la importancia que en definitiva tienen cada una de estas tendencias artísticas.
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