Noticia

En favor de la artesanía

20 de Diciembre de 2023;
Fotograma de Fabulillas, con la cerámica de El Puente del Arzobispo
Fotograma de Fabulillas, con la cerámica de El Puente del Arzobispo
En el día de hoy el que escribe querría poner el foco en un aspecto de la creación artística muy interesante; se trata de la artesanía, ese trabajo ancestral que produce ciertas, llamémoslas, útiles, cosas, obtenidas principalmente por la vía de la mano del ser humano o con poca intervención de las máquinas.

Pues bien, así como Cicerón (sí, el filósofo y político romano), definió la agricultura como "la profesión propia del sabio, la más adecuada al sencillo y la ocupación más digna para todo hombre libre", a través de su célebre frase (la entrecomillada que acabamos de citar); así como Cicerón, decimos, definió esa tarea, la artesanía debemos ponerla a la misma altura, y encumbrarla como "trabajo digno, noble y en la correcta dimensión humana"; es decir, una ocupación que nos va a elevar el espíritu al realizarla y que a la vez es propia de nuestra naturaleza.

Ahora vienen las explicaciones. La primera de ellas es que la artesanía se crea en "centros de producción" que no son tan grandes como las factorías y donde el trabajo personal de cada artista no queda desdibujado ya que gran parte del trabajo no está siendo realizado en lo que se conoce como "cadenas de montaje", más propio de las grises fábricas del siglo XX.

La segunda es que vivimos en un tiempo, el siglo XXI, en el cual la energía comienza a ser ilimitada, por lo tanto el ser humano no tiene que destinar tiempo a obtenerla (véase minas, etcétera), además de poseer una ayuda, las máquinas, que hacen este trabajo más llevadero. Por lo tanto surge el problema de cómo ocupar nuestro tiempo. Pues bien, la artesanía podría ser una solución a todos esos problemas de falta de interés por la vida ya que nos ayuda a realizarnos por ser un trabajo que entronca con el muy conocido concepto japonés de "ikigai" o "sentido de la vida", que, como el lector intuye, podría encontrarse también en las cosas más pequeñas.

La artesanía, a día de hoy, es una ocupación "prescindible". Es decir, hay máquinas que hacen el trabajo más rápido y mejor pero, ¿qué más da? Por poner un ejemplo, las tiendas de toda la vida, además de ciertos supermercados pequeños, se basan en dar trabajo a cajeros y cajeras o tenderos cuya función está, hoy, obsoleta. Pero la "dimensión humana" está propiciando que estos "trabajos" continúen a día de hoy realizándose por humanos; sí, ya sabemos que las máquinas lo van a hacer mejor y más rápido, pero resulta que estos trabajos u ocupaciones, desempeñados de una manera digna tanto para el trabajador como para el empleador, nos engrandecen el espíritu.

Luego también podemos hacer referencia a que hay artesanía hoy día que es cara, que vale dinero, pongamos por ejemplo los bolsos de la marca Louis Vuitton fabricados en Francia (su taller principal, a medio camino entre centro de trabajo y museo, emplea hoy a 170 artesanos tal y como explica la compañía en su página web oficial); no estamos hablando de cosas sin valor.

Por lo tanto, si queremos, y a modo de resumen, efectuar un trabajo digno y que nos levantará el espíritu, aunque pueda parecer obsoleto, debemos volver a centrar la mirada sobre la artesanía.