Estás leyendo... Calila e Dimna

Un rico mercader aconseja a sus hijos que no sean pródigos
Dijo el filósofo: "Señor, dicen que en tierra de Gurguen habla un rico mercader y había tres fijos. Y después que fueron de edad metiéronse el gastar el haber de su padre, y malbaratallo, y non se entremetían de ganar.

Y el padre, con dolor del amor que les habla, castigólos y díjoles: "Fijos, sabed que el seglar demanda tres cosas que non puede alcanzar si non con otras cuatro; y las tres que demanda son éstas: abondada vida, y alguna dignidad entre los homnes, y ante poner buenas obras para el otro siglo. Y las cuatro que ha de menester para alcanzar estas tres, son éstas: ganar haber de buena parte, y mantenello bien y facer le facer fruto, y despendello en las cosas que emiendan la vida, y vevir a placer de los parientes y de los amigos, y que torne con alguna pro para el otro mundo. Y quien menosprecia alguna déstas non alcanza lo que desea; ca si non ganare non habrá haber en que viva; y si hobiere haber, y non le ficiere facer fruto, aína se debe acabar por poco que despienda; así como el conlirio de que non toman si non un poco dello, y con todo eso acábase. Y si le ficiere facer fruto y non lo diere en los lugares que debe, será contado por pobre que non ha haber; y esto non lo quitará que lo non pierda, así como la tina de agua en que caen las aguas que si non fallan salida fínchese, y hase de verter por muchas partes, y con todo esto podresce y vase el agua que está en ella a perdición".
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