Estás leyendo... Calila e Dimna

La vulpeja y el tambor
Dijo Dimna: "Dicen que una gulpeja fambrienta pasó por un árbol, y estaba un atambor colgado del árbol, y movióse el viento, y firiénronlo los ramos, y sonaba muy fuerte. Y la gulpeja oyó aquella voz, y fuese contra ella fasta que llegó a ella, y en que vio que era finchado, cuidóse que era de mucha carne, que había de mucha gordez, y fendiólo y vio que era hueco, y dijo: "Non sé; por ventura las más flacas cosas han mayores personas y más altas voces". Y fuese dende. "Y yo, señor, non te di este ejemplo si non por que he esperanza que sea esta cosa, cuya voz te espantó, atal como el atambor, y si a ella te llegases, más ligera te semejaría que tú non cuidas. Et, señor, si fuere la tu merced, envíame a ella, y está tú en tu lugar fasta que yo torne a ti con lo que sopiere de su facienda". Y desto que dijo Urrina plugo, al león, y díjole: "Pues vete". Y fuese Dimna, y pensó el león en su facienda, y dijo en su corazón: "Non fice bien en fiarme en éste, para enviarlo al lugar do lo envío; ca el home, si es de la casa del rey, y es por luengo tiempo desdeñado non lo mereciendo, y mezclado a tuerto, o si es conocido por cobdicioso o por malicioso, o si es muy pobre, o si ha fecho algún gran pecado y se teme de la pena, o si es envidioso y malo que a ninguno non quiere bien, o si es testiguado por atrevido, o si le han fecho perder lo que tenía del rey, o si era oficial y gelo tollieron, o si a alguno fizo falsedat y sospecharon dél, o cayó en alguna culpa, o si sus iguales fueron probados por buenos y hobieron mijoría dél en dinidat y en honra, o si es de mala fe en su ley, o si ha esperanza de haber algún pro a daño de sus señores, o si se teme ende, o si es contrario a los privados de los señores, a todos éstos non debe el rey meter su facienda en sus manos, nin fiar en ellos, nin sigurarse. Y Dimna es discreto y sabidor, y tanto fue despreciado y desdeñado a mi puerta, y olvidado; y seméjame que tenía mala voluntad, y esto fizo para engañarme y meterme en mal; y si, por aventura fallare aquel animal que brama, que es más fuerte que yo o de mayor poder, y éste le prometiere de su algo, será con él contra mí, y descubrir le ha mi vergüenza y mi cobardez".
Y non cesó el león de fablar consigo mismo y de se maltraer, tanto que se levantó del lugar donde estaba, y arrufábase de mala manera. Y desque vino Dimna entró a él. Dijo el león: "¿Qué viste o qué feciste?" Dijo Dimna: "Vi un buey que fizo la voz que oíste". Dijo el león: "¿Qué fuerza ha?" Dijo Dimna: "Non ha fuerza nin valentía, ca yo me allegué a él, y estude en par dél, así como está home con su igual, y non me pudo facer nada". Dijo el león a Dimna: "Non te engañe eso, nin lo tengas por flaco por eso, ca el fuerte viento non quebranta las chicas pajas, mas desraiga los grandes árboles; otrosí las armadijas unas a otras non se prenden". Dijo Dimna: "Non hayas miedo dél, nin lo tengas en corazón; y si quisieres, yo te lo traeré, que sea tu siervo y obediente". Y cuando el león oyó esto alegróse y dijo: "Sabe que me place dello, y vete". Y fuese Dimna a Senceba, y díjole atrevídaniente y sin miedo: "Mi señor el león me envía a ti que te lieve, y díjome que si tú fueses a él luego obediente, que te atreguaría del pecado que has fecho en osar entrar sin su mandado en su señorío y sin lo ir ver, y si tú te tardares y non quisieres, que me torne a él, y que gelo faga saber". Dijo Senceba: "Si tú me fecieres homenaje por él, que non reciban mal nin daño, yo iré contigo". Y él fízole el homenaje que le demandó, y desí fuéronse amos en uno, y entraron al león, y preguntó el león a Senceba buenamente, y díjole: "¿Cuándo llegaste a esta tierra y qué cosa te fizo acá venir? "Y él contóle toda su facienda. Y dijo el león: "Vive comigo, y facerte he honra". Y el buey gradeciógelo mucho y homillósele. Desí el león aprivóle y allególe a sí, y tomó consejo dél, y metiólo en sus poridades y en sus cosas. Y duró así el buey un tiempo, y íbale todavía queriendo más y pagándose más dél, atanto que fue el más privado de su compaña, y el que más él amaba y preciaba. Y cuando vio Dimna que el león se apartaba con Senceba sin él y sin la otra compaña, pesóle y hubo ende grande envidia, y querellóse a su hermano Calilia, y díjole: "Hermano, ¿non te maravillas de mi mal seso y de mi locura, y de cómo pensé en pro del león, y trabajé en le traer el buey que me ha echado de mi dinidat?" Dijo Calila: "Pues acaeció a ti lo que acaesció al religioso". Dijo Dimna: " ¿Y cómo fue eso?"
Y non cesó el león de fablar consigo mismo y de se maltraer, tanto que se levantó del lugar donde estaba, y arrufábase de mala manera. Y desque vino Dimna entró a él. Dijo el león: "¿Qué viste o qué feciste?" Dijo Dimna: "Vi un buey que fizo la voz que oíste". Dijo el león: "¿Qué fuerza ha?" Dijo Dimna: "Non ha fuerza nin valentía, ca yo me allegué a él, y estude en par dél, así como está home con su igual, y non me pudo facer nada". Dijo el león a Dimna: "Non te engañe eso, nin lo tengas por flaco por eso, ca el fuerte viento non quebranta las chicas pajas, mas desraiga los grandes árboles; otrosí las armadijas unas a otras non se prenden". Dijo Dimna: "Non hayas miedo dél, nin lo tengas en corazón; y si quisieres, yo te lo traeré, que sea tu siervo y obediente". Y cuando el león oyó esto alegróse y dijo: "Sabe que me place dello, y vete". Y fuese Dimna a Senceba, y díjole atrevídaniente y sin miedo: "Mi señor el león me envía a ti que te lieve, y díjome que si tú fueses a él luego obediente, que te atreguaría del pecado que has fecho en osar entrar sin su mandado en su señorío y sin lo ir ver, y si tú te tardares y non quisieres, que me torne a él, y que gelo faga saber". Dijo Senceba: "Si tú me fecieres homenaje por él, que non reciban mal nin daño, yo iré contigo". Y él fízole el homenaje que le demandó, y desí fuéronse amos en uno, y entraron al león, y preguntó el león a Senceba buenamente, y díjole: "¿Cuándo llegaste a esta tierra y qué cosa te fizo acá venir? "Y él contóle toda su facienda. Y dijo el león: "Vive comigo, y facerte he honra". Y el buey gradeciógelo mucho y homillósele. Desí el león aprivóle y allególe a sí, y tomó consejo dél, y metiólo en sus poridades y en sus cosas. Y duró así el buey un tiempo, y íbale todavía queriendo más y pagándose más dél, atanto que fue el más privado de su compaña, y el que más él amaba y preciaba. Y cuando vio Dimna que el león se apartaba con Senceba sin él y sin la otra compaña, pesóle y hubo ende grande envidia, y querellóse a su hermano Calilia, y díjole: "Hermano, ¿non te maravillas de mi mal seso y de mi locura, y de cómo pensé en pro del león, y trabajé en le traer el buey que me ha echado de mi dinidat?" Dijo Calila: "Pues acaeció a ti lo que acaesció al religioso". Dijo Dimna: " ¿Y cómo fue eso?"
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