Estás leyendo... Calila e Dimna

Del simio y la cuña
Dijo Calila: "Dicen que un simio vido unos carpinteros aserrar una viga, y estaba el uno encima; y como iban aserrando metían una cuña y sacaban otra por aserrar mejor. Y el simio vídolos, y en tanto que ellos fueron comer, subió el simio encima de la viga y asentóse encima y sacó la cuña. Y como le colgaban los compañones en la serradura de la viga, al sacar de la cuña apretó la viga y tomóle dentro los compañones, y machucógelos, y cayó amortecido. Desí vino el carpintero a él, y lo que le fizo fue peor que lo que le acaesció". Y dijo Dimna: "Entendido te he lo que me dejiste y oí el ejemplo que me dejiste; mas todos los que a los reyes se llegan non lo facen tan solamente por fenchir sus vientres, que los vientres en cada lugar se pueden fenchir; mas trabaja el homne en mejorar su facienda, por que haya lugar de facer placer a sus amigos, y el contrario a sus enemigos. Y los homnes viles son aquellos que se tienen por abondados con poca cosa, y alégranse con ella así como con el can que falla el hueso seco y se alegra con él. Y los homnes de grant corazón non se tienen por pagados de lo poco; ante trabajan que sus corazones lleguen a lo que quieren, así como el león que prende la liebre, y cuando vee al cabrón déjala y va en pos dél. Y ¿non vees que el can non quiere mover su cola, fasta que le echan el pan? ¿Y el elefante joven desque conosce su fuerza, y le lievan la vianda, es tanto sañoso, y non la quiere nin la come fasta que lo falagan y lo alimpian? Onde quien vive en grand medida a honra de sí y de sus amigos, maguer poco viva, de luenga vida es; y el que vive en angostura faciendo poco algo a sí y a sus amigos, aunque mucho viva, de poca vida es. Que dicen en algunos ejemplos que al que es mal andante dura toda su vida en pobredat, y que non ha cuidado si non de su vientre, aquel es contado con las bestias nescias".
Dijo Calila: "Entendido he lo que me dejiste, mas torna en tu entendimiento, y sabe que cada un homne ha su medida y ha su prez; y cuando se quiere tener con ella, débese tener por pagado con ella. Y nos non habemos por que nos quejar deste estado en que estamos, ca cúmplenos". Dijo Dimna: "Las dignidades y las medidas de los homnes son comunas y son contrarias; así como el homne de grant corazón puja de la vil medida a la noble, y el homne de vil corazón abaja del alta medida a la vil. Y pujar a la nobleza es muy noble cosa y grave; ca abajarse della es vil cosa y rafez. Y es así como la piedra pesada que es muy grave de alzar y de la tener; y es muy rafez de la derribar y dejar caer". Y dijo: "Por esto nos habemos de trabajar mucho por haber de las mayores dignidades con nuestros grandes corazones, y non estar en este estado, podiéndolo guisar".
Dijo Calila: "Pues ¿en qué acuerdas?" Diz Dimna: "Quiérome mostrar al león en tal sazón, ca él es de flaco consejo y de flaco corazón y es escandalizado en su facienda con sus vasallos, y por aventura en llegándome a él en este punto habré dél alguna dignidat o alguna honra y habré dél lo que he menester". Dijo Calila: "¿Ónde sabes que el león está así como tú dices?" Y dijo Dimna: "Cuidol, y tengo que es así, que el homne agudo, de buen entendimiento, a las veces sabe el estado de sus amigos y su poridat, por lo que le semeja y por lo que vee de su estado y de su facienda, y poniendo se en ello sábelo cierto". Dijo Calila: "¿Cómo esperas tú haber dignidat del león non habiendo tú nunca habido compañía nin privanza de ningunt rey nin sabiendo lo servir nin sabiendo lo que le place de sí nin de los otros?" Dijo Dimna: "El homne valiente so la grant carga, maguer que le apesgue, levántase, y la grant carga non alza al homne valiente nin al pesado; nin en el homne vil non ha obra nin cuidado. Y el homne homildoso y blando, non ha quien lo reprenda. Y ante pruebe homne las cosas que se ponga a ellas; y yo quiero probar ésta para mejorar la mi facienda y la tuya".
Dijo Calila: "El rey non honrará al atrevido por su atrevencia, mas honra al verdadero y al cercano dél. Ca dicen los sabios que el que es de la compañía del rey y de la muger, que non lo allegan a sí por mayor bondat, mas por que está, más cercano que otro; bien así como la vid que se non traba al mayor árbol, mas al que más acerca le está. ¿Qué te semeja? Si el león non te llegare así, nin pudieres fablar cuando quisieres con él, ¿qué será de ti?" Dijo Dimna: "Así es como tú dices; mas sepas que los que son con el rey non fueron con él siempre, mas con su femencia alcanzaron las dignidades del rey; y son con él y lléganse a él después que son llueñe dél. Y yo trabajar me he de facer otro tal, y guisaré cómo llegue a ello; ca dicen que non es ninguno que llegue a la puerta del rey y dure y mucho consentido a ser mal traído y empujado, y sufra mucho pesar, y encubra su facienda, y traiga su facienda mansamente, que non llegue a lo que quiere".
Dijo Calila: "Pongamos que has llegado al león, ¿cómo trairás tu facienda con él o con los que has esperanza de haber dignidat?" Dijo Dimna: "Si me yo hobiese llegado al león, y conosciese sus costumbres, guisaría como siguiese su voluntad, y que non fuese contra él, así que cuando quisiese facer alguna cosa derechamente afincárgela hía fasta que la ficiese y que acresciese su placer en ella y la cumpliese; y cuando quisiese facer alguna cosa que yo entendiese que le podría traer daño, facer lo hía entender el mal que hobiese, lo más manso que yo pudiese. Y yo he esperanza quél será mejor servido que de otros algunos, ca el homne faldrido y sabio y manso, si quisiese desfacer la verdat y averiguar la mentira, a las veces facer lo hía, así como el buen pintor que pinta las imágenes en la pared que semejan a homne que sale della, y pintan otras que semejan eso mesmo y non es así".
Dijo Calila: "Pues esto tienes así a corazón, quiero te facer temer servicio del rey por el grant peligro que y ha. Ca dicen los sabios que tres cosas son a que se non atreve si non homne loco, nin estuerce dellas si non el sabio: la una es servir rey, la otra es meter las mugeres en su poridat, la tercera beber vidigambre a prueba. Y los sabios facían semejanza del rey y de su privanza al monte muy agro en que ha las sabrosas frutas, y es manida de las bestias fieras; onde subir a él es muy fuerte cosa; y estar sin el bien que en él ha es más amargo y más fuerte".
Dijo Dimna: "Entendido he lo que dejiste. Dices verdad en cuanto dices; mas sepas que quien non se entremete a los grandes peligros non ha las cosas que cobdicia, y quien non anda las luengas carreras non ha las granadas cosas. Y quien deja las cosas onde habría por aventura lo que quiere, y con que allegaría a lo que le fuese menester, con miedo y con pavor, non habrá granada cosa, nin pujará a nobleza. Y dicen que tres cosas son que non puede facer ninguno si non con ayuda de noble corazón, y a gran peligro: la una es oficio del rey, la otra mercaduría sobre mar, y la otra lidiar con enemigo. Y dicen los sabios otrosí, que el homne de noble corazón non debe ser visto si non en dos lugares, quel non pertenesce ser en otros: o ser con los reyes muy honrado, o ser con los religiosos muy apartado; así como el elefante que solamente su beldat y su fermosura es en dos lugares: o en el campo seyendo salvage, o seyendo cabalgadura de los reyes". Dijo Calila: "Hermano, Dios te lo encime en bien esto que tú quieres facer".
Desí fuese ende Dimna, y salvó al león. Dijo el león a los que estaban cerca dél: "¿Quién es éste?" Y ellos dijeron: "Éste es fulán, fijo de fulán". Díjoles el león: "Yo conoscí a su padre". Y llególo a sí, y demandol y díjol: "¿Dónde eres?" Dijo Dimna: "Nunca me quité de tu puerta, a esperanza que acaescería alguna cosa en que te ayudases de mi por tuyo consejo. Ca a las veces acaescen algunas cosas a los reyes en que han menester por ventura a los flacos y a los menospreciados. Y el tal homne non es menospreciado, por haber en él alguna pro; ca el fuste que yace en tierra, ayuda se homne dél a las veces para rascar su oreja, y álzalo de tierra, y ráscala con él, o para ál: cuanto más el animal que es sabidor de las cosas". Cuando el león oyó lo que decía Dimna, pagóse dél, y plogóle, y hubo esperanza que habería en él buen consejo y buen castigo. Y dijo a los que estaban con él: "El homne sabio, y de noble corazón, y bueno, y agudo, maguer sea de menor guisa y de baja dignidat, la nobleza de su corazón non quiere fueras parescer y mostrarse; así como la centella del fuego que homne asconde, y ella non quiere si non acenderse".
Pues que entendió Dimna que el león se pagara dél, y le pluguiera lo quél decía, dijo: "Los pueblos de los reyes y los de su corte, tenudos son de le facer entender las noblezas de sus corazones, y su saber, y de le dar leal consejo, y amarlo. Ca él non los porná en las dignidades que deben y que merescen si non por esto, así como la simiente soterrada, que ninguno non sabe su bondat fasta que sale y paresce sobre la tierra. Y el rey debe pujar a cada uno a su dignidat segunt su consejo, y segunt el provecho y la nobleza del corazón, y la lealtad que en él hobiere.
"Ca dicen que dos cosas non debe ninguno poner ninguna dellas fuera de su lugar, nin tollerla de su lugar; y son los homnes y los ornamientos. Ca es contado por nescio quien pone en su cabeza el ornamiento de sus pies, y en los pies el de la cabeza, y quien dagastona las gigonzas en el plomo. Ca esto non es menospreciamiento de estas cosas sobre dichas, mas es nescedat del que lo face. Y otrosí non ponga al bienfechor en la medida del malfechor. Y dicen otrosí: non fagas compañía con homne que non sepa cuál es su diestra y su siniestra; ca non sosaca lo que los entendidos saben si non sus mayores, y lo que los caballeros si non los reyes, nin lo que ha en la ley y en su entendimiento, si non los teólogos y los divinos. "Y dicen otrosí de unas cosas que son muy alongadas, como la mejoría que ha el un lidiador del otro, y lo poco de lo poco, y lo mucho de lo mucho, y el sabio del sabio. Y los muchos vasallos, si probados non fueren, traen daño al fecho; ca non se cumple la cosa con muchos vasallos, mas con los buenos dellos, maguer sean pocos, así como el homne que lieva la grant carga y se embarga della y non falla por ella prescio. Y las girgonzas non afruentan al que las lleva y puede las vender por grant haber: en el fecho que ha homne menester engaño, non cumple la ira, maguer sea mucha. Y el rey non debe menospreciar la nobleza del corazón que fallare en alguno que sea de menor guisa; que la pequeña cosa por ventura engrandesce mucho, así, como el nervio que es tomado de la cosa muerta, y facen dél cuerda de la ballesta y dobla se con él, y ha la menester el rey para tirar y para jugar".
Y Dimna en todo esto quería haber honra del león, y todos sabían que non gela faría por quél hobiese conoscido a su padre, mas porque era de noble corazón y de buen consejo. Onde dijo al león: "El rey non apriva a los homnes por la privanza de sus padres, nin los desprecia por non conoscer a sus padres, mas cada que sabe en que los ha menester. Desí face lo que tiene por bien en ponerlos en la medida que debe. Y a las veces acaesce al rey alguna enfermedat que le face grant mal, y non gela tuelle si non la melecina que le aducen de lueñe. Y el mur mora con el homne en su casa, y porque le face mal, échalo fuera; y el azor, que es muy bravo, críalo y quiérelo aun tanto que ha sabor de lo levar en la mano".
Y pues que hubo acabado Dimna, pagóse más el león dél, y plógole más con él, y respondióle siempre mejor. Y dijo a los que seían, con él: "Non debe el rey porfiar en facer perder su derecho al que ha derecho en bien, y es bueno y de noble corazón; mas débele refacer lo que le non fizo. Y aquel a quien lo ficiere debel facer gracias y conoscerlo. Ca los homnes son en dos guisas: el uno es de mala natura, y es así como la culebra que, sí alguno la pisa y non le muerde, non debe tornar a ella de cabo, y el otro es de buena natura y de blandas costumbres, y es tal como el sándalo frío, que si mucho es fregado tórnase caliente y quema".
Y pues que se hubo solazado Dimna con el león, dijo: "Veo, señor, que ha tiempo que estás en un lugar, que non te mudas. Esto, ¿por qué es?" Y el león non quería que sopiese Dimna que lo facía con cobardez, y dijo: "Non es por miedo". Y estando amos así, bramó Senceba muy fuerte, y tamaño fue el miedo que hubo, que le fizo decir: "Esta voz me tovo aquí en este lugar, y non sé qué es; empero veo que la persona que la face debe ser tan grande como la voz, y su fuerza tan grande como la persona. Y si esto así es, non moremos en este lugar". Dijo Dimna al león: "Escandalizástete de otra cosa fuera desta, ca si non te fizo ál pavor si non esto, non debes dejar tu posada. Ca la flaqueza es ocasión de la beudez, y la desvergüenza es ocasión de la pelea, y la mezcla es ocasión del amor, y la grant voz es ocasión del flaco corazón. Y esto se departe en un proverbio que dice: "Non se debe homne temer de todas voces". Dijo el león: "¿Cómo fue eso?"
Dijo Calila: "Entendido he lo que me dejiste, mas torna en tu entendimiento, y sabe que cada un homne ha su medida y ha su prez; y cuando se quiere tener con ella, débese tener por pagado con ella. Y nos non habemos por que nos quejar deste estado en que estamos, ca cúmplenos". Dijo Dimna: "Las dignidades y las medidas de los homnes son comunas y son contrarias; así como el homne de grant corazón puja de la vil medida a la noble, y el homne de vil corazón abaja del alta medida a la vil. Y pujar a la nobleza es muy noble cosa y grave; ca abajarse della es vil cosa y rafez. Y es así como la piedra pesada que es muy grave de alzar y de la tener; y es muy rafez de la derribar y dejar caer". Y dijo: "Por esto nos habemos de trabajar mucho por haber de las mayores dignidades con nuestros grandes corazones, y non estar en este estado, podiéndolo guisar".
Dijo Calila: "Pues ¿en qué acuerdas?" Diz Dimna: "Quiérome mostrar al león en tal sazón, ca él es de flaco consejo y de flaco corazón y es escandalizado en su facienda con sus vasallos, y por aventura en llegándome a él en este punto habré dél alguna dignidat o alguna honra y habré dél lo que he menester". Dijo Calila: "¿Ónde sabes que el león está así como tú dices?" Y dijo Dimna: "Cuidol, y tengo que es así, que el homne agudo, de buen entendimiento, a las veces sabe el estado de sus amigos y su poridat, por lo que le semeja y por lo que vee de su estado y de su facienda, y poniendo se en ello sábelo cierto". Dijo Calila: "¿Cómo esperas tú haber dignidat del león non habiendo tú nunca habido compañía nin privanza de ningunt rey nin sabiendo lo servir nin sabiendo lo que le place de sí nin de los otros?" Dijo Dimna: "El homne valiente so la grant carga, maguer que le apesgue, levántase, y la grant carga non alza al homne valiente nin al pesado; nin en el homne vil non ha obra nin cuidado. Y el homne homildoso y blando, non ha quien lo reprenda. Y ante pruebe homne las cosas que se ponga a ellas; y yo quiero probar ésta para mejorar la mi facienda y la tuya".
Dijo Calila: "El rey non honrará al atrevido por su atrevencia, mas honra al verdadero y al cercano dél. Ca dicen los sabios que el que es de la compañía del rey y de la muger, que non lo allegan a sí por mayor bondat, mas por que está, más cercano que otro; bien así como la vid que se non traba al mayor árbol, mas al que más acerca le está. ¿Qué te semeja? Si el león non te llegare así, nin pudieres fablar cuando quisieres con él, ¿qué será de ti?" Dijo Dimna: "Así es como tú dices; mas sepas que los que son con el rey non fueron con él siempre, mas con su femencia alcanzaron las dignidades del rey; y son con él y lléganse a él después que son llueñe dél. Y yo trabajar me he de facer otro tal, y guisaré cómo llegue a ello; ca dicen que non es ninguno que llegue a la puerta del rey y dure y mucho consentido a ser mal traído y empujado, y sufra mucho pesar, y encubra su facienda, y traiga su facienda mansamente, que non llegue a lo que quiere".
Dijo Calila: "Pongamos que has llegado al león, ¿cómo trairás tu facienda con él o con los que has esperanza de haber dignidat?" Dijo Dimna: "Si me yo hobiese llegado al león, y conosciese sus costumbres, guisaría como siguiese su voluntad, y que non fuese contra él, así que cuando quisiese facer alguna cosa derechamente afincárgela hía fasta que la ficiese y que acresciese su placer en ella y la cumpliese; y cuando quisiese facer alguna cosa que yo entendiese que le podría traer daño, facer lo hía entender el mal que hobiese, lo más manso que yo pudiese. Y yo he esperanza quél será mejor servido que de otros algunos, ca el homne faldrido y sabio y manso, si quisiese desfacer la verdat y averiguar la mentira, a las veces facer lo hía, así como el buen pintor que pinta las imágenes en la pared que semejan a homne que sale della, y pintan otras que semejan eso mesmo y non es así".
Dijo Calila: "Pues esto tienes así a corazón, quiero te facer temer servicio del rey por el grant peligro que y ha. Ca dicen los sabios que tres cosas son a que se non atreve si non homne loco, nin estuerce dellas si non el sabio: la una es servir rey, la otra es meter las mugeres en su poridat, la tercera beber vidigambre a prueba. Y los sabios facían semejanza del rey y de su privanza al monte muy agro en que ha las sabrosas frutas, y es manida de las bestias fieras; onde subir a él es muy fuerte cosa; y estar sin el bien que en él ha es más amargo y más fuerte".
Dijo Dimna: "Entendido he lo que dejiste. Dices verdad en cuanto dices; mas sepas que quien non se entremete a los grandes peligros non ha las cosas que cobdicia, y quien non anda las luengas carreras non ha las granadas cosas. Y quien deja las cosas onde habría por aventura lo que quiere, y con que allegaría a lo que le fuese menester, con miedo y con pavor, non habrá granada cosa, nin pujará a nobleza. Y dicen que tres cosas son que non puede facer ninguno si non con ayuda de noble corazón, y a gran peligro: la una es oficio del rey, la otra mercaduría sobre mar, y la otra lidiar con enemigo. Y dicen los sabios otrosí, que el homne de noble corazón non debe ser visto si non en dos lugares, quel non pertenesce ser en otros: o ser con los reyes muy honrado, o ser con los religiosos muy apartado; así como el elefante que solamente su beldat y su fermosura es en dos lugares: o en el campo seyendo salvage, o seyendo cabalgadura de los reyes". Dijo Calila: "Hermano, Dios te lo encime en bien esto que tú quieres facer".
Desí fuese ende Dimna, y salvó al león. Dijo el león a los que estaban cerca dél: "¿Quién es éste?" Y ellos dijeron: "Éste es fulán, fijo de fulán". Díjoles el león: "Yo conoscí a su padre". Y llególo a sí, y demandol y díjol: "¿Dónde eres?" Dijo Dimna: "Nunca me quité de tu puerta, a esperanza que acaescería alguna cosa en que te ayudases de mi por tuyo consejo. Ca a las veces acaescen algunas cosas a los reyes en que han menester por ventura a los flacos y a los menospreciados. Y el tal homne non es menospreciado, por haber en él alguna pro; ca el fuste que yace en tierra, ayuda se homne dél a las veces para rascar su oreja, y álzalo de tierra, y ráscala con él, o para ál: cuanto más el animal que es sabidor de las cosas". Cuando el león oyó lo que decía Dimna, pagóse dél, y plogóle, y hubo esperanza que habería en él buen consejo y buen castigo. Y dijo a los que estaban con él: "El homne sabio, y de noble corazón, y bueno, y agudo, maguer sea de menor guisa y de baja dignidat, la nobleza de su corazón non quiere fueras parescer y mostrarse; así como la centella del fuego que homne asconde, y ella non quiere si non acenderse".
Pues que entendió Dimna que el león se pagara dél, y le pluguiera lo quél decía, dijo: "Los pueblos de los reyes y los de su corte, tenudos son de le facer entender las noblezas de sus corazones, y su saber, y de le dar leal consejo, y amarlo. Ca él non los porná en las dignidades que deben y que merescen si non por esto, así como la simiente soterrada, que ninguno non sabe su bondat fasta que sale y paresce sobre la tierra. Y el rey debe pujar a cada uno a su dignidat segunt su consejo, y segunt el provecho y la nobleza del corazón, y la lealtad que en él hobiere.
"Ca dicen que dos cosas non debe ninguno poner ninguna dellas fuera de su lugar, nin tollerla de su lugar; y son los homnes y los ornamientos. Ca es contado por nescio quien pone en su cabeza el ornamiento de sus pies, y en los pies el de la cabeza, y quien dagastona las gigonzas en el plomo. Ca esto non es menospreciamiento de estas cosas sobre dichas, mas es nescedat del que lo face. Y otrosí non ponga al bienfechor en la medida del malfechor. Y dicen otrosí: non fagas compañía con homne que non sepa cuál es su diestra y su siniestra; ca non sosaca lo que los entendidos saben si non sus mayores, y lo que los caballeros si non los reyes, nin lo que ha en la ley y en su entendimiento, si non los teólogos y los divinos. "Y dicen otrosí de unas cosas que son muy alongadas, como la mejoría que ha el un lidiador del otro, y lo poco de lo poco, y lo mucho de lo mucho, y el sabio del sabio. Y los muchos vasallos, si probados non fueren, traen daño al fecho; ca non se cumple la cosa con muchos vasallos, mas con los buenos dellos, maguer sean pocos, así como el homne que lieva la grant carga y se embarga della y non falla por ella prescio. Y las girgonzas non afruentan al que las lleva y puede las vender por grant haber: en el fecho que ha homne menester engaño, non cumple la ira, maguer sea mucha. Y el rey non debe menospreciar la nobleza del corazón que fallare en alguno que sea de menor guisa; que la pequeña cosa por ventura engrandesce mucho, así, como el nervio que es tomado de la cosa muerta, y facen dél cuerda de la ballesta y dobla se con él, y ha la menester el rey para tirar y para jugar".
Y Dimna en todo esto quería haber honra del león, y todos sabían que non gela faría por quél hobiese conoscido a su padre, mas porque era de noble corazón y de buen consejo. Onde dijo al león: "El rey non apriva a los homnes por la privanza de sus padres, nin los desprecia por non conoscer a sus padres, mas cada que sabe en que los ha menester. Desí face lo que tiene por bien en ponerlos en la medida que debe. Y a las veces acaesce al rey alguna enfermedat que le face grant mal, y non gela tuelle si non la melecina que le aducen de lueñe. Y el mur mora con el homne en su casa, y porque le face mal, échalo fuera; y el azor, que es muy bravo, críalo y quiérelo aun tanto que ha sabor de lo levar en la mano".
Y pues que hubo acabado Dimna, pagóse más el león dél, y plógole más con él, y respondióle siempre mejor. Y dijo a los que seían, con él: "Non debe el rey porfiar en facer perder su derecho al que ha derecho en bien, y es bueno y de noble corazón; mas débele refacer lo que le non fizo. Y aquel a quien lo ficiere debel facer gracias y conoscerlo. Ca los homnes son en dos guisas: el uno es de mala natura, y es así como la culebra que, sí alguno la pisa y non le muerde, non debe tornar a ella de cabo, y el otro es de buena natura y de blandas costumbres, y es tal como el sándalo frío, que si mucho es fregado tórnase caliente y quema".
Y pues que se hubo solazado Dimna con el león, dijo: "Veo, señor, que ha tiempo que estás en un lugar, que non te mudas. Esto, ¿por qué es?" Y el león non quería que sopiese Dimna que lo facía con cobardez, y dijo: "Non es por miedo". Y estando amos así, bramó Senceba muy fuerte, y tamaño fue el miedo que hubo, que le fizo decir: "Esta voz me tovo aquí en este lugar, y non sé qué es; empero veo que la persona que la face debe ser tan grande como la voz, y su fuerza tan grande como la persona. Y si esto así es, non moremos en este lugar". Dijo Dimna al león: "Escandalizástete de otra cosa fuera desta, ca si non te fizo ál pavor si non esto, non debes dejar tu posada. Ca la flaqueza es ocasión de la beudez, y la desvergüenza es ocasión de la pelea, y la mezcla es ocasión del amor, y la grant voz es ocasión del flaco corazón. Y esto se departe en un proverbio que dice: "Non se debe homne temer de todas voces". Dijo el león: "¿Cómo fue eso?"
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