Estás leyendo... Calila e Dimna

Los dos ánades y el galápago
"Dijo ella: "Dicen que en una fuente había dos ánades y un galápago, y eran amigos por la vecindat que era entre ellos. Desí vino el tiempo que les menguó el agua y secóse la fuente. Cuando esto vieron las ánades acordaron de mudar se de aquella fuente a otra do había mucha agua y a do serían viciosas. Y vinieron para el galápago y despidieron se dél y dijéronle: "Queremos nos ir deste lugar, por que nos falleció el agua". Dijo el galápago: "A vos non falleció el agua, que podedes ir donde quisierdes, mas a mí mezquino falleció, que non puedo ir convusco nin puedo guarecer sin agua. Ende vos ruego que catedes algunt consejo cómo me podades levar convusco". Dijeron ellas: "Nos non le podemos facer si non nos ficieses tal convenencia que cuando te leváremos y te viere alguno y fablare, que non le respondas". Dijo él: "Así lo faré. Pues ¿en cuál guisa podría ser que me levásedes?" Dijeron ellas: "Morderás tú en medio de un fuste, y travaremos nos de los cabos dél, y levarte hemos". Así plogo desto al galápago, y leváronlo volando por el aire; y viéronlo los homnes y maravilláronse, y dijeron: "Ved qué maravilla: un galápago entre dos ánades que lo lievan en el aire". Cuando el galápago esto oyó dijo: "Que vos pese". Y en abriendo la boca para fablar, cayó en tierra y murió".
"Dijo el tittuy a la fembra: "Entendido he lo que dejiste; mas non temas de la mar nin le hayas pavor". Y ella puso sus huevos y sacó sus pollos. Cuando lo vio el mayordomo de la mar, quiso saber cuánto se podría guardar dél el tittuy, o qué arte faría, y diole lugar fasta que se finchó la mar y levó los pollos y su nido. Cuando vino la fembra a requerirlos y non los falló, dijo al marido: "Bien sabía yo al comienzo deste nuestro fecho que esto acaescería, y que se nos tornaría en nada a mí y a ti, que non sabíamos cuánto valíamos; cata cuanto daño nos vino por esto". Dijo el maslo: "Tú verás lo que faré en qué encimaré mi facienda". Y fuese para sus amigos y querellóse desto y díjoles: "Vos sodes mis hermanos y mis amigos para demandar el tuerto que yo rescebí; pues ayudadme a guisad como haya derecho, ca bien podría acaescer a vos lo que a mí acaesció".
Dijeron ellos: "Si así es como tú dices, derecho es que rescibamos tu ruego; mas ¿qué es esto que podríamos facer de daño a la mar y a su mayordomo?" Dijo: "Ayuntemos nos y vayamos nos a las otras aves, y digamos gelo. "Y toviéronlo por bien, y fuéronse a las otras aves y dijéronles lo que acaesciera, y apercibieron las, por que les acaescería otro tal como a él acaesciera. "Dijéronles: "Así es como vos decides, mas, ¿qué mal podemos nos facer a la mar y al su mayordomo?" Dijéronles: "El rey de todas nos las aves es el falcón oriol; llamemos lo fasta que se nos muestre". Y ficiéronlo así y mostróseles y díjoles: "¿Qué cosa vos ayuntó, y por qué me llamastes?" Dijéronle ellas lo que les acaesciera por la mar y por su mayordomo. Dijéronle: "Tú eres nuestro señor y nuestro rey, y el poder que tú has, creemos que es más fuerte que el mayordomo de la mar; pues vete para él y ruégale que nos emiende el tuerto que nos fizo; y si lo ficiere, y si non, aparejar nos hemos a lidiar con él". Cuando lo sopo el mayordomo de la mar, entendió su flaqueza apos la fortaleza del falcón oriol, y tornó los pollos del tittuy. "Y yo non te di este ejemplo si non por que sepas que non tengo que es consejo que lidies con el león, nin que contiendas con él por ti mismo". Dijo Senceba: "Dígote que yo non mostraré al león enemistad, nin me camiaré de como estaba con él nin en celado, nin en paladinas, fasta que vea de lo que me yo temo. "Y esto pesó a Dimna, ca sopo que si el león non viese las señales en Senceba que él dijera, que lo sospecharía. Y dijo a Senceba: "Vete, ca manifiestamente verás cuando entrares al león la fortedumbre de lo que te yo dije dél". Dijo Senceba: " ¿Y cómo conosceré eso? Dijo Dimna: "Si tú vieres al león, cuando a él entrares y lo vieres, acachado contra ti, moviendo los pechos y catándote muy firme, y firiendo con la cola en tierra, y abriendo la boca y bostezando y relamiendo, y aguzando las orejas, sepas que te quiere matar, y apercíbete, y non te engañe". Dijo Senceba: "Si yo viere con el león lo que tú dices, non haberé y dubda".
Y pues que Dimna acabó de enlizar al león contra Senceba y Senceba contra el león, fuese para su hermano Calila. Y dijo Calila: "¿En qué has puesto tu obra en que trabajabas?" Dijo Dimna: "Ya cerca es de se encimar segunt que yo quería. Non dubdes nin cuides que dure la amistad entre dos amigos, si el sabio artero y tercero se entremetiere en el departir". Y fueronse amos fasta que llegaron al león. Y vieron a Senceba que había entrado al león, y violo de la guisa que le dijo Dimna, acachado contra él, y las orejas agudas, y la boca abierta y firiendo con la cola en tierra, y non dubdó Senceba que quería, saltar en él, y fue cierto de morir. Y dijo en su corazón: "Non es el que sirve al rey en cuanto se teme que lo matará rabiosamente, y que se le mudará el corazón por las mezclas de los malos, si non como quien mora con la culebra en su cueva y en su cama, o con el león en su lugar, o como quien nada en el agua do son los cocodrillos, que non sabe cuándo se ensañará alguno dellos y lo matará". Y pensó el toro en esto y aparejó se a lidiar con el león. Y católo el león y vio lo que le dijera Dimna y non dubdó que se viniera si non por lidiar con él. Y saltó el león a él, y lidiaron muy fuertemente atanto que corrían amos sangre. Y mató el león a Senceba, y paró se aparte muy triste y con grant pesar pensando.
Cuando esto vio Calila dijo a Dimna: "¡Ay falso, vil, tu arte cuán mala es, y qué vil cima fizo! Ca has metido al león en afruenta y en vergüenza, y has muerto a Senceba y has derramado los corazones de los caballeros. Desí veo con tu grand locura en que te alabaste que lo farías con terrería. Y ¿non sabes quel peor consejo es aquel que face al homne lidiar podiéndolo escusar, nin sabes que el homne por ventura apoderarse ha de su enemigo do lo pudiere matar, y déjalo por miedo de non ser en ello mal andante, o entrar a peligro, habiendo esperanza, que se vengará dél de otra guisa? Y cuando el privado del rey lo conseja a lidiar en las cosas de que se puede vengar en paz, mayor enemistad le ha y mayor daño le face que su enemigo. Ca así como alcanza a la lengua flaqueza en non decir ciertamente el pensamiento del corazón, otrosí alcanza al esfuerzo la cobardez, por el mal consejo. Ca cuando el homne se echa a la una de estas dos cosas, non le ha la otra que facer a la ora de la lid, nin ha el consejo ninguna mejoría del esfuerzo; ca en muchas cosas cumple el consejo sin la fuerza, y non cumple la fuerza sin el consejo. Y quien quiere facer engaño, y non sabe la manera de lo que acaescerá por loar su cima, será su fecho tal como, el tuyo. Y yo sabía bien tu malvestad y tu lozanía y nunca fue razón que esto non atendiese de ti, y vi que tu golosía y tu cobdicia alguna traición traería a ti y a mí.
"Ca el homne bueno y entendido piensa en las cosas ante que las faga y se meta a ellas, y las que ha esperanza que se acabarán segunt él quiere, atrévese a ellas, y las que sabe que se le agraviarán, déjalas. Y yo non te dejé de facer entender tu yerro y tus aleves al comienzo desta cosa si non por que era cosa que non podía mostrar, nin quería facer testigos sobre ti, y sope que lo que yo te decía non te defendería nin te tornaría de la cosa que tú querías más. Y pues que agora he visto manifiestamente tu mal consejo y mala cima de tu facienda, y quiero te departir en qué estás y cuál eres, y por esto se engañó el león en ti; y non ha pro el decir si non con el facer, nin la castidat si non con el temor de Dios, nin en ser homne verdadero si non con lealtad, nin en ser artero si non sale ende sano y salvo y seguro. Y tú has fecho tal cosa que la non melecinará si non el entendido, endereszado, sabio, así como el enfermo en que se corrompe la cólora y la sangre y la flema, que gelo non puede toller si non el buen físico.
"Y sepas quel saber tuelle al homne agudo y acabado su beudez, y anda en la beudez del loco, así como el día que es claro a todas las cosas que veen y ciega el murciélago. Y el homne de buen seso non cata a la dignidat que ha ganado nin a la nobleza a que es pujado, así como el monte que se non mueve maguer el viento se enfuerze. Y el homne de liviano seso muévese por la más ligera dignidat que haya, así como las pajas que se mueven con el más flaco viento. Y remiembro me agora por tu facienda a una cosa que oí decir, que cuando el rey es derechero y sus privados fueren malos, apoca su bien facer en los homnes, y non se atreve ninguno a él; nin se llega a él; así como el agua clara en que yazen los cocodrilos, en que ninguno non osa entrar maguer nadar sepa y lo ha de menester. Y el engaño de los reyes solamente es en su consejo, y tal es el rey con los buenos vasallos así como el mar con sus ondas. Y una de las locuras y de las sandeces deste mundo es querer haber amigos sin lealtad, y haber el otro mundo con adulterio, y haber el amor de las mugeres con broznedat, y querer pro de sí a daño de otri, y querer ser sabio y estar folgando y non estudiando. Mas ¿qué pro ha esto que te yo digo tan broznamente? Ca yo sé que tan poco pro fará, así como lo que dijo el homne a la ave: "Non te entremetas de enderezar lo que se non enderesza, nin de avivar lo que se non aviva, nin de castigar nin de enseñar al que se non castiga". Dijo Dimna: "¿Cómo fue eso?"
"Dijo el tittuy a la fembra: "Entendido he lo que dejiste; mas non temas de la mar nin le hayas pavor". Y ella puso sus huevos y sacó sus pollos. Cuando lo vio el mayordomo de la mar, quiso saber cuánto se podría guardar dél el tittuy, o qué arte faría, y diole lugar fasta que se finchó la mar y levó los pollos y su nido. Cuando vino la fembra a requerirlos y non los falló, dijo al marido: "Bien sabía yo al comienzo deste nuestro fecho que esto acaescería, y que se nos tornaría en nada a mí y a ti, que non sabíamos cuánto valíamos; cata cuanto daño nos vino por esto". Dijo el maslo: "Tú verás lo que faré en qué encimaré mi facienda". Y fuese para sus amigos y querellóse desto y díjoles: "Vos sodes mis hermanos y mis amigos para demandar el tuerto que yo rescebí; pues ayudadme a guisad como haya derecho, ca bien podría acaescer a vos lo que a mí acaesció".
Dijeron ellos: "Si así es como tú dices, derecho es que rescibamos tu ruego; mas ¿qué es esto que podríamos facer de daño a la mar y a su mayordomo?" Dijo: "Ayuntemos nos y vayamos nos a las otras aves, y digamos gelo. "Y toviéronlo por bien, y fuéronse a las otras aves y dijéronles lo que acaesciera, y apercibieron las, por que les acaescería otro tal como a él acaesciera. "Dijéronles: "Así es como vos decides, mas, ¿qué mal podemos nos facer a la mar y al su mayordomo?" Dijéronles: "El rey de todas nos las aves es el falcón oriol; llamemos lo fasta que se nos muestre". Y ficiéronlo así y mostróseles y díjoles: "¿Qué cosa vos ayuntó, y por qué me llamastes?" Dijéronle ellas lo que les acaesciera por la mar y por su mayordomo. Dijéronle: "Tú eres nuestro señor y nuestro rey, y el poder que tú has, creemos que es más fuerte que el mayordomo de la mar; pues vete para él y ruégale que nos emiende el tuerto que nos fizo; y si lo ficiere, y si non, aparejar nos hemos a lidiar con él". Cuando lo sopo el mayordomo de la mar, entendió su flaqueza apos la fortaleza del falcón oriol, y tornó los pollos del tittuy. "Y yo non te di este ejemplo si non por que sepas que non tengo que es consejo que lidies con el león, nin que contiendas con él por ti mismo". Dijo Senceba: "Dígote que yo non mostraré al león enemistad, nin me camiaré de como estaba con él nin en celado, nin en paladinas, fasta que vea de lo que me yo temo. "Y esto pesó a Dimna, ca sopo que si el león non viese las señales en Senceba que él dijera, que lo sospecharía. Y dijo a Senceba: "Vete, ca manifiestamente verás cuando entrares al león la fortedumbre de lo que te yo dije dél". Dijo Senceba: " ¿Y cómo conosceré eso? Dijo Dimna: "Si tú vieres al león, cuando a él entrares y lo vieres, acachado contra ti, moviendo los pechos y catándote muy firme, y firiendo con la cola en tierra, y abriendo la boca y bostezando y relamiendo, y aguzando las orejas, sepas que te quiere matar, y apercíbete, y non te engañe". Dijo Senceba: "Si yo viere con el león lo que tú dices, non haberé y dubda".
Y pues que Dimna acabó de enlizar al león contra Senceba y Senceba contra el león, fuese para su hermano Calila. Y dijo Calila: "¿En qué has puesto tu obra en que trabajabas?" Dijo Dimna: "Ya cerca es de se encimar segunt que yo quería. Non dubdes nin cuides que dure la amistad entre dos amigos, si el sabio artero y tercero se entremetiere en el departir". Y fueronse amos fasta que llegaron al león. Y vieron a Senceba que había entrado al león, y violo de la guisa que le dijo Dimna, acachado contra él, y las orejas agudas, y la boca abierta y firiendo con la cola en tierra, y non dubdó Senceba que quería, saltar en él, y fue cierto de morir. Y dijo en su corazón: "Non es el que sirve al rey en cuanto se teme que lo matará rabiosamente, y que se le mudará el corazón por las mezclas de los malos, si non como quien mora con la culebra en su cueva y en su cama, o con el león en su lugar, o como quien nada en el agua do son los cocodrillos, que non sabe cuándo se ensañará alguno dellos y lo matará". Y pensó el toro en esto y aparejó se a lidiar con el león. Y católo el león y vio lo que le dijera Dimna y non dubdó que se viniera si non por lidiar con él. Y saltó el león a él, y lidiaron muy fuertemente atanto que corrían amos sangre. Y mató el león a Senceba, y paró se aparte muy triste y con grant pesar pensando.
Cuando esto vio Calila dijo a Dimna: "¡Ay falso, vil, tu arte cuán mala es, y qué vil cima fizo! Ca has metido al león en afruenta y en vergüenza, y has muerto a Senceba y has derramado los corazones de los caballeros. Desí veo con tu grand locura en que te alabaste que lo farías con terrería. Y ¿non sabes quel peor consejo es aquel que face al homne lidiar podiéndolo escusar, nin sabes que el homne por ventura apoderarse ha de su enemigo do lo pudiere matar, y déjalo por miedo de non ser en ello mal andante, o entrar a peligro, habiendo esperanza, que se vengará dél de otra guisa? Y cuando el privado del rey lo conseja a lidiar en las cosas de que se puede vengar en paz, mayor enemistad le ha y mayor daño le face que su enemigo. Ca así como alcanza a la lengua flaqueza en non decir ciertamente el pensamiento del corazón, otrosí alcanza al esfuerzo la cobardez, por el mal consejo. Ca cuando el homne se echa a la una de estas dos cosas, non le ha la otra que facer a la ora de la lid, nin ha el consejo ninguna mejoría del esfuerzo; ca en muchas cosas cumple el consejo sin la fuerza, y non cumple la fuerza sin el consejo. Y quien quiere facer engaño, y non sabe la manera de lo que acaescerá por loar su cima, será su fecho tal como, el tuyo. Y yo sabía bien tu malvestad y tu lozanía y nunca fue razón que esto non atendiese de ti, y vi que tu golosía y tu cobdicia alguna traición traería a ti y a mí.
"Ca el homne bueno y entendido piensa en las cosas ante que las faga y se meta a ellas, y las que ha esperanza que se acabarán segunt él quiere, atrévese a ellas, y las que sabe que se le agraviarán, déjalas. Y yo non te dejé de facer entender tu yerro y tus aleves al comienzo desta cosa si non por que era cosa que non podía mostrar, nin quería facer testigos sobre ti, y sope que lo que yo te decía non te defendería nin te tornaría de la cosa que tú querías más. Y pues que agora he visto manifiestamente tu mal consejo y mala cima de tu facienda, y quiero te departir en qué estás y cuál eres, y por esto se engañó el león en ti; y non ha pro el decir si non con el facer, nin la castidat si non con el temor de Dios, nin en ser homne verdadero si non con lealtad, nin en ser artero si non sale ende sano y salvo y seguro. Y tú has fecho tal cosa que la non melecinará si non el entendido, endereszado, sabio, así como el enfermo en que se corrompe la cólora y la sangre y la flema, que gelo non puede toller si non el buen físico.
"Y sepas quel saber tuelle al homne agudo y acabado su beudez, y anda en la beudez del loco, así como el día que es claro a todas las cosas que veen y ciega el murciélago. Y el homne de buen seso non cata a la dignidat que ha ganado nin a la nobleza a que es pujado, así como el monte que se non mueve maguer el viento se enfuerze. Y el homne de liviano seso muévese por la más ligera dignidat que haya, así como las pajas que se mueven con el más flaco viento. Y remiembro me agora por tu facienda a una cosa que oí decir, que cuando el rey es derechero y sus privados fueren malos, apoca su bien facer en los homnes, y non se atreve ninguno a él; nin se llega a él; así como el agua clara en que yazen los cocodrilos, en que ninguno non osa entrar maguer nadar sepa y lo ha de menester. Y el engaño de los reyes solamente es en su consejo, y tal es el rey con los buenos vasallos así como el mar con sus ondas. Y una de las locuras y de las sandeces deste mundo es querer haber amigos sin lealtad, y haber el otro mundo con adulterio, y haber el amor de las mugeres con broznedat, y querer pro de sí a daño de otri, y querer ser sabio y estar folgando y non estudiando. Mas ¿qué pro ha esto que te yo digo tan broznamente? Ca yo sé que tan poco pro fará, así como lo que dijo el homne a la ave: "Non te entremetas de enderezar lo que se non enderesza, nin de avivar lo que se non aviva, nin de castigar nin de enseñar al que se non castiga". Dijo Dimna: "¿Cómo fue eso?"
Estás leyendo... Calila e Dimna





