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El lobo y el arco
Dijo el marido: "Dicen que salió un ballestero, con su arco y con sus saetas a buscar venados, y luego acerca falló un venado y tiróle y matóle; y él en levándolo para su casa atravesó un puerco la carrera, y el ballestero tiróle y firióle. Y tornó se el puerco al home, y matóle con sus dientes, y así fueron allí todos tres muertos. Y en esto pasó por allí un lobo fambriento, y desque les vio ansí todos muertos, dijo: "Esperanza tengo de ser vicioso". Y dijo: "Así conviene condesar desto cuanto podiere; que el que non cuida nin condesa, non es enviso, y yo quiero facer provisión desto que fallé, que me complirá asaz comer la cuerda del arco para hoy". Estonce llegó al arco por comer la cuerda, y desque la hubo tajada, desempolgóse el arco, y diole el otro cabo en la cabeza y matóle. Y yo non te di este ejemplo si non por que sepas que la gran cobdicia del apañar y del condesar face mala cima".

"Dijo la muger: "Pues así tú lo quieres, téngolo por bien. En casa tenemos arroz y sínsamo de que dar de yantar a seis o siete homes, y yo mañana madrugaré y faré de que coman tus convidados los que quieras". Y la muger, luego que amaneció cogió sínsamo, lo descortezó y lo extendió al sol para que se secase, y díjole a un esclavo pequeño que tenía: "Cuida de ese sínsamo, y que non se lo coman los pájaros, nin se acerquen a él los perros". Y fuese la muger a otras faciendas de la casa. Y mientras, el mochacho que estaba en guarda del sínsamo descuidóse, y vino un perro y meóse en ello. Desí vino la muger y probó el sínsamo, y fallólo amargo y non quiso guisarlo para comer. Y fuese al zoco y camió aquel sínsamo por otro sin mondar, cantidad por cantidad. Y fallábame yo en el zoco en la sazón y oí a un home que dijo: "¿Por qué razón habrá esta muger camiado el sínsamo ya mondado por el sin mondar?" "Y otrosí te digo yo deste mur que salta en el canastillo, do quier que le pongas, y que sube en él, y los otros non, que por alguna cosa lo puede facer. Pues búscame un azadón, y cavaré en esta cueva y quizá sabré algo de su facienda".

"Y estonces demandó el religioso un azadón, y trájole al huésped, y yo estando en otra cueva ajena, oyendo lo que decían. Y había en la mi cueva mill maravedís, y yo non sabiendo quién los posiera ahí; empero yo meneábalos y zanecía con ellos cuando quier que me venía emientes. Así quel huésped cavó la cueva fasta que llegó a ellos y sacólos y dijo: "Este mur non podría saltar do saltaba si non por que yacían aquí estos maravedís. Ca el haber es criado para acrecer en la fuerza y en el seso; y tú verás que de hoy en adelante non podrá saltar como solía nin habrá fuerza nin memoria más que los otros mures". Y yo oí lo que decía el huésped, y sope que decía verdat, y desesperé de mí mismo, y sentíme muy quebrantado y muy menguado en mi fuerza. Y cuando los maravedís fueron sacados de la cueva, mudéme a otra cueva, y cuando amanesció llegaron se los mures que me solían servir, y dijeron me: "Fambre habemos, y habemos perdido lo que nos solías dar, y tú eres nuestra esperanza, pues para mientes en nuestra facienda".

"Y fueme al lugar donde solía saltar al canastillo, y trabajéme de saltar muchas veces, a non lo podía facer. Y vi manifiestamente que mi estado era ya mudado, y despreciaron me los mures, y oíles decir unos a otros: "Aterrado es éste por siempre, pues quitemos nos dél y non esperemos dél nada; ca non cuidamos que pueda facer lo que solía, mas que haberá menester quien lo gobierne". Y dejaron me, y fueron se a mis enemigos y comenzaron a decir mal de mí y de mi aviltar a los que me habían envidia, y alongáronse de mí, y non tornaron por mí cabeza. Y dije en mi corazón: "Veo que la compaña y los amigos y los vasallos non son si non con el haber, y non paresce la nobleza del corazón nin el seso nin la fuerza si non con el haber; ca yo veo quel que non ha haber, si se entremete de alguna cosa, torna a la pobredat atrás, así como el agua que finca en los ríos de la lluvia del verano, que non va al mar nin al río, que non ha ayuda.

Y vi quel que non ha amigos non ha parientes, y el que non ha fijos non es memoria dél, y el que non ha haber non ha seso, nin ha este siglo nin el otro. Ca el homne, cuando le acaesce alguna pobredat y mengua, deséchanlo sus amigos, y parten dél sus parientes y sus bien querientes, y desprécianlo, y con cuita ha de buscar vida, trabajándose para haberla para sí y para su compaña, y de buscar su vito a peligro de su cuerpo y de su alma, pues quél ha de perder este siglo y el otro.

"Non es ninguna cosa más fuerte que la pobredat; que el árbol que nasce en el aguazal, que es comido de todas partes, en mejor estado está que el pobre que ha menester lo ageno. Y la pobredat es comienzo y raíz de toda tribulación, y face al homne ser muy menudo, y muy escaso, y fácele perder el seso y el buen enseñamiento, y han en él los homnes sospecha, y tuelle la vergüenza, y es suma de todas tribulaciones. Y aquel a que acaesce pobredat non puede estar que non pierda la vergüenza; y quien ha perdido la vergüenza pierde la nobleza del corazón; y quien pierde la nobleza es fecho muy vil; y quien es fecho vil rescibe tuerto; y quien rescibe tuerto y daño ha grand pesar; y quien ha de pesar enloquece y pierde la memoria y el entendimiento; y al que esto acaesce, todo cuanto dice es contra sí, y non ha pro de sí.

"Y veo quel homne, cuando empobrece, sospéchalo el que fiaba por él, y cuida mal dél como cuidaba bien, y si otro alguno ha culpa, apónenla a él. Y non ha cosa que bien esté al rico que mal non esté al pobre; ca si fuere esforzado dirán que es loco, y si fuere franco dirán que es gastador, y si fuere mesurado dirán que es de flaco corazón, y si fuere sosegado dirán que es torpe, y si fuere fablador dirán que es parlero. Pues la muerte es mejor al homne que la pobreza que face al homne pedir con cuita, cuanto más a los viles escasos; ca el homne de grand guisa, si le ficiesen meter la mano en la boca de la serpiente y sacar ende el tósigo y tragarlo, por más ligera cosa lo ternía que pedir al escaso. Y dicen quel que padesce grant enfermedat en su cuerpo, tal que nunca la perdiese, o que perdiese sus amigos y sus bien querientes, o que fuese en agena tierra do non supiese casa nin albergue, nin hobiese esperanza de se tornar, mejor le sería todo esto que pedir a los viles; que la vida les es muerte y la muerte les es folgura. Y a las veces non quiere el homne pedir seyéndole mucho menester, y fázel esto furtar y robar, que es peor que pedir; ca dicen que más vale callar que decir mentira, y mejor es la torpedad de la laceria que la infamia, y mejor es la pobredat que pedir haberes agenos.

"Y yo vi quel huésped, cuando sacó los maravedís de mi cueva, que los partió con el religioso. Y vi que puso su parte dellos en una bosa a su cabecera, y hube cobdicia de haber algunos dellos por que cobrase mi fuerza, y por que se tornasen a mí mis amigos. Y fueme, seyendo él adormido, fasta que llegué acerca dél, y despertó a mi roído. Y tenía cerca de sí una vara, y firióme con ella en la cabeza muy mal; y rastréme fasta que entré en la cueva. Y después que se me fue amasando el dolor que había, contendieron comigo la golosía y la cobdicia, y vencieron me de mi seso. Y lleguéme con otra tal cobdicia como la primera, fasta que fue cerca, y en veyéndome diome otro tal golpe de cabo en la cabeza, que me cubrió de sangre. Y fueme a tumbos, y rastréme fasta que fue en la cueva, y caíme amortecido sin seso y sin recabdo.

"Y hube tamaño miedo que me fizo aborrescer el haber, así que cuando oía nombrar haber, había grant pavor y grand espanto. Desí pensé y fallé que las tribulaciones deste mundo non las han los homnes si non por golosía y por cobdicia, y siempre están por ellas en tribulación y en laceria. Y vi que había entre la escaseza y la franqueza grand diversidad, y vi que más ligera cosa es meterse homne a las grandes aventuras y al grand peligro, y a grand ocasión, y a luengas carreras, en buscar el algo deste mundo, que parar su mano a pedir. Y vi que non ha mejor cosa en este mundo que tenerse homne por abastado con lo que ha. Y oí a los sabios decir que non es ninguna obra tan buena como asmar, nin ningund temor de Dios tal como retenerse de mal facer, nin ningund linaje como buenas costumbres, nin ninguna riqueza como tenerse por abastado con lo que Dios le da. Y dicen que la cosa que el homne con mayor derecho debe sofrir es aquella que por ninguna guisa non puede mudar.

"Y dicen que la obra más santa es piedad, y raíz del amor es la fianza, y el más provechoso entendimiento es saber lo que fue y lo que ha de ser, y dejarse homne de grado de las cosas que non haberá por ninguna guisa. Así que torné mi facienda a tenerme por pagado y por abastado de lo dije había, y mudéme de la casa del religioso al campo; y había una paloma por amiga, y por el amor suyo me fue echado este cuervo, y fizo me saber el gran amor que te tenía y como se quería venir para ti, y hube sabor de te venir ver con él. Y non quise venir solo, ca non es ningunt alegría en este mundo que empareje con la compañía de los amigos, nin es ninguna tristeza deste mundo que empareje con perder los. Y probé y sope que ninguno non debe querer deste siglo nin buscar más de cuanto le cumpla, con que perda pobredat y que non sea mal traído. Y si a un homne diesen todo este siglo con cuanto en él ha, non le faría pro sinon lo poco, tanto que non hobiese menester lo ageno, que todo lo ál en sus lugares se queda, y non ha dello, si non la vista del ojo, así como otro homne cual quier. Y vine con el cuervo con este acuerdo, y yo ser te he amigo y compañero, y tú otrosí quiero que en tal lugar me tengas".

Y pues que hubo acabado el mur lo que decía, respondió el galápago muy blandamente y a sabor, y díjole: "Ya oí lo que dejiste muy bien, empero véote estar así como triste, y remiémbraste de cosas que tienes en el corazón; y por que aquí eres connusco en ageno lugar non seas de tal acuerdo, y déjate ende y sepas que el buen decir non se acaba si non con las buenas obras. Ca el enfermo que sabe su melecina cuál es, si non se melecina con ella non se aprovecha de otra ninguna nin siente folgura nin alibiamiento; onde ha menester que uses de tú entendimiento y de tu saber. Y non hayas pesar por que hayas poco haber; ca el homne de noble corazón a las veces honran lo los homnes sin haber, así como el león que es temido maguer domado sea; y el rico que non es de noble corazón, non le tiene pro su haber, así como el can que es menospreciado de los homnes, maguer que traya collar y sonajas.

"Y pues non tengas por grand cosa en tu corazón ser en agena tierra, ca el homne entendido non es estraño, en ningund logar, seyendo vivo de grand corazón, así como el león, que non va a ningund logar que su fuerza non lleve consigo, con la cual vive do quier que vaya. Y amonesta tu alma a bien, por que sea digna y meresciente de bien. Y sepas que cuando esto ficieres venir te ha el bien buscar de todas partes, así como busca el agua el lugar más bajo de la tierra. Y el hombre bien enviso nunca puede mal caer en ningunt logar que sea, y non cae mal si non el homne malo perezoso, como la muger mala que non se paga con el viejo por marido. Y non hayas pesar por decir: "Era señor de grand algo y non he nada; ca el haber y todo el algo deste siglo todo ha de fenescer. Y el haber aína viene y aína se va, así como la pella que se alza muy aína, y desciende más aína.

"Y dicen los sabios que algunas cosas son que non han fermedat nin turan; la una es sombra de las nubes, y otra es amistad de los malos, y otra es la fama mintrosa, y la otra es grand haber; y non debe el homne entendido alegrarse por grand haber, nin haber pesar por lo poco; mas el su haber con que se debe alegrar y su entendimiento. Y non debe descuidarse del otro siglo, y de facer por que haya bien de Dios; ca la muerte non viene si non a so hora y sin sospecha, y non ha plazo sabido. Y tú puedes bien escusar mi castigo, y sabes bien que es tu pro; empero tengo por bien de te decir lo que te debo, y de te ayudar a las buenas obras, y tú eres buen amigo y hermano, y todo cuanto tenemos tan bien como para nos es para ti".

Cuando el cuervo oyó esto que decía el galápago, y cómo respondió al mur tan bien y tan sabrosamente, plógole y alegróse por ende, y díjole: "Alegrate, que fecho me has grand bien y siempre lo feciste así. Y otrosí te debes alegrar con amor de tal mur tan sesudo y tan franco y tan bueno, ca los homnes que más sabrosa vida y más alegría han, son los que nunca se quitan de sus buenos amigos. Ca el homne de buena parte, si trompieza, non se levanta si non con los homnes de buena parte, así como el elefante, que si cae en el lodo non lo sacan si non los elefantes. Y el homne entendido siempre es conoscido su buen facer; y maguer que mucho sea, y maguer que se meta a grand peligro, y non le es tenido esto por aleve; mas sepa que ame más lo que ha de durar que lo que ha de fenescer, y que ha comprado lo más por lo menos y se alegra con ellos; y non es contado por rico quien de su haber non face parte; onde non es contada pérdida la que ganancia trae, nin es contada por ganancia la que pérdida trae". Y díjole muchas cosas y muchas buenas razones y fazañas para afirmar su amor con el mur.

Y estando así fablando el cuervo, asomó contra ellos un gamo andando, y espantáronse dél; y saltó el galápago en el agua, y metióse el mur en la cueva, y voló el cuervo y posó en el árbol. Y llegó el gamo al agua y bebió della. Desí alzó la cabeza muy espantado; y voló el cuervo por el aire por catar si vería a alguno que buscase al gamo y non lo vido. Y llamó al galápago y al mur que saliesen y díjoles: "Non hay cosa que pesar nos faga, y non temades". Y salieron y ayuntáronse. Dijo el galápago al gamo cuando lo vido catar al agua y non se allegaba a ella: "Bebe si has sed, y non temas, que non hay por qué". Y llegóse el gamo a él y salváronse, y díjole el galápago: "¿Dónde vienes?" Dijo el gamo: "Estaba paciendo en este campo, y siguieron me los ballesteros de un lugar en otro, y vi hoy un viejo, y hube miedo cuidando que fuese venador, y vine fuyendo mucho espantado". Y dijo el galápago: "Non temas, que non vimos nunca en esta parte venador; pues sey conusco y dar te hemos nuestro amor y habrás aquí buena morada, y aquí es el pasto cerca de nos". Y el gamo hubo sabor de su compañía, y estovo con ellos.

Y había un parral do se acogían y se ayuntaban, y se solazaban y denuciaban sus cosas. Desí ayuntáronse un día el cuervo y el galápago y el mur so el parral, y tardó el gamo. Y ellos atendieron lo una hora y non vino. Y hobieron grant cuidado de su tardanza y hobieron temor que le acaesciera alguna cosa. Y dijeron al galápago y el mur al cuervo: "Vuela y cata aquí aderredor de nos". Y el cuervo voló a todas partes y vio al gamo yacer en unos lazos y descendió luego y llegó se a él y díjole: "Amigo, ¿quién te echó en estas sogas y en esta tribulación seyendo tú tan sabidor y tan ligero?" Y dijo: "¿Qué pro ha homne en ser ligero con las aventuras encubiertas que non son vistas?" Y en departiendo asomaron el galápago y el mur. Dijo el gamo: "Non feciste bien en venir amos acá, que el venador, si allegare, y hobiere el mur acabado de tajar los lazos, escaparía yo y fuiría el mur a muchas cuevas que están por aquí, y el cuervo volaría, y tú que eres cosa pesada, non te ayudarías de nada, y nos habríamos duelo de ti". Dijo el galápago: "Non es contado por entendido nin por vivo quien a la hora que se parten dél sus amigos non se puede ayudar de consolación. Y una de las cosas que ayudan al homne a consolarse de sus cuidados y asosegar su corazón a la hora que le acaescen las tribulaciones es verse con su amigo, y apurar cada uno dellos al otro su voluntad, y acorrerse en las cuitas. Y cuando el amigo se parte del otro pierde su alegría, y pierde la lumbre de sus ojos". Y ante que acabase el galápago de decir su razón, asomó el venador; y en esto había el mur tajado la red al gamo, y estorció el gamo de los lazos y voló el cuervo, y metióse el mur en la cueva. Y desque llegó el venador y vido cortados los lazos, maravillóse, y non vido si non el galápago, y tomólo, y atólo y levólo.

Y ayuntáronse el cuervo y el mur y el gamo, y vieron levar al galápago, y hobieron por ende grand pesar. Y dijo el mur: "Desque habemos pasado una tribulación, luego caemos en otra; y cómo dijo verdad el que dijo que mientra está el homne aventurado viénenle las cosas a su guisa; y desque comienza a caer, todavía va de mal en peor. Y la mi ventura que departió entre mi compañía y mis fijos y mi haber y mi lugar, non se ternía por pagada fasta que partiese entre mí y entre la compaña del galápago en que yo vevía, cuyo amor non era por galardón, nin por merescimiento, mas por su nobleza de corazón y lealtad y buen entendimiento, cuyo amor era mayor que non había el padre con el fijo. Y tal amor non le puede departir salvo la muerte. Y este cuerpo que es siempre a las tribulaciones, que siempre está en movimientos y en angostura, así que ningún placer non le dura nin le finca con él, así como non dura al ascendente de las estrellas su asención nin al descendente su descención, mas siempre se mudan el ascendente en descendente y el descendente en ascendente, y el oriente en ocasu, y el que es en ocasu en oriente. Y este dolor me face membrar todos mis dolores, así como la llaga que sobre sana y le acaesce ferida, que se le ayuntan dos dolores, un dolor de la ferida y otro de la llaga que se refresca".

Dijeron el cuervo y el gamo al mur: "Nuestro dolor y el tuyo uno es, y maguer mucho se diga non le tiene pro al galápago; deja esto y busca algund arte con que salgamos desto en que somos; ca dicen que los esforzados non se prueban si non cuando lidian, nin los fieles si non en dar y en tomar, nin los fijos y la familia si non cuando la pobredat, nin los amigos si non cuando las cuitas". Dijo el mur al gamo: "Veo por bien que vayas y estés en el camino por do ha de pasar el venador, y que te eches así como que estás llagado y muerto, y verná el cuervo y posará sobre ti y fará como que come de ti; y yo iré siguiendo al cazador tanto que sea cerca dél, ca fío por Dios que si te él viere, que dejará la ballesta y la red y el galápago, y irá a ti por te tomar. Y cuando fuere cerca de ti, comenzarás a fuir poco a poco de guisa que non se desfucie de ti, y velo atendiendo. Y yo punaré de cortar la red, y fío por Dios que ante que él torne habré yo cortado las cuerdas al galápago, y irme me he con él y que tornaremos a nuestro lugar". Y fizo el gamo así como dijo el mur, y siguiólos el venador grant pieza, y el mur tajaba en tanto los lazos del galápago. Y desque el venador non pudo haber al gamo, desfucióse dél y tornóse, habiendo ya el mur las cuerdas tajadas y el galápago ido. Cuando esto vio el venador, y vido sus cuerdas tajadas, y pensó en el fecho del gamo que se le mostrara, y del cuervo que se posó sobre él, y como que comía dél, y como le tajaran en antes sus cuerdas en que yacía el gamo, espavorescióse y dijo: "Esta tierra es de fechiceros o de dimonios". Y echó todo lo que traía y tornóse espantado, que non volvió cabeza a ninguna cosa. Y ayuntáronse el cuervo y el gamo y el galápago y el mur en su parral, salvos y seguros.

Dijo el rey al filósofo: "El arte de las más flacas bestias llegó a tanto en se ayudar unos a otros, en ser leales y pacientes. Y como estorcieron los unos por los otros de grand tribulación, cuanto más lo deben facer los homnes en ayudarse los unos a los otros, y estorcerán de las ocasiones y tribulaciones que en el mundo son y acaescen".
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