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El carpintero engañado
Dijo el búho: "Dicen que un carpintero había una muger que amaba mucho, y enamoróse della un homne, y atanto llegó la cosa que se hubo de saber, y fuele fecho saber al marido y él quísolo probar. Dijo a su muger: "Yo quiero ir a tal aldea alejos de aquí, a labrar con un rico homne, y estaré allá algunos días, y guísame conducho que lleve". Y ella plúgole y adereszógelo. Y cuando anocheció díjole: "Cierra bien tu puerta y guarda bien tu casa fasta que yo venga. "Y sallió ante ella; y ella parando mientes fasta que lo vio ir bien lejos. Desí tornó él por otra parte y entró en casa, y metióse so el lecho en que yacían él y ella.
Y luego ella envió por su amigo y díjole: "El carpintero es ido a tal lugar, y tardará allá muchos días". Y vino el amigo, y dióle ella a comer y a beber, desí yógose con ella. Y habíase estonces adormido el marido so el lecho, y non sopo cuándo entró el amigo. Y él, como estaba así dormiendo, sacó el pie de so el lecho, y vídolo la muger y temióse, y dijo a su amigo en poridat: "Pregúntame a voces y dime: ¿A cuál quieres más, a mí o a tu marido? Y yo non te querré responder, y tú dirásmelo muchas veces fasta que te lo diga". Y el amigo fizo así, y ella díjole: "Amigo, ¿quién te metió en demandar tal demanda? Ca quizá diré cosa con que te pesará". Y él díjole: "Por el amor que ha entre mí y ti que me lo digas". Y todo esto oyendo el carpintero y callaba por oír lo que decían. Y dijo ella: "Nos todas las mugeres non amamos a los amigos si non por complir nuestras voluntades, nin catamos a sus linages nin a ningunas de sus costumbres, nin por otra cosa ninguna. Y desque complimos nuestra voluntad non los presciamos más que a otros homnes; mas al marido tenémoslo en lugar de padre y de fijos y de hermano, y mejor aún; y mala ventura haya la muger que non ama más la vida de su marido que su vida misma.
Y desque esto oyó decir el marido a su muger, hubo piedat, y creó que lo amaba de todo en todo, y non se quitó de aquel lugar fasta que amanesció y se fue el amigo. Y sallió él de so el lecho y falló a su muger adormida; y asentóse cerca della y comenzóla de aventar. Y removióse ella por despertar, y él díjole: "Por Dios, amiga. Dormid, ca mucho velaste esta noche, y mucho lazraste. Y por buena fe, si non que me temí de te facer pesar, yo matara aquel homne por lo que te fizo". Y vos guardad vos de creer lo que el cuervo dice, y sabed que muchos enemigos hay que non pueden nocir a sus enemigos de alueñe, y acércanse a ellos y vénganse dellos. Y digo vos yo de mí que nunca tamaño miedo hube de los cuervos como desque vi este cuervo y vos oí decir dél lo que decides". Y con todo esto non tornaba cabeza el rey de los búhos, nin los otros sus privados, por lo que le decía. Y mandólo el rey levar a su posada y honrarlo fasta que guaresciese de sus llagas. Dijo el privado que consejaba su muerte: "Pues non lo queredes matar, tenedlo en cuenta de enemigo temido, y guardat vos dél; ca es sesudo y artero y engañoso, y creo que él non quiere morar con nusco si non por buscar su pro y nuestro daño".
Y el rey en esto non tornó cabeza por lo que éste decía, y mandó facer al cuervo mayor honra y mayor bien que ante. Y comenzó el cuervo a fablar cada día con los búhos, y decir les cosas con que lo amaban y fiaban más por él. Desí dijo un día a una compaña de los búhos, estando y el que consejaba su muerte: "Diga alguno de vos de mi parte al rey que los cuervos se han homiciado comigo de mala manera, y yo non folgaré fasta que alcance mi derecho dellos. Y yo pensé en esto, y veo que lo non podré facer nin podré con ellos, seyendo yo un cuervo solo. Mas dicen algunos que el que de buena voluntad se quema en el fuego, face a Dios grand sacreficio, y nunca rogará a Dios por cosa que lo non oya. Y si lo el rey por bien toviere, mande me quemar; desí rogaré a Dios que me mude en búho, por tal que me vengue de mis enemigos, y faré mi voluntad y compliré mi saña cuando me mudare en forma de búho". Dijo el búho que consejaba su muerte: "Non me semejas en el bien que muestras y en el mal que encubres, si non al vino de buen olor y de buen color, y yace en él el tósigo mortal, y cuando lo bebe el homne mátalo. ¿Y tú dices que si te quemásemos que se cambiaría tu natura? Non puede ser; ca tú tornarías a tu sustancia y a tu raíz, así como fizo la rata, cuando le dijeron que se casase con quien quisiese, con el sol o con las nubes o con el viento o con el monte, y dejólo todo y casó con un ratón". Dijo el cuervo: "¿Cómo fue eso?"
Y luego ella envió por su amigo y díjole: "El carpintero es ido a tal lugar, y tardará allá muchos días". Y vino el amigo, y dióle ella a comer y a beber, desí yógose con ella. Y habíase estonces adormido el marido so el lecho, y non sopo cuándo entró el amigo. Y él, como estaba así dormiendo, sacó el pie de so el lecho, y vídolo la muger y temióse, y dijo a su amigo en poridat: "Pregúntame a voces y dime: ¿A cuál quieres más, a mí o a tu marido? Y yo non te querré responder, y tú dirásmelo muchas veces fasta que te lo diga". Y el amigo fizo así, y ella díjole: "Amigo, ¿quién te metió en demandar tal demanda? Ca quizá diré cosa con que te pesará". Y él díjole: "Por el amor que ha entre mí y ti que me lo digas". Y todo esto oyendo el carpintero y callaba por oír lo que decían. Y dijo ella: "Nos todas las mugeres non amamos a los amigos si non por complir nuestras voluntades, nin catamos a sus linages nin a ningunas de sus costumbres, nin por otra cosa ninguna. Y desque complimos nuestra voluntad non los presciamos más que a otros homnes; mas al marido tenémoslo en lugar de padre y de fijos y de hermano, y mejor aún; y mala ventura haya la muger que non ama más la vida de su marido que su vida misma.
Y desque esto oyó decir el marido a su muger, hubo piedat, y creó que lo amaba de todo en todo, y non se quitó de aquel lugar fasta que amanesció y se fue el amigo. Y sallió él de so el lecho y falló a su muger adormida; y asentóse cerca della y comenzóla de aventar. Y removióse ella por despertar, y él díjole: "Por Dios, amiga. Dormid, ca mucho velaste esta noche, y mucho lazraste. Y por buena fe, si non que me temí de te facer pesar, yo matara aquel homne por lo que te fizo". Y vos guardad vos de creer lo que el cuervo dice, y sabed que muchos enemigos hay que non pueden nocir a sus enemigos de alueñe, y acércanse a ellos y vénganse dellos. Y digo vos yo de mí que nunca tamaño miedo hube de los cuervos como desque vi este cuervo y vos oí decir dél lo que decides". Y con todo esto non tornaba cabeza el rey de los búhos, nin los otros sus privados, por lo que le decía. Y mandólo el rey levar a su posada y honrarlo fasta que guaresciese de sus llagas. Dijo el privado que consejaba su muerte: "Pues non lo queredes matar, tenedlo en cuenta de enemigo temido, y guardat vos dél; ca es sesudo y artero y engañoso, y creo que él non quiere morar con nusco si non por buscar su pro y nuestro daño".
Y el rey en esto non tornó cabeza por lo que éste decía, y mandó facer al cuervo mayor honra y mayor bien que ante. Y comenzó el cuervo a fablar cada día con los búhos, y decir les cosas con que lo amaban y fiaban más por él. Desí dijo un día a una compaña de los búhos, estando y el que consejaba su muerte: "Diga alguno de vos de mi parte al rey que los cuervos se han homiciado comigo de mala manera, y yo non folgaré fasta que alcance mi derecho dellos. Y yo pensé en esto, y veo que lo non podré facer nin podré con ellos, seyendo yo un cuervo solo. Mas dicen algunos que el que de buena voluntad se quema en el fuego, face a Dios grand sacreficio, y nunca rogará a Dios por cosa que lo non oya. Y si lo el rey por bien toviere, mande me quemar; desí rogaré a Dios que me mude en búho, por tal que me vengue de mis enemigos, y faré mi voluntad y compliré mi saña cuando me mudare en forma de búho". Dijo el búho que consejaba su muerte: "Non me semejas en el bien que muestras y en el mal que encubres, si non al vino de buen olor y de buen color, y yace en él el tósigo mortal, y cuando lo bebe el homne mátalo. ¿Y tú dices que si te quemásemos que se cambiaría tu natura? Non puede ser; ca tú tornarías a tu sustancia y a tu raíz, así como fizo la rata, cuando le dijeron que se casase con quien quisiese, con el sol o con las nubes o con el viento o con el monte, y dejólo todo y casó con un ratón". Dijo el cuervo: "¿Cómo fue eso?"
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