Estás leyendo... Calila e Dimna

El diablo y el ladrón
Dijo el privado: "Dicen que un religioso hobiera de un rico home una vaca con leche que le diera; y en levándola a su posada, siguióle un ladrón por gela furtar, y fizo compañía en un camino con el diablo que andaba en forma de home. Dijo el ladrón al diablo: "¿Quién eres?" Dijo: "El diablo: vo en pos deste religioso por le afogar cuando dormiere". Dijo el ladrón: "Yo seguíle por le furtar aquella vaca que lieva". Y fuéronse amos en uno, fasta que llegaron a casa del religioso, y el religioso entró en su casa y metió la vaca dentro, y cenó y echóse a dormir. Y el ladrón temióse que si esperase que el diablo que iría a afogar al religioso, y que despertaría, y que non podría furtar la vaca; así que habría perdido su afán y que non levaría cosa. Dijo al diablo: "Súfrete un poco fasta que yo furte la vaca, y después de yo salido ve y afógalo".
"Y el diablo hubo miedo que si el ladrón fuese a furtar la vaca, que despertaría el religioso, y que non podría acabar cosa de lo que quería. Dijo entonces al ladrón: "Espera tú un poco, fasta que yo afogue al religioso, y entonces podrás mejor acabar lo que quieres". Y non quiso el ladrón; y sobre cuál comenzase primero, hobieron gran discordia; y estudieron así en esta discordia atanto que llamó el ladrón al religioso y le dijo: "Espierta, ca está aquí el diablo que te quiere afogar". Y llamólo el diablo, y díjole: "Este ladrón te quiere furtar la vaca". Y despertóse el religioso y fuéronse el ladrón y el diablo, y así estorció sin daño por discordia dellos". Y desque acabó el tercero consejero su razón, dijo el primero que diera consejo que matasen al cuervo: "Engañados nos ha este cuervo y enartados con su palabra, y vos querés menospreciar el buen consejo. Parad mientes así como facen los agudos, y non vos engañen las palabras de nuestro enemigo, nin vos destorbe vuestro fecho; ca los homnes de cansada natura ablándanse sus corazones con lo que oyen decir a sus enemigos de lisonja o de homildat. Y engañan se en esto atanto que los llevan a mal, y creen más lo que oyen que lo que saben, así como el carpintero que se desmintió de lo que viera y sopiera, y creó la lisonja que oyó y fue engañado". Dijo el rey: "¿Y cómo fue eso?"
"Y el diablo hubo miedo que si el ladrón fuese a furtar la vaca, que despertaría el religioso, y que non podría acabar cosa de lo que quería. Dijo entonces al ladrón: "Espera tú un poco, fasta que yo afogue al religioso, y entonces podrás mejor acabar lo que quieres". Y non quiso el ladrón; y sobre cuál comenzase primero, hobieron gran discordia; y estudieron así en esta discordia atanto que llamó el ladrón al religioso y le dijo: "Espierta, ca está aquí el diablo que te quiere afogar". Y llamólo el diablo, y díjole: "Este ladrón te quiere furtar la vaca". Y despertóse el religioso y fuéronse el ladrón y el diablo, y así estorció sin daño por discordia dellos". Y desque acabó el tercero consejero su razón, dijo el primero que diera consejo que matasen al cuervo: "Engañados nos ha este cuervo y enartados con su palabra, y vos querés menospreciar el buen consejo. Parad mientes así como facen los agudos, y non vos engañen las palabras de nuestro enemigo, nin vos destorbe vuestro fecho; ca los homnes de cansada natura ablándanse sus corazones con lo que oyen decir a sus enemigos de lisonja o de homildat. Y engañan se en esto atanto que los llevan a mal, y creen más lo que oyen que lo que saben, así como el carpintero que se desmintió de lo que viera y sopiera, y creó la lisonja que oyó y fue engañado". Dijo el rey: "¿Y cómo fue eso?"
Estás leyendo... Calila e Dimna





