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El asno sin corazón y sin orejas
Dijo el simio: "Dicen que un león criaba en un lugar, y estaba en él un lobo cerval que comía su relieve. Y ensarneció el león tanto que fue muy flaco y muy atribulado, y non podía venar. Y dijo el lobo cerval: "Señor, tu estado es ya mudado, y non puedes ya venar. Esto, ¿por qué es?" Dijo el león: "Por esta sarna que vees, y non ha otra melecina si non orejas y corazón de asno". Dijo el lobo cerval: "Yo sé un lugar do hay un asno de un curador que trae sobre él los lienzos a un plado aquí cerca de nos, y desque lo descarga déjale en el plado, y fío por Dios que lo traeré, y tomarás sus orejas y su corazón". Dijo el león: "Fazlo si pudieres, ca mi melecina y mi salud es eso". Y fuese el lobo cerval, y llegó al asno y díjole: "¿De qué estás tan magro, y de qué tienes estas mataduras en las cuestas?" Dijo el asno: "Este curador falso me lo face, que se sirve de mí continuamente, y me mengua la cebada". "Dijo el lobo cerval: "Yo te enseñaré un lugar muy vicioso y muy apartado do nunca andovo homne, y hay unas asnas las más fermosas que nunca homne vido, y han menester maslos". Dijo el asno: "Pues vayamos allá, que si por ál yo non lo ficiere si non por la cobdicia del tu amor, esto me faría allá ir contigo". Y fueron se amos al león, y adelantóse el cerval y fízogelo saber, y saltó el león en el asno detrás por lo tener. Mas non lo pudo tener con la flaqueza que había, y salióse el asno de entre las manos y fuese y tornóse a su lugar.
Dijo el lobo cerval al león: "Si a sabiendas dejaste el asno, ¿por qué me feciste trabajar en lo buscar? Y si la flaqueza te lo fizo dejar, que lo non pudiste tener, esto es aún peor". Y sopo el león que si dijese que a sabiendas lo dejara que sería tenido por nescio, y si dijese que lo non pudiera tener que lo ternían por flaco y por cansado, y dijo al lobo: "Si me tú tornares acá el asno, decir te he esto que me preguntas". Dijo el lobo: "Tengo que el asno está escarmentado y non querrá venir otra vez, en pero iré a él de cabo, si lo pudiere engañar para lo traer acá".
"Y fuese para el asno. Y el asno cuando lo vido díjole: "¿Qué fue la traición que me quesiste facer?" Dijo el lobo cerval: "Quísete bien facer, y non fueste para ello. Y lo que saltó en ti non era si non una de las asnas que te dije. Y como vido asno non sopo en qué manera jugar contigo; y si tú quedo estovieras un poco, diuso se te metiera". Cuan el asno oyó decir de las asnas moviósele su sabor, y fuese con el lobo cerval al león, y saltó el león en él y prísolo y matólo. Desí dijo el león al lobo cerval: "Yo quiero me bañar, desí comeré las orejas y el corazón, y de lo ál faré sacreficio, que así me dijeron los físicos; pues guarda tú el asno y desí venir me he para ti". "Y después que se fue el león, tomó el lobo cerval las orejas y el corazón del asno y comió lo, a fucia que cuando el león esto viese, que non comería nada de lo que fincaba, por que lo temía por agüero. Y desque fue tornado el león díjole: "¿Dó es el corazón y las orejas del asno?" Dijo el cerval: "¿Non entendiste tú que el asno non tenía corazón nin orejas?" Dijo él: "Nunca mayor maravilla vi que esta que tú dices". Dijo el lobo cerval: "Señor, non te maravilles, mas piensa que si el corazón y las orejas hobiera, non tornara a ti la segunda vez, habiendo le fecho lo que le feciste". "Y yo dije este ejemplo por que sepas que non só yo tal como el asno; mas engañaste me con tu traición por me matar y yo fícete otro tal, y estorcí por mi seso de la locura en que era caído". Dijo el galápago: "Verdad dices, ca el sesudo es de poca palabra y de grant fecho, y conosce las obras antes que se meta a ellas, y estuerce de las cuitas por su seso y por su arte, así como el homne que cae en tierra con su fuerza, y con ella mesma se levanta". Este es el ejemplo del homne que busca la cosa, y desque la ha recabdado, dale de mano y déjala perder".
Dijo el lobo cerval al león: "Si a sabiendas dejaste el asno, ¿por qué me feciste trabajar en lo buscar? Y si la flaqueza te lo fizo dejar, que lo non pudiste tener, esto es aún peor". Y sopo el león que si dijese que a sabiendas lo dejara que sería tenido por nescio, y si dijese que lo non pudiera tener que lo ternían por flaco y por cansado, y dijo al lobo: "Si me tú tornares acá el asno, decir te he esto que me preguntas". Dijo el lobo: "Tengo que el asno está escarmentado y non querrá venir otra vez, en pero iré a él de cabo, si lo pudiere engañar para lo traer acá".
"Y fuese para el asno. Y el asno cuando lo vido díjole: "¿Qué fue la traición que me quesiste facer?" Dijo el lobo cerval: "Quísete bien facer, y non fueste para ello. Y lo que saltó en ti non era si non una de las asnas que te dije. Y como vido asno non sopo en qué manera jugar contigo; y si tú quedo estovieras un poco, diuso se te metiera". Cuan el asno oyó decir de las asnas moviósele su sabor, y fuese con el lobo cerval al león, y saltó el león en él y prísolo y matólo. Desí dijo el león al lobo cerval: "Yo quiero me bañar, desí comeré las orejas y el corazón, y de lo ál faré sacreficio, que así me dijeron los físicos; pues guarda tú el asno y desí venir me he para ti". "Y después que se fue el león, tomó el lobo cerval las orejas y el corazón del asno y comió lo, a fucia que cuando el león esto viese, que non comería nada de lo que fincaba, por que lo temía por agüero. Y desque fue tornado el león díjole: "¿Dó es el corazón y las orejas del asno?" Dijo el cerval: "¿Non entendiste tú que el asno non tenía corazón nin orejas?" Dijo él: "Nunca mayor maravilla vi que esta que tú dices". Dijo el lobo cerval: "Señor, non te maravilles, mas piensa que si el corazón y las orejas hobiera, non tornara a ti la segunda vez, habiendo le fecho lo que le feciste". "Y yo dije este ejemplo por que sepas que non só yo tal como el asno; mas engañaste me con tu traición por me matar y yo fícete otro tal, y estorcí por mi seso de la locura en que era caído". Dijo el galápago: "Verdad dices, ca el sesudo es de poca palabra y de grant fecho, y conosce las obras antes que se meta a ellas, y estuerce de las cuitas por su seso y por su arte, así como el homne que cae en tierra con su fuerza, y con ella mesma se levanta". Este es el ejemplo del homne que busca la cosa, y desque la ha recabdado, dale de mano y déjala perder".
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