Estás leyendo... Calila e Dimna

El que queriendo robar a su compañero, resultó robado
Y dicen que un especiero tenía sísamo, él y un su cada uno dellos tenía una bujeta dello, y non lo había en toda esa tierra más de lo que ellos tenían. Y el compañero, uno dellos pensó en su corazón que furtase lo de su compañero, y puso una señal sobre una bujeta, en que estaba el sísamo de su compañero, por que, de que viniese de, noche a lo furtar, que la conociese por la señal. Y puso una sábana blanca encima dello por señal. Y descobrió esto que quería facer a un su amigo, por que fuese con él de noche a lo furtar. Y el otro non quiso ir con él fasta que le prometió de darle la meatad dello.

Y después su compañero vino, y falló la sábana cubierta sobre su sísamo, y dijo: «Verés qué ha fecho mi compañero por guardar mi sísamo de polvo; púsole esta sábana, y dejó lo suyo descobierto». Y dijo: «Mas razón es que esté lo suyo guardado que non lo mío». Y quitó la sábana y púsola sobre el sísamo de su compañero. Y después que fue de noche venieron su compañero y el otro a furtar el sísamo. Y andudo catando y atentando fasta que topó en la señal que tenía puesta; y entonce tomó el sísamo que estaba debajo, pensando que era lo de su compañero, y era lo suyo, y dio la meatad dello a aquel amigo que entró con él a lo furtar. Y luego, cuando fue de día, venieron él y su compañero amos a dos a la botica. Y cuando vio que el sísamo que levara era lo suyo, calló y non osó decir nada, ca tovo que en saberlo su compañero era mayor pérdida que el sísamo.

Y pues el que alguna cosa demanda, debe de demandar cosa que haya fin y término que fenezca; ca dicen que el que corre sin fin, aína le puede fallecer su bestia. Y es derecho que non se trabaje en demandar lo que término non ha, nin lo que otro non hubo ante que él, nin se desespere de lo que puede ser y puede haber. Y que ame más el otro siglo que a este mundo; ca quien ama a este mundo poca mancilla ha cuando se parte dél. Y dicen que dos cosas están bien a cada un home: la una es religión y la otra es riqueza. Y esto semeja al fuego ardiente que toda leña que le echan arde mejor.

Y el entendido non se debe desesperar nin desfiuzarse; ca por aventura será acorrido cuando non pensare.
Estás leyendo... Calila e Dimna