Estás leyendo... El libro de la selva

CANCIÓN DE CAZA DE LA MANADA DE SEEONEE
La aurora está cerca y rompe la quietud el balido de la presa.
Una, dos y tres.
El lago, tranquilo, el ciervo a beber.
El gamo no espera.
Tenso, pendiente, al acecho, lo he podido ver.
Una, dos y tres.
La aurora está cerca y rompe la quietud el balido de la presa.
Una, dos y tres.
El lobo está atento, su hambre también.
Corre la noticia; volvamos a ver.
Mira, fresca está la pista.
Una, dos y tres.
La aurora está cerca y rompe la quietud un fuerte rugido.
Una, dos y tres.
Los pies van pisando, no se dejan ver.
La noche se ha hecho ojos, van adivinando.
Hay gritos, sollozos.
Una, dos y tres.
Una, dos y tres.
El lago, tranquilo, el ciervo a beber.
El gamo no espera.
Tenso, pendiente, al acecho, lo he podido ver.
Una, dos y tres.
La aurora está cerca y rompe la quietud el balido de la presa.
Una, dos y tres.
El lobo está atento, su hambre también.
Corre la noticia; volvamos a ver.
Mira, fresca está la pista.
Una, dos y tres.
La aurora está cerca y rompe la quietud un fuerte rugido.
Una, dos y tres.
Los pies van pisando, no se dejan ver.
La noche se ha hecho ojos, van adivinando.
Hay gritos, sollozos.
Una, dos y tres.
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