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Lo que significa para un director de cine tener un fracaso sonado en taquilla

03 de Octubre de 2024;
Fotograma de Megalopolis
Fotograma de Megalopolis
En el día de hoy venimos a debatir un hecho que, dependiendo del contexto y el lugar, entre otras variables, puede significar una mala noticia para un director/a de cine; se trata de tener un fracaso sonado en taquilla como ha tenido recientemente Francis Ford Coppola con su Megalopolis o Fernando Trueba con su Isla perdida.

En fin, que nunca gusta, como decimos, saber que no ha ido "ni el tato" a ver tu película, pero a largo plazo la cosa podría tener diversas lecturas, sobre todo sabiendo que en cine 2 + 2 no es igual a 4 en la mayoría de los casos, y de ahí lo divertido del asunto, entre otras cosas.

Depende el fracaso en taquilla sobre todo de tres axiomas: el estado de la carrera del director (si es novel o consagrado); el tipo de cine (si es de autor o pensado para las masas), y alguna que otra consideración más secundaria, como el presupuesto de la película y cosas así.

Vamos pues a desgranar estos tres puntos principales: Si el director está consagrado, un fracaso en taquilla es un capricho, un verso suelto, una propuesta bohemia para la persona que está a cargo de la realización de la película, como son los casos ya comentados de Francis Ford Coppola, de Fernando Trueba, y también, por poner otro ejemplo, de Pedro Almodóvar, ya que últimamente sus películas no andan muy bien de taquilla.

Si el director es novel, esto podría suponer que no vuelva a dirigir películas.

Si la película está dirigida a las masas y es un producto de entretenimiento, la cosa también pinta mal, porque no cumple su objetivo principal. Sin embargo, si la película es "de autor", como ya hemos dicho anteriormente aquí mismo, pues puede quedar hasta bohemio, como también hemos reseñado, el hecho de que sea un fracaso sonado en taquilla el filme en cuestión.

Si se ha gastado uno una millonada en producir esa película, como es el caso de Francis Ford Coppola con su Megalopolis (120 millones de dólares ha costado según lo declarado por la productora), e incluso al contrario: si la película carece de presupuesto o este es testimonial y ni siquiera se ha estrenado en cines (como es el caso de las ocho hasta ahora películas largometraje del que escribe, Pedro Alonso Pablos), esto podría significar un desatino tan grande que llegaría a la categoría de "poesía cinematográfica".

Para el cine como arte, no obstante, como ya hemos comentado en otras ocasiones en este medio, ni el presupuesto de una película ni la recaudación en taquilla son importantes ni determinantes, ya que un filme puede recaer en alguna de estas dos características y ser una "obra maestra", o un "bodrio infumable".

Así que, salvo para el director novel, que podría verse obligado a no dirigir ninguna película más, en el resto de los casos tanto la recaudación en taquilla como el presupuesto de la película constituye un accidente más que algo categórico y relevante o importante para ese filme en concreto.
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