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¿Ha resquebrajado Pedro Alonso Pablos las leyes del copyright? (Y un mensaje para los cacos)

02 de Marzo de 2025;
En el día de hoy venimos a reseñar un hecho que se está produciendo actualmente, se trata de que el que escribe, Pedro Alonso Pablos, con sus películas animadas, está "volando por los aires" las leyes tradicionales -y vigentes- del "copyright", también conocidas como "derechos de autor".

Repasemos someramente estos conceptos: las leyes de propiedad intelectual son ese conjunto de normas que se centran en proteger y ordenar desde el punto de vista económico todo aquello que es susceptible de ser poseído en el ámbito de lo intelectual del mundo, pudiendo ser esto conceptos, ideas, y cosas de esa índole. Ya se describió aquí la propiedad intelectual como "la más elevada de las propiedades" pero esto ahora no viene mucho a cuento. Dicha propiedad intelectual tiene tres partes importantes: la creación literario artística, las patentes, y las marcas; aunque estos tres dominios están interconectados como es fácil llegar a entender, principalmente por su cercanía conceptual.

Bueno pues en este caso vemos que Pedro, el que escribe, domina con soltura, como se puede comprobar ya a día de hoy, la creación "literario artística". Pensemos por un momento qué ocurriría si a una persona de este mundo se le ocurriera estudiar cómo hacer música y cómo ser director de cine de animación, y mezclar todo eso y hacer muchas películas casi íntegramente en solitario, desde casi el comienzo mismo de su actividad cinematográfica. ¿Éxito total, no?

Bueno pues eso es lo que ha ocurrido señores: Pedro lleva nueve películas (en este preciso momento hacemos un inciso y solicitamos a la providencia nuevamente el poder hacer algunas más) hechas casi íntegramente por sí mismo. El hecho es que ya en nuestro pequeño mundo estas películas están listadas en páginas de idiomas remotos (teniendo en cuenta el punto geográfico donde se han hecho, España), como puede ser el idioma ruso, el chino, el checo, el inglés, francés, etcétera.

Es decir mis películas se están viendo en todo el mundo actualmente. Y ahora viene el tema económico. Las leyes de copyright se esfuerzan en tratar de dar al creador de estas ideas, conceptos, etcétera, lo que le corresponde por su uso por parte de la población. Este mecanismo no responde más que a la intención del convenio internacional que regula estas leyes de propiedad intelectual, con las que el que escribe se alinea por supuesto y las considera útiles, de recompensar en su justa medida el esfuerzo creador para incentivar la posterior creación de otras ideas parecidas -pero no iguales- que puedan continuar enriqueciendo a la humanidad.

Pues bien, ustedes que están leyendo este artículo, y que probablemente se habrán impactado ya de alguna película que haya hecho yo, además de "haber oído hablar de mí" (hayan visto la película de manera "pirata" o de forma más reglada, en principio es bastante indiferente), saben que ese visionado, se produzca de la manera que se produzca, está actualmente generando dinero, en virtud del cumplimiento de las leyes mentadas de propiedad intelectual, para el que escribe. El lector se percatará que dada la importancia del asunto no es una cantidad pequeña de dinero. En virtud de las leyes de copyright ya bastantes veces mencionadas aquí mismo, cada utilización o visionado de ese contenido, que es relevante, va a estar generando dinero para el que escribe durante toda su vida e incluso podría ser que hasta setenta años después de su muerte, en función de algunos parámetros que ahora no vienen a cuento.

Por decirlo mal y pronto, el visionante o escuchante de las películas de Pedro Alonso Pablos se percata de que esta persona "va a estar recibiendo dinero durante el resto de su vida sin necesidad de trabajar", porque, digámoslo así, Pedro, como se puede apreciar, "ha encontrado una vulnerabilidad en las leyes del copyright" que le beneficia y la está explotando y así va a seguir.

El mensaje que quiero enviar, además de hacer constar este hecho, es para los cacos, es decir, los ladrones profesionales, ese gremio del que no hablaré ahora por mera economía de espacio y porque no es el momento: Sepan los "cacos" que Pedro Alonso Pablos no tiene acceso directo al dinero que generan sus obras artísticas por lo que les pide amablemente que se abstengan de intentar robarle así directamente por la calle o en su casa y tal, porque como digo y repito Pedro no tiene acceso directo a ese dinero.

En fin.