Pedro Alonso Pablos y cine español: juntos pero no revueltos
12 de Noviembre de 2025; redacción Arscodex
En el día de hoy toca hacer una pequeña reflexión relacionada con que en algunos sitios en los que se habla sobre cine en internet se está asociando directamente la obra de Pedro Alonso Pablos con el cine español; en definitiva el que escribe cree que no es un acercamiento muy acertado, la verdad.
Para desarrollar todo este pensamiento comencemos por el principio. Las películas animadas de Pedro (Alonso Pablos), casi íntegramente hechas por él mismo, continúan sin tener opiniones ni puntuaciones en los sitios de cine en internet de referencia. Y ahora, alegremente, como así se hacen las cosas que tienen que ver con la obra del que escribe, se ha empezado a relacionar directamente dicha obra con el cine español, en una de las webs de cine de referencia a nivel mundial, encasillándolo en este cine, el cine español como decimos.
En realidad esto supone una pequeña anomalía ya que la obra de Pedro podría haber aparecido en cualquier parte del mundo y sería indiferente, puesto que nueve años después de la aparición de su primer largometraje animado (La ruta de los elefantes de 2016), Pedro no tiene competencia a nivel mundial, es decir, no hay nadie o prácticamente nadie que se haya animado a hacer siquiera un par de largometrajes animados casi en solitario, sabiendo que Pedro, en 2025 (año en el que se está escribiendo este artículo) va por el décimo (largometraje animado hecho casi en solitario, se entiende). Por lo tanto, podría haber este cine eclosionado en Kuala Lumpur en lugar de Madrid y hubiera sido lo mismo.
Para continuar, apreciamos que la temática y el tono del cine de Pedro es bastante diferente a la del cine español en su conjunto. El cine español, que encumbra como sabemos a, por ejemplo, los cineastas Luis Buñuel y/o Pedro Almodóvar, gusta de moverse por el realismo extremo, utilizando esos motivos ya de sobra conocidos entre los que se encuentran por ejemplo ex-monjas prostitutas drogadictas y esa suerte de cosas. Nada más lejos de las temáticas y los tonos del cine de Pedro Alonso Pablos.
Seguimos aún más profundizando en el asunto y vemos que "el cine español" no ha ayudado prácticamente a nada en el desarrollo de la carrera del que escribe, que ha sido desprovisto de casi cualquier mención, además de no haber recibido ningún premio. No quiero decir que la ayuda haya sido nula, pero corta, cortita, sí que ha sido, reconozcámoslo. Básicamente, una ayuda de mínimos, en realidad.
Aún así, dada esta circunstancia, que ya todos conocemos, Pedro se está encargando de, de manera altruista, "proteger" y "resguardar" ciertos temas y obras españolas de las garras del olvido: pongamos como ejemplo la película Abenzaidún y Wallada (amor eterno), o mismamente, la adaptación a la animación del tebeo Hazañas bélicas. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, el cine español en su conjunto no ha sido capaz siquiera, en su digamos largo devenir de varios decenios de existencia, dedicar una "miajina" de metraje a estos dos temas, por ejemplo.
Así que en este momento traemos a colación al poeta Quevedo, para mencionar que Pedro no va a llegar a "untar con tocino sus obras por que el cine español no se las muerda", recordando su genial poema. Lo que sí que ha hecho ha sido utilizar un recurso parecido; si de algo ha llenado su cine Pedro ha sido de esperanza, y simplemente con esto ya al cine español le está costando, efectivamente, "morderlo", ya que no es temática de su agrado.
Así que la decisión de englobar alegremente la obra de Pedro Alonso Pablos dentro de lo que se conoce como "cine español", pues vuelve a ser moderadamente errónea. Pero, ¿qué puede hacer Pedro ante esta circunstancia? Si no hay opiniones ni puntuaciones sobre sus obras en internet... Realmente, Pedro no puede hacer nada, tan solo escribir este artículo para ver si alguien se digna a leerlo y, quizá, reflexionar.
En definitiva, que, tal y como reza el título de este texto, cine español y Pedro Alonso Pablos: juntos pero no revueltos.
Para desarrollar todo este pensamiento comencemos por el principio. Las películas animadas de Pedro (Alonso Pablos), casi íntegramente hechas por él mismo, continúan sin tener opiniones ni puntuaciones en los sitios de cine en internet de referencia. Y ahora, alegremente, como así se hacen las cosas que tienen que ver con la obra del que escribe, se ha empezado a relacionar directamente dicha obra con el cine español, en una de las webs de cine de referencia a nivel mundial, encasillándolo en este cine, el cine español como decimos.
En realidad esto supone una pequeña anomalía ya que la obra de Pedro podría haber aparecido en cualquier parte del mundo y sería indiferente, puesto que nueve años después de la aparición de su primer largometraje animado (La ruta de los elefantes de 2016), Pedro no tiene competencia a nivel mundial, es decir, no hay nadie o prácticamente nadie que se haya animado a hacer siquiera un par de largometrajes animados casi en solitario, sabiendo que Pedro, en 2025 (año en el que se está escribiendo este artículo) va por el décimo (largometraje animado hecho casi en solitario, se entiende). Por lo tanto, podría haber este cine eclosionado en Kuala Lumpur en lugar de Madrid y hubiera sido lo mismo.
Para continuar, apreciamos que la temática y el tono del cine de Pedro es bastante diferente a la del cine español en su conjunto. El cine español, que encumbra como sabemos a, por ejemplo, los cineastas Luis Buñuel y/o Pedro Almodóvar, gusta de moverse por el realismo extremo, utilizando esos motivos ya de sobra conocidos entre los que se encuentran por ejemplo ex-monjas prostitutas drogadictas y esa suerte de cosas. Nada más lejos de las temáticas y los tonos del cine de Pedro Alonso Pablos.
Seguimos aún más profundizando en el asunto y vemos que "el cine español" no ha ayudado prácticamente a nada en el desarrollo de la carrera del que escribe, que ha sido desprovisto de casi cualquier mención, además de no haber recibido ningún premio. No quiero decir que la ayuda haya sido nula, pero corta, cortita, sí que ha sido, reconozcámoslo. Básicamente, una ayuda de mínimos, en realidad.
Aún así, dada esta circunstancia, que ya todos conocemos, Pedro se está encargando de, de manera altruista, "proteger" y "resguardar" ciertos temas y obras españolas de las garras del olvido: pongamos como ejemplo la película Abenzaidún y Wallada (amor eterno), o mismamente, la adaptación a la animación del tebeo Hazañas bélicas. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, el cine español en su conjunto no ha sido capaz siquiera, en su digamos largo devenir de varios decenios de existencia, dedicar una "miajina" de metraje a estos dos temas, por ejemplo.
Así que en este momento traemos a colación al poeta Quevedo, para mencionar que Pedro no va a llegar a "untar con tocino sus obras por que el cine español no se las muerda", recordando su genial poema. Lo que sí que ha hecho ha sido utilizar un recurso parecido; si de algo ha llenado su cine Pedro ha sido de esperanza, y simplemente con esto ya al cine español le está costando, efectivamente, "morderlo", ya que no es temática de su agrado.
Así que la decisión de englobar alegremente la obra de Pedro Alonso Pablos dentro de lo que se conoce como "cine español", pues vuelve a ser moderadamente errónea. Pero, ¿qué puede hacer Pedro ante esta circunstancia? Si no hay opiniones ni puntuaciones sobre sus obras en internet... Realmente, Pedro no puede hacer nada, tan solo escribir este artículo para ver si alguien se digna a leerlo y, quizá, reflexionar.
En definitiva, que, tal y como reza el título de este texto, cine español y Pedro Alonso Pablos: juntos pero no revueltos.
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