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Ver una buena película sigue siendo una experiencia de esas de ahora increíble

14 de Junio de 2026;
En el día de hoy, desde este medio se viene a constatar, en uno de esos -muchos ya- artículos sobre cine presentes por aquí, que ver una buena película, tal y como reza el título de este texto, sigue siendo una experiencia increíble, incluso habiendo una oferta muy variada de experiencias variopintas como los conciertos, la gastronomía o los videojuegos.

Y es que es preciso constatar este hecho: ver una buena peli te puede hasta cambiar la vida, como muy bien dicen los chicos de Filmin (sí, el servicio de streaming español) en sus mensajes publicitarios. No hay nada, incluyendo experiencias multimedia (los videojuegos) posteriores a la aparición del cine, que supere la experiencia de ver una buena peli. Tanto es así que cuando un filme importante se estrena, sea donde fuere (en salas o en internet, vaya), se convierte ello en un hecho histórico y muchos de nosotros incluso recordaremos el momento y lugar donde lo vimos durante el resto de nuestros días.

Una cosa importante a resaltar es que la película tiene que ser "buena". Es decir, se estrenan muchas, quizá demasiadas ya, películas al año (hace casi un lustro la plataforma Netflix se vanagloriaba de que solo bajo su paraguas productor se habían estrenado no menos de 700 series en un año dado), por lo tanto el parámetro de que la obra tiene que ser buena es importante.

Esto afecta al cine actual, porque la calidad, ahora que hay medios casi infinitos para hacer películas, es cada día más baja, quizá inversamente proporcional a la facilidad con la que se puede producir y distribuir una película. Pero es el signo de los tiempos. Ahora, perdóneseme un cierto tono displicente y de desidia hacia las producciones actuales, pero es que la cosa está muy mal. En Europa, y conociendo de cerca al "cine español", se puede constatar que la calidad es muy baja, y mira que se gastan dinero de la subvención en hacer y lanzar películas, pero casi este esfuerzo no supera el ligero cantar de la cigarra en verano; es decir, si sale una buena peli por estos lugares, como decía Tomás de Iriarte en su famosa fábula "El burro flautista", es "por casualidad".

De Hollywood también tenemos que mencionar que si bien durante el siglo XX han dominado y controlado el cine en general, siendo casi la única opción para disfrutarlo, este panorama está cambiando. Y es que les está costando mantener la atención de los cinéfilos del mundo sobre sus producciones. Tanto es así que hay muchos de ellos que confiesan haber "desconectado" de los premios Oscar.

Señoras y señores, la competencia es muy alta, vivimos en un mundo global hiperconectado y no es fácil hacer una buena peli. Podemos salvar, barriendo para casa, las propuestas asociadas a este medio de comunicación, es decir, las propuestas cinematográficas animadas de Pedro Alonso Pablos, que por unos y otros motivos, se ha convertido su estudio en una "fábrica de obras maestras". Ya sé que es feo que lo diga yo, así tan de sopetón, pero para escribir algo sobre este tema con rigor es preciso mencionar el asunto tal y como se acaba de explicar.

Pero volvamos al tema principal del artículo, ya para terminar: repetimos que ver una buena peli sigue siendo, a día de hoy, una experiencia única e irrepetible; el cine sigue siendo el arte rey.