Sobre el uso del estribillo musical antes de la moaxaja
18 de Abril de 2026; redacción Arscodex
En este momento es necesario puntualizar algo con cierta importancia para la poética en general: se trata de rastrear el uso del recurso conocido como "estribillo" antes de la eclosión en Al-Ándalus de la forma poética llamada moaxaja, acuñada por Ben Mocadem de Cabra en el siglo IX d.C., principalmente en el mundo grecorromano antiguo, donde su uso, que fue escaso, quedó relegado a poemas no épicos o trágicos, y por lo tanto, secundarios.
Para comenzar la puntualización, vamos a mencionar el brillante trabajo de 2019 escrito por el profesor Jorge Bergua Cavero, "Estribillos en la poesía y el culto del mundo antiguo", donde se rastrea efectivamente el uso de este recurso literario ya mencionado; vamos también a, como poeta mismamente que es el autor de este texto que el lector está leyendo (ya que escribe canciones, como bien es sabido), indicar que existen dos tipos de "estribillo" tal y como lo conocemos en la actualidad: una forma arcaica que es un verso que se repite al final de las estrofas, a modo de remate, que podría denominarse, en algunos contextos, "jarcha", y que constituye la "semillita" del estribillo en su forma más primitiva; y el estribillo propiamente dicho tal y como lo conocemos en la actualidad, que es una estrofa completa que se repite casi inalterada a lo largo del poema en cuestión alternando con otras estrofas que son completamente distintas (a excepción, quizá, de la rima, que a su vez es distinta de la del estribillo).
Pues bien, efectivamente, como se puede rastrear gracias al artículo mencionado, existe un uso de la forma arcaica del estribillo (principalmente), la jarcha, en el mundo grecorromano, es decir, un verso que se repite y remata algunas estrofas del poema. Tenemos ejemplos de Catulo y Virgilio, así como de obra griega anterior. Pero lo cierto es que este recurso, que andaba ya merodeando por el mundo poético desde casi el principio de los tiempos ("Nihil novum sub sole", nada nuevo bajo el sol), no se incorporó a la épica de Homero, por ejemplo, ni a las tragedias de Sófocles, más bien su uso es esporádico y en obras de menor importancia.
De esta manera podemos decir que, aunque el uso de la forma arcaica del estribillo (es decir, la jarcha), ya se conocía desde la antigüedad, esta no había sido elevado a categoría de principal ni mucho menos identificada como algo relevante que posteriormente estructuraría la mayor parte de composiciones poéticas a partir de su fijación de manera temprana en la moaxaja y su estandarización en la forma poética hispano-árabe conocida como zéjel.
Es decir, y volviendo a la poesía y a la fábula en una nueva vuelta de tuerca, el uso de este recurso literario sobrevolaba la poética no épica ni trágica de manera residual sin que nadie, hasta la aparición de la moaxaja, hubiera elevado dicho recurso a la categoría de principal, a la manera de que el burro de la fábula dio un resoplido cerca de la flauta y esta sonó "por casualidad" (citando la famosa fábula de Tomás de Iriarte).
En otro orden de cosas, tal y como se ha comentado en otras ocasiones en este medio, es como los viajes pre-colombinos a América, si es que alguna vez existieron. Si no se comunica el descubrimiento ni se eleva a categoría de principal, es como si no hubiera existido; por lo tanto, si los vikingos visitaron América antes que Cristóbal Colón patrocinado por la Corona de Castilla, pero no establecieron un tráfico comercial con el territorio, ni lo comentaron, ni siquiera trajeron de vuelta ningún testimonio de ese viaje, es, lamentablemente para ellos, como si no lo hubieran hecho nunca.
Volviendo a la poesía, hay que decir que los griegos, habiendo estandarizado la democracia como elemento vertebrador de la "res pública" en su tiempo, y habiendo descubierto otras muchas cosas en muy diversas disciplinas; si los griegos, decimos, hubieran descubierto el estribillo musical, entonces es que lo hubieran descubierto, en esencia, todo.
Uniendo esto, ya para terminar, con las técnicas cinematográficas y poéticas del que escribe, decimos que la repetición, que es en esencia lo que significa para la poesía el estribillo, es un tema fundamental para la creación artística, y no puede hacer menos que invocar al lector a que relea, o lea, según el caso, el artículo publicado en este mismo medio "Sobre la repetición en el arte", para entender un poco más la importancia del asunto.
Y para terminar, reafirmamos la tesis de este artículo concreto; el "estribillo" en su forma arcaica sobrevoló de manera residual la poesía grecorromana pero que hasta que no se elevó a categoría principal para la poesía, de manera primigenia en la moaxaja del bueno de Ben Mocadem de Cabra hasta su fijación definitiva por la estructura poética del zéjel hispano-árabe, podemos decir que este no hizo acto de presencia sobre la faz de la tierra de manera reglada, importante y principal, dando forma al grueso de las composiciones poéticas posteriores.
Para comenzar la puntualización, vamos a mencionar el brillante trabajo de 2019 escrito por el profesor Jorge Bergua Cavero, "Estribillos en la poesía y el culto del mundo antiguo", donde se rastrea efectivamente el uso de este recurso literario ya mencionado; vamos también a, como poeta mismamente que es el autor de este texto que el lector está leyendo (ya que escribe canciones, como bien es sabido), indicar que existen dos tipos de "estribillo" tal y como lo conocemos en la actualidad: una forma arcaica que es un verso que se repite al final de las estrofas, a modo de remate, que podría denominarse, en algunos contextos, "jarcha", y que constituye la "semillita" del estribillo en su forma más primitiva; y el estribillo propiamente dicho tal y como lo conocemos en la actualidad, que es una estrofa completa que se repite casi inalterada a lo largo del poema en cuestión alternando con otras estrofas que son completamente distintas (a excepción, quizá, de la rima, que a su vez es distinta de la del estribillo).
Pues bien, efectivamente, como se puede rastrear gracias al artículo mencionado, existe un uso de la forma arcaica del estribillo (principalmente), la jarcha, en el mundo grecorromano, es decir, un verso que se repite y remata algunas estrofas del poema. Tenemos ejemplos de Catulo y Virgilio, así como de obra griega anterior. Pero lo cierto es que este recurso, que andaba ya merodeando por el mundo poético desde casi el principio de los tiempos ("Nihil novum sub sole", nada nuevo bajo el sol), no se incorporó a la épica de Homero, por ejemplo, ni a las tragedias de Sófocles, más bien su uso es esporádico y en obras de menor importancia.
De esta manera podemos decir que, aunque el uso de la forma arcaica del estribillo (es decir, la jarcha), ya se conocía desde la antigüedad, esta no había sido elevado a categoría de principal ni mucho menos identificada como algo relevante que posteriormente estructuraría la mayor parte de composiciones poéticas a partir de su fijación de manera temprana en la moaxaja y su estandarización en la forma poética hispano-árabe conocida como zéjel.
Es decir, y volviendo a la poesía y a la fábula en una nueva vuelta de tuerca, el uso de este recurso literario sobrevolaba la poética no épica ni trágica de manera residual sin que nadie, hasta la aparición de la moaxaja, hubiera elevado dicho recurso a la categoría de principal, a la manera de que el burro de la fábula dio un resoplido cerca de la flauta y esta sonó "por casualidad" (citando la famosa fábula de Tomás de Iriarte).
En otro orden de cosas, tal y como se ha comentado en otras ocasiones en este medio, es como los viajes pre-colombinos a América, si es que alguna vez existieron. Si no se comunica el descubrimiento ni se eleva a categoría de principal, es como si no hubiera existido; por lo tanto, si los vikingos visitaron América antes que Cristóbal Colón patrocinado por la Corona de Castilla, pero no establecieron un tráfico comercial con el territorio, ni lo comentaron, ni siquiera trajeron de vuelta ningún testimonio de ese viaje, es, lamentablemente para ellos, como si no lo hubieran hecho nunca.
Volviendo a la poesía, hay que decir que los griegos, habiendo estandarizado la democracia como elemento vertebrador de la "res pública" en su tiempo, y habiendo descubierto otras muchas cosas en muy diversas disciplinas; si los griegos, decimos, hubieran descubierto el estribillo musical, entonces es que lo hubieran descubierto, en esencia, todo.
Uniendo esto, ya para terminar, con las técnicas cinematográficas y poéticas del que escribe, decimos que la repetición, que es en esencia lo que significa para la poesía el estribillo, es un tema fundamental para la creación artística, y no puede hacer menos que invocar al lector a que relea, o lea, según el caso, el artículo publicado en este mismo medio "Sobre la repetición en el arte", para entender un poco más la importancia del asunto.
Y para terminar, reafirmamos la tesis de este artículo concreto; el "estribillo" en su forma arcaica sobrevoló de manera residual la poesía grecorromana pero que hasta que no se elevó a categoría principal para la poesía, de manera primigenia en la moaxaja del bueno de Ben Mocadem de Cabra hasta su fijación definitiva por la estructura poética del zéjel hispano-árabe, podemos decir que este no hizo acto de presencia sobre la faz de la tierra de manera reglada, importante y principal, dando forma al grueso de las composiciones poéticas posteriores.
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