Los géneros literarios clasificados según su importancia y sus manifestaciones en la literatura española

23 de Noviembre de 2022;
En este breve artículo venimos a repasar, a vista de pájaro, un tema apasionante; estamos hablando de los distintos géneros literarios que existen clasificados según su importancia, y además, la incidencia de dicha clasificación en la literatura española.

Pues bien, continuando con la manía del que escribe de clasificar, categorizar, y ordenarlo todo, podemos establecer un "mapa" de los géneros literarios, siempre según el que escribe, y entendiendo lo literario de manera amplia, es decir, extendiendo dicho estudio a toda aquella manifestación artística que incluya algún tipo de narrativa. Así, se establece que los géneros literarios podrían englobarse en dos corrientes principales: la corriente mayor o heróica, que incluye el género de la épica y la fantasía (separados en un principio éstos), y una corriente menor o realista que incluiría todas aquellas manifestaciones literarias de corte no-épico ni fantásticas.

Sobre el hecho de establecer la importancia que tiene cada género literario en comparación con los demás, y continuando con la manía del que escribe de categorizarlo todo, como ya hemos dicho, está claro que si según este esquema la épica y la fantasía son dos géneros que pertenecen a la corriente mayor o principal, pues ahí lo tenemos: el género épico, a través de sus distintas manifestaciones a lo largo de la historia de la literatura, podría definirse como un género "mayor", que habla de grandes conquistas, grandes gestas, traiciones, reyes, héroes, y demás, que nunca pasarán de moda e interesan siempre. Si a esto le añadimos un poquito de elemento sobrenatural nos encontramos con la "fantasía heróica"; entonces como decimos llegamos a los cantos de Homero o a la más reciente narrativa de J. R. R. Tolkien, por poner dos ejemplos claros, entre los que podemos incluir también las gestas del rey Arturo o muchas otras como todo el universo de superhéroes actuales.

Sobre las obras fantásticas, podemos decir que engloban tanto aquellas mezcladas con la épica como los cuentos donde se utilizan elementos sobrenaturales o mágicos, inexplicables para el ser humano en el momento de la publicación. El género del terror podría englobar una corriente "fantástica" (donde se utilizan elementos sobrehumanos ya comentados), o una vía más realista donde no hay fantasía.

La corriente "menor" o realista englobaría todo lo demás, desde narraciones más mundanas, la novela picaresca, las anti-gestas (como el Don Quijote de Cervantes), y este tipo de narrativa, muy afín, como podemos ir apreciando ya, a la literatura española clásica. Las novelas policíacas, detestivescas, la llamada novela negra, etcétera, pertenecen también a esta corriente menor o realista. Se trata, en definitiva, de poner de relieve las cosas más pequeñas e insignificantes; por poner un ejemplo podemos mencionar el ansia de Lázaro por tratar de conseguir una salchica en la conocida obra El lazarillo de Tormes.

Ahora podemos apreciar, y llegando al tercer punto de este somero estudio, que la literatura española, salvo el Cantar del mio Cid (la Reconquista) y todo lo que tiene que ver con los hechos históricos del descubrimiento de América, como puede ser la asociación de Colón con Isabel I de Castilla y el posterior avistamiento de aquellas tierras por parte de los conquistadores, está muy influenciada por la corriente realista, de la que podemos mencionar La Celestina, El lazarillo de Tormes y el Don Quijote de Cervantes, ya nombrados. Pero lo cierto es que en la cultura española, como hemos comentado, se dan las dos corrientes, ya que por ejemplo Velázquez gustaba de pintar reyes y héroes griegos así como bufones.

Y llegados a este punto, podemos hacer también una breve clasificación de la obra del que escribe, que se engloba dentro de la cultura española pero que, paradójicamente, cae en la corriente "mayor" de la literatura y no en el realismo, lo que le ha acarreado bastantes problemas en el inicio de su carrera cinematográfica como el lector ya bien sabe, debido a que la corriente imperante en el cine español es la realista, más bien la única corriente que había en dicho cine, aglutinando en esta, aunque con sus particularidades, tanto la obra de Luis Buñuel como la de Pedro Almodóvar o a nuestro querido Torrente de Santiago Segura.

Y dicho todo esto, se acabó el artículo.