A propósito de los cincuenta años del fallecimiento de Picasso

13 de Enero de 2023;
El rapto de Europa, por Tiziano
El rapto de Europa, por Tiziano
Este año 2023, como bien sabe el lector, se cumplen 50 años del fallecimiento del insigne pintor y genio malagueño del siglo XX, Picasso. Pues bien, el que escribe este artículo quiere hacer una pequeña reflexión, aprovechando dicho momento histórico, para pensar un poco sobre lo bonito, lo feo, lo que hay en el medio, y el estado actual del gusto artístico a nivel mundial, muy influenciado por la figura del mencionado pintor, y que tiende un poquito hacia lo feo.

Está claro que Picasso abrió puertas que se encontraban cerradas, latentes, en el mundo del arte; es decir, inició, o fue su arte una bisagra o eslabón importante, hacia la abstracción, movimiento asociado al arte "moderno" o "posmoderno" o "de vanguardia". Bueno pues todo eso ya ha pasado y nos encontramos en un punto en el que con el advenimiento de las máquinas como -también- artistas (ahí están esas inteligencias artificiales que crean imágenes impresionantes), nos preguntamos si la deriva que ha tomado el arte nos lleva hacia un punto bonito, bello, edificante, evocador, elevador; o todo lo contrario: feúcho, gris, vacío, ramplón. Tanto en la pintura como la arquitectura como el cine o cualquier otra arte.

Es decir, si, aparte de intentar hacer un mundo mejor casi todos (eso lo descontamos), estamos haciendo un mundo más bonito o agradable o un mundo más insípido y feote. Como bien sabe el lector, y si no lo comenta el que escribe, cuando se mezclan muchos colores al óleo el resultado es un tono grisáceo, es decir, la mezcla de colores tiende al gris, y esta reflexión se podría aplicar como metáfora en esta circunstancia: la abstracción tiende a lo gris, a lo insustancial, a lo feúcho (ay, qué poco me gusta esa palabra, que ya he repetido dos veces en este artículo).

Es decir, por poner un ejemplo o también metáfora, para que nos entendamos, ¿cómo será el paraíso, al que tiende la vida (o así debería ser)? ¿Bonito o feo? Pues eso mismo deben preguntarse los artistas de vanguardia de este mundo, todos; tanto los cineastas como los pintores, escultores, músicos, y demás: ¿Queremos un mundo bonito o feo? Je, je, je.

Bien es cierto que existen cosas que son imposibles, como por ejemplo que todos fuéramos guapos, pero... ¿Qué es mejor? ¿Acaso la ciencia no nos está ayudando también, en la medida de lo posible, a ser más guapos, pero no solo eso, sino a ser mejores personas, a ser inclusivos, más tolerantes, pacíficos, etcétera, siempre en la medida de lo posible y encajado dentro de la moral imperante en cada momento histórico?

Por eso, aprovechamos el cincuenta aniversario del fallecimiento de Picasso para preguntarnos: ¿Qué preferimos, lo bonito o lo feo? Y es que no todos podemos ser Picasso; hay muchos artistas que han venido después y, a juicio de esta editora, han hecho tender el arte hacia lo gris, sin hacer demérito de este color; a ver, la corrección política nos obliga a ser buenos con lo blanco y lo negro, pero también con lo gris, por eso, decimos que un poquito de libertad y abstracción nunca viene mal pero como dijo aquel, el veneno está en la dosis, compañero, y parece que nos hemos tomado el tarro de cianuro entero.

Bromas aparte, ja, ja, ja, recordemos una vez más en este momento a Picasso como gran liberador del arte pero que dicho movimiento ha evolucionado, a juicio de esta editora, y porque no todos somos Picasso, hacia lo gris, lo insulso y lo feúcho (ay, vaya, ya lo tuve que decir otra vez).
Enlaces mencionados en Gente