Estás leyendo... Calila e Dimna

El can engañado por el reflejo agua
Y sería en esto atal como un del can que dicen que iba por un río y llevaba una pieza de carne en la boca, y vido la sombra que facía. Y por abarzar la sombra abrió la boca y cayósele la que llevaba, y llevógela el agua y non falló cosa ninguna.

Onde hube muy grant pavor de la religión. Temí me de la non poder sofrir y non osé fincar en el estado en que estaba. Desí pensé en asmar cuál era más fuerte cosa: en me temer de non poder sofrir la religión y la vida que le pertenesce por el desabor y por el angostura que en ella ha, y en lo que contesce al seglar de tribulaciones. Y vi que non es ningunt sabor nin deleite en este mundo que se non torne en desabor y que non sea con dolor. Onde el mundo tal es como el agua salada, que cuanto más el homne bebe della, tanto más sed mete. Y es tal como el hueso en que el can falla que se le quebrantan las encías y revienta la sangre, y cuanto más roe tanto más sangre le sale. Y es tal como el milano que busca la carne, y después que la tiene, ayúntanse las aves a él y non cesa de fuir y de trabajar fasta que gela facen echar después que la falla con trabajo. Y es atal como la jarra de la miel, que yace en ella en su fondón muerte supitaña. Y es tal como los sueños del que duerme, que le facen alegría en soñando, y cuando despierta pierde el sabor por que non falla nada. Y es tal como el relámpago que alumbra un poco y vase luego, y queda el que lo atiende en tiniebla. Y es atal como el gusano del sirgo, que cuanto más teje sobre sí, tanto más se aluenga de la vida.

Y cuando pensé en estas cosas y torné en mi escoger la religión y me enclinar a ella, contradije me, y dije: "Esto non vale cosa, fuir del siglo a la religión y de la religión al siglo". Y si yo pensare en la estrechura de la religión, seré cada día movedizo. Y sería en esto tal como un alcalde de Marne, que oyó a un abogado que llegó antél, y libróle lo que pidió luego; y después oyó al otro y libró contra el primero. Y pensé en la laceria y en la angostura de la religión y dije así: "¡Oh, qué pequeña es esta laceria para haber por ella la folgura perdurable!" Y pensé en los deleites deste mundo de que ha sabor el ánima y dije: "¡Oh, cómo esto es agora más fuerte de que lleva al ánima a la pena perdurable!" Y dije: "Non debe homne tener por dulce una poca de dulzor que trae grant amargura". Y dije: "Si algunt homne me mostrase que veviría ciento años y que non pasase ningunt día que me non despadazasen todo y después recucitase, y fuese así penado cada día, en pero con tal postura que complidos los ciento años que fuese librado de toda pena y que tornase alegría y folgura perdurable, lo debía facer. Pues ¿cómo non puedo sofrir unos pocos de días que viva en religión y sufra un poco de desabor?" Ca non es este mundo lleno salvo de tribulaciones y de pena, y non se envuelve el homne con todo esto salvo en mal desque es concebido en el vientre de su madre fasta que cumple sus días. Ca nos fallamos en la escritura de la física que la esperma de que es engendrado el fijo, que es complido de sus miembros cuando cae en la madre de la muger, y se vuelve con la esperma della y con su sangre, y espésase y mézclase, y desí el aire masa aquel esperma y aquella sangre fasta que lo torna tal como el suero; desí tórnalo tal como la cuajada espesa, y desí de parte y devisa sus miembros a sus tiempos. Y si es macho tiene la cara con el espinazo de su madre, y cúmplese la su forma y la su criazón en cuarenta días; y si es muger tiene la cara con el vientre de su madre, y cúmplese la su criazón a sesenta días, y tiene las manos sobre las mejillas y la barba sobre los hinojos, y está encogido en su mantillo así como si fuese envuelto en un bolsa y respira por un sospirón con muy grand pena, y non ha en él miembro que non semeja, atado, y está ligado de su ombligo fasta el ombligo de su madre, o con él chupa y bebe de la vianda que toma su madre.

Y en esta guisa está en la tiniebla y angostura fasta el día que nasce.

Y cuando viene a sazón del parto, apodera Dios a la criatura en la madriz de su madre; y esfuérzase a mover y enderesza su cabeza contra la salida. Y siente en la salida lo que siente el que tiene deviesos cuando gelos abren. Y después que cae en tierra y le tañe el aire y la mano, siente dolor, lo que siente el que es desollado de su cuero. Desí vive en muchas maneras de pena, así como si ha fambre y non le dan a comer, y si ha sed y non le dan a beber, o si ha dolor y non le acorren. Y non se puede amparar de lo que siente cuando lo alzan o lo envuelven o lo desenvuelven o lo untan o lo salvan, y cuando ha sed y le dan a comer y ha fambre y le dan a beber, o cuando quiere yacer de costado y lo echan de vientre, y otras muchas maneras de penas que ha mientra mama. Y después que es librado de la pena del mamar métenlo a la pena del aprender a leer y a estar apremiado de su maestro, y siempre ha ende muchas maneras de penas.

Y cuando llega a edad de casar, casa, y entra en el cuidado de la muger y de los fijos y de llegar haber, y en la malicia y en la cobdicia y en los peligros de ganar algo para mantener su casa; y en todo esto lidian con él cuatro enemigos, es a saber: la cólora, y la sangre, y la flema, y la malenconía, que son tósigo mortal y víboras mordederas; y el miedo de los homnes y de las bestias fieras, y la calentura, y el frío, y el viento, y la lluvia, y otras muchas maneras de penas, y la vejez a los que a ella llegan. De más, si todos aquestos peligros non hobiese y fuese seguro de estorcer dellos y le asegurasen dellos en guisa que dello non hobiese miedo, si non de la hora en que viene la muerte, y se parte del mundo y se miembra de lo que ha en ella y en apartarse de sus amigos y de sus fijos, y de todas aquellas cosas de que era escaso en este mundo, y de como es la grant pavor después de la muerte, debía ser contado por desacordado y por homne que ama dolor el que alguna arte non ficiese con que lo non estorciese, y se non dejase de las sabores deste mundo por ello. Y cuando ha andado en este mundo, torna viejo y ha escosa y e desabrida vida.

Ca el rey, maguer sea bien mesurado, y enviso, y apercebido, y de gran poder, y de noble corazón, y pesqueridor de derecho, y de buena vida, y verdadero, y acucioso, y esforzado, y de buen recabdo, y requeridor de las cosas que debe, y entendido, y cierto, y agradecedero, y agudo, y piadoso, y misericordioso, y manso, y conocedor de los homes y de las cosas, y amador del saber y de los sabios y de los buenos, y bravo contra los malfechores, non envidioso nin refez de engañar, facedor dalgo a sus pueblos, aun habiendo todo esto, veemos que el tiempo va atrás en todo lugar; así que semeja que las cosas verdaderas son espendidas y amanecieron perdidas; y semeja que el bien amaneció perdido y el mal fresco; y semeja que la mala vida amaneció reyendo y la buena llorando; y semeja que la justicia amaneció estropezando y la injusticia ensalzándose; y semeja que el saber amaneció soterrado y la necedad esparcida; y semeja que el amor amaneció caído y la malquerencia avivada; y semeja que la honra es robada a los buenos y es dada a sabiendas a los malos; y semeja que la traición amaneció despierta y la lealtad adormida; y semeja que la mentira nació frutuosa y la veradad seca; y semeja que la franqueza amaneció estragada y la escaseza mejorándose; y semeja que la verdat es ida tropezando y la falsedat retozando y trobejando; y semeja que amaneció menospreciar el juicio y seguir las voluntades; y semeja que amaneció el tuerto y el que fizo el mal detardándose de facer la emienda; y semeja que la cobdicia amaneció tragando de todas partes y la gracia desconocida; y semeja que los males amanecieron pujando al cielo y los bienes decendiendo a los abismos; y amaneció la grandez derribada de lo más alto al fondón de lo más bajo; y amaneció la menudez honrada y amanesció el poder mudado de los virtuosos a los viciosos.

Después que hube pensado en las cosas deste mundo, y que el home es la más noble criatura y la mejor que en este mundo sea; desí como está en tal estado y non se convuelve sinon en mal, nin es conocido en ál, y sope que non es ninguno que algún poco de entendimiento haya que esto non entienda, y que non busque arte para se guardar, y maravilléme ende, y pensé y vi que los non detiene de facerlo sinon un poco de deleite de comer, y de beber, y de ver, y de oír; y por aventura non han desto asaz; empero lo que los destorba de pensar de sí y de trabajarse de estorcer, poca cosa es.
Estás leyendo... Calila e Dimna