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El que pasa de un peligro a otro
Y busqué ejemplo y comparación para ello, y vi que semejan en esto a un home que con cuita y miedo llegó a un pozo y colgóse dél, y trabóse a dos ramas que nacieran a la orilla del pozo y puso sus pies en dos cosas a que se afirmó y eran cuatro culebras que sacaban sus cabeza de sus cuevas; y en catando al fondón del pozo vio una serpienta la boca abierta para le tragar cuando cayese, y alzó los ojos contra las dos ramas, y vio estar en las raízes dellas dos mures, el uno blanco y el otro negro, royendo siempre que non quedaban; y él pensando en su facienda y buscando arte por do escapase, miró a suso sobre sí, y vio una colmena llena de abejas en que había una poca de miel y comenzó a comer della, y comiendo olvidósele el pensar en el peligro en que estaba, y olvidó de como tenía los pies sobre las culebras y que non sabía cuándo se le ensañarían, nin se le membró de los dos mures que pesaban de tajar las ramas, y cuando las hobiesen tajadas que caería en la garganta de la serpienta. Y seyendo así descuidado y negligente acabaron los mures de tajar las ramas, y cayó en la garganta del dragón y pereció. Y yo fice semejanza del pozo a este mundo que es lleno de ocasiones y de miedos; y de las cuatro culebras a los cuatro humores que son sostenimiento del home; y cuando se le mueve alguna dellas es le atal como el venino de las víboras o el tósigo mortal. Y fice semejanza de los dos ramos a la vida flaca deste mundo, y de los mures negro y blanco a la noche y al día, que nunca cesan de gastar la vida del home; y fice semejanza de la serpienta a la muerte, que ninguno non puede escusar; y fice semejanza de la miel a esta poca de dulzor que home ha en este mundo, que es ver, y oír, y sentir, y gostar, y oler, y esto le face descuidar de sí y de su facienda, y fácele olvidar aquello en que está y fácele dejar la carrera por que se ha de salvar.
Y tornóse mi facienda a querer ser religioso, y emendar mis obras cuanto podiese por que fallase ante mí anchura sin fin en la casa de Dios adonde non mueren los que ahí son, nin acaecen ahí tribulaciones; y así habría guardado mi parte para folgar, y sería seguro de mi alma ante que moriese; y saber esto es muy noble cosa. Y perseveré en este estado atal y tornéme de las tierras de India a mi tierra, después que hube trasladado este libro, y tove que traía algo en él para quien le entendiese, y rogué a Dios por los oidores dél que fuesen entendedores de las sus sentencias y del meollo que yace en ellas.
Y Dios nos deje acabar en su servicio.
Y tornóse mi facienda a querer ser religioso, y emendar mis obras cuanto podiese por que fallase ante mí anchura sin fin en la casa de Dios adonde non mueren los que ahí son, nin acaecen ahí tribulaciones; y así habría guardado mi parte para folgar, y sería seguro de mi alma ante que moriese; y saber esto es muy noble cosa. Y perseveré en este estado atal y tornéme de las tierras de India a mi tierra, después que hube trasladado este libro, y tove que traía algo en él para quien le entendiese, y rogué a Dios por los oidores dél que fuesen entendedores de las sus sentencias y del meollo que yace en ellas.
Y Dios nos deje acabar en su servicio.
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