Estás leyendo... Calila e Dimna

La mujer del viejo
Dijo: "Dicen que era un mercadero rico, y era muy viejo, y había una muger muy fermosa que él mucho amaba. Así que una noche entró un ladrón en casa del mercadero, y él estando dormiendo. Y su muger estaba despierta, y ella hubo gran miedo del ladrón, y ella saltó con el marido en la cama y abrazóse con él tan reciamente que le despertó. Y él dijo entre su corazón: "¿Cómo me dio Dios esta buena andanza?" Y entonce vio al ladrón, y sopo por qué le viniera, y dijo al ladrón: "Toma cuanto podieres levar, y vete en buena hora, y por que me has fecho que mi muger me abrace". Y desí preguntó el rey al tercero privado qué era su acuerdo cerca de aquel cuervo. Dijo "Tengo por bien que lo dejes vivir, y que le fagas algo, que él nos será gran cuidador contra los cuervos; que una de las cosas con que se home apodera de sus enemigos, es haber home algunos dellos por vasallos, por que sean contra los que fincan; y recebir home algunos de sus enemigos es majamiento de los que fincan, y nace por ello discordia entre sí, y así como la discordia que nació entre el diablo y el ladrón, maguer amigos y aparceros eran; y por aquella discordia estorció el religioso". Dijo el rey: "¿Cómo fue eso?"
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