Pedro Alonso Pablos presenta su nuevo largometraje animado: Abenzaidún y Wallada, amor eterno
22 de Abril de 2024; redacción Arscodex

Fotograma de Abenzaidún y Wallada
Lo primero que voy a decir sobre todo esto es que voy a entrar en modo "codazos" un poco, ya que, en fin, el audiovisual español es así como le gusta hacer las cosas y no hace más que molestar lamentablemente, por lo tanto de esta manera yo hago lo mismo. En resumen, el asunto es el siguiente: desde que existe el cine sonoro en España, desde aprox. 1930 según fuentes fiables, ha habido: una república, una dictadura y una democracia y, ¿en serio? ¿nadie había hecho una película sobre estos dos amantes cordobeses? Esto es dato irrefutable que confirma que el cine español, y aquí viene el "codazo", tiene la cámara apuntando a otra parte, tiene la lente desenfocada, no sé cómo decirlo, la verdad.
Pero todo tiene su lado malo y su lado bueno, o como decía el cuento, "será para bien". Lo bueno de este asunto es que esta película la he hecho yo, a mi estilo, según mis criterios, y doy gracias por tanto al audiovisual español por ser así como es, ya que, como es notorio, y cambiando del modo "codazos" al modo "triunfalista", me estoy quedando con la "cremita", las "cositas buenas", lo "más goloso", en definitiva, lo mejor, que entre películas, música y otros asuntos, está engrosando la lista de triunfos de Pedro Alonso Pablos, el que escribe.
El tema del filme, el contexto histórico, se fija en Al-Andalus, tierra fértil en todos los sentidos; Andalucía, según mi criterio, es la "niña bonita" de las regiones de España, y la voy a cuidar como si fuera mi hermana pequeña (ja, ja, ja).
Hablando un poco sobre la peli, en el cine y en la música internacionales había visto anteriormente algunos ejemplos o manifestaciones de medias naranjas, almas gemelas, el mito del hilo rojo oriental (con la cinta sublime Kimi no Na wa del genial Makoto Shinkai), etcétera, y la verdad, me daban ganas de hacer algo sobre todo esto. He aquí la respuesta, un nuevo punto de vista sobre el amor y sus vicisitudes, en este caso del "amor eterno".
Cabe decir también que en esta ocasión me estoy comenzando a apoyar en la "inteligencia artificial" actual (porque ya llevo utilizando la tecnología para hacer mis películas mucho tiempo), y de esta manera, todos los fondos y muchas imágenes de apoyo han sido creadas por esta inteligencia artificial que comento. No es algo que me enorgullezca demasiado pero es que pasamos de tardar tres años para terminar la parte visual de la película a tres meses. Este es el estándar de hoy día, para bien o para mal, y hay que asumirlo y seguir camino. El resultado está a la vista, la verdad es que ha hecho un trabajo increíble esto de la IA.
El tema de la música de la película, y vuelvo al modo "codazos", es increíble porque he rebuscado entre mis composiciones inéditas y elegido lo mejorcito para este filme que sale ahora. Es una pena que la gente no pueda disfrutar de esta banda sonora en Spotify, la plataforma más conocida para la música en streaming, pero vistas las pocas ganas que tienen de que incluya esta parte del filme en su catálogo (habiendo maltratado algunos lanzamientos de otras de mis películas dándole apenas un puñado de escuchas) pues la cosa sigue así. Hasta que no tenga ciertas garantías de que esta plataforma tiene los mecanismos para procesar mis lanzamientos correctamente, mi música no estará en dicha plataforma.
Agradezco también por supuesto el trabajo de la andaluza de pro Inerthia, que ha puesto la voz de Wallada, ¡y de qué manera! Ha sido un verdadero placer llevar a cabo esta colaboración, y con ella la película termina de tener ese "empaque" tan especial y que la hace tan auténtica y única.
El hecho de que los protagonistas de esta historia fueran tan -digamos- "multiculturales" ya hace diez siglos (recordemos en estos tiempos de hoy se cumplirían aproximadamente 1.000 años del florecimiento del amor de Ibn Zaydún y Wallada) me obliga a intentar con esta película promover el respeto y la convivencia entre las personas de este mundo, y dedicársela a estos dos poetas, allí donde estén, y a la ciudad de Córdoba.
En definitiva, la película es posible que esté ya mismo circulando por internet ya que he liberado una versión para la prensa y no sé hasta dónde llegará, pero lo único que me queda por decir es que la disfruten, que la disfruten "eternamente", que la he hecho para ustedes.
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